Piqué asegura que, "pase lo que pase"
en el Congreso, "el mal ya está hecho"


El presidente del PP de Cataluña, Josep Piqué, aseguró que "pase lo que pase" en el Congreso de los Diputados con el proyecto de reforma del Estatut "el mal ya está hecho" y que el resultado será en cualquier caso "perjudicial para los intereses generales y para la propia cohesión de España".

05/10/2005
Diariocrítico/Agencias

En declaraciones en los pasillos del Senado, donde se celebra sesión de control al Gobierno, Piqué explicó que si el Estatut se aprueba en el Congreso tal y como está supondrá "una revisión en toda regla del pacto constitucional", lo que, a su juicio, tendrá resultados "claramente negativos".

Si por el contrario, continuó Piqué, "se introduce la racionalidad y se modifican aspectos claramente inconstitucionales y claramente inviables", solamente se conseguirá que los partidos nacionalistas "retroalimenten su discurso victimista y reivindicativo" y denuncien que el conjunto de España rechaza "las aspiraciones y las ambiciones" del Parlament catalán.

En cuanto a las posibilidades de las reformas que el propio Gobierno apunta, Pique señaló que "sin la anuencia del PP eso no va a ser posible y sus socios parlamentarios jamás van a aceptar las enmiendas que presente el PSOE". "Siempre pensaron que podrían aprobar un texto para Cataluña sin el concurso del PP", agregó, para advertir al Ejecutivo de las "consencuencias políticas gravísimas" de intentar reformas institucionales "por mayorías políticas coyunturales".

Así, explicó que se está "alimentando" una mayor confrontación ideológica de Cataluña con el resto de España y denunció que este "alejamiento" no es sólo político, sino también "sentimental". "Estamos alimentando cada vez una mayor descohesión del país", añadió.

El líder del PP catalán destacó también que el proyecto del Estatut "no sólo tiene problemas muy serios y muy graves de constitucionalidad", sino que además es un texto "orgiásticamente intervencionista" que pretende controlar "todos los resortes de la vida social catalana".

En este sentido, Piqué señaló como principal responsable "de este desaguisado" al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ya que, a su juicio, "los partidos catalanes no han engañado a nadie". Así, denunció que Zapatero "asumió personalmente" la negociación sobre el Estatut "callando" a su partido y que "dio alas" a los partidos nacionalistas hasta llegar a la formulación de un texto "absolutamente delirante".

Piqué reiteró su preocupación por que este debate "propiciado por la frivolidad de la clase política catalana y del presidente del Gobierno" termine generando debate entre ciudadanos o territorios.

A este respecto, el dirigente 'popular' apeló a la necesidad de "hacer pedagogía" ante una reforma sobre la que no existía "la menor demanda social". "Es necesario que los ciudadanos sepan qué es lo que se ha aprobado, porque hay cosas que van en contra de sus intereses y están generando preocupación desde el sector de la enseñanza, la sanidad concertadas, el sector financiero, las cajas de ahorro?".

También dijo Piqué que debe explicarse el contenido de la reforma que se pretende para que la postura contraria a la misma "no se vea como una posición anticatalana o que contrapone los intereses de Cataluña y del conjunto de España". A su juicio, la línea que ha seguido el PP en todo este debate ha obtenido "mucha comprensión" entre los ciudadanos.

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