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Buena voluntad y mucha "cordialidad" es
lo que rebosaba este miércoles la expectante
reunión entre Zapatero y Maragall en Moncloa. Casi
dos horas de diálogo en el que, según fuentes de
la Generalitat, ambos se mostraron de acuerdo
en que la necesidad de que el Estatut catalán
reciba el visto bueno del Congreso es imperante,
y para ello, el tripartito ha accedido a una 'rebaja'
del texto. Así, y considerando que el PP pueda rechazar
este cuasi 'pacto', los dos se han propuesto, además,
aplacar el "tremendismo" con el que los 'populares'
atacan la reforma y dejar tranquila a la Comisión
parlamentaria que la estudiará. Según
fuentes gubernamentales, tanto ZP como Maragall
se mostraron convencidos de que el texto será aprobado
"con pacto, diálogo y Constitución".
05/10/2005
Diariocrítico/Agencias/Madrid
Zapatero recibía a Maragall
este miércoles por la tarde en Moncloa. La
expectación que la cita causó durante
todo el día fue 'suavizada' por fuentes de
la Generalitat, que enmarcaban el encuentro dentro
de una situación "normal"
y casi rutinaria. El Estatut fue el tema único,
y ambos líderes, que charlaron en soledad,
se manifestaron mutuamente su disposición
a llegar a un acuerdo agradable.
Y así fue. La "cordialidad"
y la "buena voluntad", según
relataban fuentes de la Generalitat a Diariocrítico,
fueron los dos ejes principales de un diálogo
que llegó a buen puerto. Ambos firmaron un
'pacto de caballeros' por el que constataron la
"necesidad" de que el Estatut reciba
la aprobación del Congreso. Y tal ha sido
el consenso que el Gobern se mostró
dispuesto a una posible 'rebaja', de hecho, dejó
muy claro que su postura no está en ningún
caso cerrada a modificaciones y negociaciones de
este tipo.
Asimismo, los dos líderes, que estuvieron
reunidos desde las 18:30 hasta las 20:15 de la tarde,
acordaron tomar medidas para rebajar la tensión
política acumulada y propiciada, en gran
medida, por el "tremendismo" del
PP, y para que no se valore en demasía "lo
que todavía no se ha producido". También
acordaron intentar hacer ver al PP el "grave
error" que supondría perder esta oportunidad
"histórica" sino se suma al consenso. En
este sentido, han pedido que los partidos dejen
trabajar al Congreso y, en concreto, a la Comisión
parlamentaria encargada de estudiar el proyecto
estatutario.
Este es el primer encuentro que mantienen el jefe
del Ejecutivo y el presidente catalán tras la aprobación
en el Parlamento de esta CCAA del nuevo Estatuto.
La reunión se ha producido el mismo día en que el
presidente del Parlamento catalán entregaba el proyecto
en el Congreso. Zapatero también conversó, tras
la aprobación del Estatuto, con el líder de CiU,
Artur Mas. Según las fuentes consultadas
por Europa Press, el presidente del Gobierno
telefoneó a Mas el mismo día en que fue aprobado
el texto en la Cámara catalana.
La llamada coincidió con la comida que estaba teniendo
el líder de CiU en ese momento, quien aseguró al
jefe del Ejecutivo que estaba celebrando la victoria
con cava. En la conversación, el jefe del Ejecutivo
le explicó que le llamaba para comentarle que, como
ambos habían pronosticado, era posible que el Estatuto
fuera aprobado en el Parlamento catalán. Según las
mismas fuentes, el presidente aseguró a Mas que
le llamaría con posterioridad para hablar sobre
el texto aprobado por que consideraba que el nivel
era "muy fuerte".
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