MSF localiza a más de 800 inmigrantes abandonados en el desierto de Marruecos

· El Gobierno de Marruecos rechaza las denuncias de la organización y asegura que respeta la "dignidad humana" y las leyes internacionales
· La vicepresidenta Fernández De la Vega dice desde Lisboa que "España y Marruecos están verificando la situación" denunciada por MSF

Los equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) localizaron en la noche del jueves a un grupo de más de 800 inmigrantes subsaharianos abandonados a su suerte en una zona desértica situada al sur de Marruecos. Según cuentan los propios inmigrantes, la policía marroquí les conduce en autobuses y camiones hasta esta zona (situada a 600 quilómetros al sur de Oujda, donde eran abandonados anteriormente) tras ser expulsados por la Guardia Civil desde Ceuta y Melilla. El desmentido no tardó en llegar desde el Gobierno de Marruecos por boca del portavoz y ministro de Comunicación, Nabil Benabdelá, que aseguró que "el Reino de Marruecos respeta la dignidad humana y las reglas internacionales en materia de inmigración clandestina".

07/10/2005
Diariocrítico/Agencias

MSF ya ha atendido a más de 50 inmigrantes que presentan heridas y contusiones como consecuencia del asalto a las vallas de Ceuta y Melilla. Aunque hay contusiones producidas por caídas y otros accidentes fortuitos, MSF ha podido constatar, una vez más, que los inmigrantes son víctimas de la violencia de las policías española y marroquí ya que varios presentaban contusiones por impacto de balas de goma y golpes.

Los equipos de la organización priorizarán la atención a los inmigrantes que se encuentran en una situación más vulnerable, entre ellos mujeres embarazadas, niños y heridos. También referirá los casos más graves (de momento ya se ha hecho con seis) al hospital de una población llamada Bouarfa, situada más al norte.

MSF les ha localizado cerca de una población llamada El Aouina-Souatar, pero por lo que explican las expulsiones se producen a 30 quilómetros al este de esta ciudad, muy cerca de la frontera con Argelia. Se trata de una zona desértica en medio de la nada donde no hay acceso a agua y a alimentos. Ante esta situación, MSF ha iniciado una intervención de emergencia, que incluye atención médica y la distribución de agua, alimentos y mantas y prepara un envío con más material desde Tánger.

Algunos testimonios aseguran haber visto cadáveres de inmigrantes cerca de la frontera con Argelia. MSF intentará comprobar este extremo. Lo que sí han podido ver los equipos de la organización es que los inmigrantes expulsados que se encuentran en buenas condiciones inician una penosa travesía de 600 quilómetros por el desierto con el fin de alcanzar de nuevo la frontera con España.

Javier Gabaldón, coordinador de la intervención de emergencia en el sur de Marruecos, denuncia "la expulsión y el posterior abandono de estos inmigrantes a una zona sin acceso a comida y agua y sin posibilidad de recibir atención médica y humanitaria, con el agravante de que muchos de ellos están enfermos y heridos".

La devolución de inmigrantes, tal y como han pactado España y Marruecos, a un país que no tiene una mínima capacidad de acogida que garantice los derechos básicos de las personas vulnera el artículo 3 de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes. Según este artículo de la Convención -firmada por ambos países- ningún Estado Parte procederá a la expulsión, devolución o extradición de una persona a otro Estado en el que se produzcan violaciones manifiestas, patentes o masivas de los derechos humanos.

Marruecos asegura que respeta la "dignidad humana"

El ministro de Comunicación y portavoz del Gobierno marroquí, Nabil Benabdelá, rechazó esta noche el comunicado de la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) según el cuál Rabat habría abandonado a su suerte a cientos de inmigrantes ilegales en el desierto del Sáhara, subrayando que "el Reino de Marruecos respeta la dignidad humana y las reglas internacionales en materia de inmigración clandestina".

El coordinador de Proyectos de Inmigración de Médicos sin Fronteras, Carlos Ugarte, denunció que los inmigrantes capturados en las últimas redadas de la gendarmería marroquí en la frontera de Melilla soportan viajes de 12 horas en caravanas militares para ser luego abandonados en zonas desérticas del Sáhara sin agua potable y sin haber recibido atención médica.

Por otra parte, Benabdelá aseguró a la MAP que los 73 inmigrantes subsaharianos repatriados desde España, han sido "acogidos en buenas condiciones y son correctamente tratados en Tánger". El Gobierno marroquí ya había precisado horas antes que garantizó a los 73 subsaharianos repatriados "alojamiento y asistencia médica en el respeto de su dignidad", según informó una fuente del Ministerio del Interior a la agencia oficial marroquí MAP.

"En el marco de la cooperación entre Marruecos y España en el ámbito de la lucha contra la emigración clandestina, las autoridades marroquíes han aceptado la repatriación de España de 73 clandestinos subsaharianos", indicó un comunicado. Este "enfoque solidario" muestra la voluntad de las autoridades marroquíes de "reforzar su cooperación con España frente a este desafío común y dar un sentido concreto al concepto de responsabilidad compartida en la gestión de esta problemática", concluyó.

De la Vega: "España y Marruecos están verificando la situación"


El Gobierno español está verificando con Marruecos estas informaciones según señaló en Lisboa la vicepresidenta primera del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega. Según explicó la vicepresidente, el Ejecutivo español le ha planteado al marroquí dos asuntos principales: que adopte "urgentemente" medidas de carácter humanitario y respeto de los Derechos Humanos con los inmigrantes y que solicite la intervención urgente de la Organización Internacional de Migración, con sede en Ginebra.

La vicepresidenta consideró que el Gobierno de España tiene la obligación de verificar esta información por una cuestión de "transparencia y rigor". Además, apuntó que Rabat ha confirmado que los 70 inmigrantes que fueron repatriados de España se encuentran internados en centros de acogida de Marruecos a la espera de ser deportados hacia sus países.

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