· Votación final: 344 votos,
197 a favor, 146 en contra y 1 abstención
· En Congreso aprobó, por tanto, la
toma en consideración del Estatut
Más de diez horas de debate y por fin la votación:
el Congreso aprobaba, con los votos del PP en contra
(197-146), la toma en consideración del Estatut.
Antes, una lucha dialéctica encarnizada
en la tribuna ponía nerviosos a más
de uno. "¿Qué le puedo decir yo a este buen
hombre después de lo que hemos oído aquí?".
Era la pregunta retórica con la que, las 23.15 horas,
Mariano Rajoy inició su réplica en el debate. Una
réplica durísima con la que respondía a la también
durísima segunda intervención de Zapatero en la
que le había acusado de estar a la sombra de José
María Aznar. El debate se fue calentando por momentos
y un sufrido Marín hacía malabares
para calmar a oradores y diputados. Zapatero arremetió,
entrada la noche, contra el Partido Popular y el
liderazgo del propio Rajoy por sus "engaños",
"falsedades" y equivocaciones "en
todo", momento en el que citó el 11-M,
la retirada de las tropas de Irak o el debate del
Plan Ibarretxe. Rajoy no se echó atrás
y decidió sacar la artillería pesada:
Zapatero, dijo, es un "problema" para España
y ha roto la 'garantía' de la Constitución de 1978.
Toda una pelea que terminó, además
de tarde y mal, sin concreciones reseñables.
02/11/2005
Diariocrítico (Madrid)
"Usted no sabe a dónde va ni a dónde lleva a
España", le dijo
Rajoy a
Zapatero
en un tono visiblemente enfadado, dolido quizá por
la anterior intervención del presidente del Gobierno.
"Hoy muchos españoles hemos visto que el problema
es usted" por emprender una aventura que lleva
"hacia ninguna parte". La intervención de
Rajoy oficializó la ruptura total de relaciones
entre los dos principales partidos españoles, el
socialista y el popular.
Así lo dijo expresamente Rajoy, dolido, insistimos,
por las referencias que sobre él, el PP y
Aznar
había hecho Zapatero:
"Hoy usted oficializa la
ruptura de lo que ha sido la garantía de nuestra
estabilidad política a cambio de no sé qué".
Esa 'garantía' se supone que es la Constitución
de 1978. Y ahí es dónde Rajoy no entiende porqué
"el Partido Socialista ha votado esto en Cataluña".
En cualquier caso, Rajoy dijo no consentirle ni
a Zapatero ni a nadie señalarle a él como
"anticatalán
y antidemócrata" simplemente por defender unos
argumentos distintos a los que defienden los otros.
"Es moralmente reprobable", diría Rajoy en
esa breve pero contundente réplica.
"No lo puedo
aceptar, lo siento mucho. Ni soy antidemócrata,
ni anticatalán ni le falto al respeto al Parlamento
de Cataluña --aseveró--. Me hubiera gustado escuchar
más argumentos, más razones y menos tópicos".
En este contexto, resaltó que sólo quiere para los
catalanes lo mismo que desea para él mismo y dijo
que ningún dirigente político puede hablar en nombre
de Cataluña, Galicia o cualquier otra comunidad
autónoma. Asimismo, intentó defenderse de aquellos
que habían acusado al PP de no apoyar o llegar tarde
la Constitución.
"Yo creo en la Constitución
de 1978, creo que fue un hito histórico que sirvió
para superar el pasado, traer la democracia y la
libertad, un régimen de derechos individuales para
fijar reglas de juego para todos y para lograr la
armonía territorial --explicó--. Y fue muy difícil
pactar el título octavo de la Constitución, ya lo
creo".
"Llame al orden a Aznar, si es que se
atreve"
Previamente, en su turno de réplica, era
el líder del Ejecutivo quien le sacaba los
colores a Rajoy, Zapatero le acusó de
"engañar"
y decir
"falsedades" continuamente sobre
el Estatut, y arremetió contra él asegurando que
se ha equivocado en todo --citó, entre otras cosas,
el 11-M, la retirada de las tropas de Irak o el
debate del Plan Ibarretxe-- y predijo que ahora
también se equivocará.
El jefe del Ejecutivo había comenzado su segunda
intervención, que fue interrumpida continuamente
por los abucheos y protestas de los diputados del
PP, reprochando a Rajoy su falta de
"respeto
democrático" por no escuchar al portavoz del
Grupo Socialista,
Alfredo Pérez Rubalcaba.
El presidente prosiguió haciendo un relato de los
insultos que le ha propinado Rajoy en las últimas
semanas. Contabilizó 20 veces
"frívolo e irresponsable";
6 veces
"incapaz y acomplejado"; varias veces
le acusó de
"no tener agallas" con motivo
de la crisis de los inmigrantes en Ceuta y Melilla;
que
"traiciona a los muertos de ETA" etc.
Zapatero aseguró que no hay que tener mucho
"talento,
ni talante" para responder de la misma manera,
pero avisó que lo más dañino para la convivencia
sería responder igual por lo que pidió a todos los
grupos que
"no se precipiten por esa pendiente".
Asimismo, criticó a Rajoy por sus afirmaciones acusándole
de haber calificado de
"puercoespín" al debate
del Estatuto catalán, así como de
"incultura
constitucional" por asegurar que la propuesta
de reforma del Estatuto de Cataluña es una reforma
encubierta de la Constitución.
Explicó que el trámite de reforma constitucional
está fijado en la Constitución y ninguna Ley orgánica
que la cambie. Por ello, afirmó el jefe del Ejecutivo,
"no ha podido venir a este debate con la resolución
del Tribunal Constitución porque sabe que le van
a quitar la razón". Según Zapatero, la mejor
prueba de que no hay una pretensión de soberanía
es que
"el Estatuto está aquí, en la sede de
la soberanía". En opinión del presidente,
"la
soberanía es del pueblo, el pueblo tiene la soberanía
sobre la nación y sobre el Estado".
"La propuesta del Estatuto no contiene nada que
se acerque a la soberanía o al derecho de autodeterminación
y decir lo contrario es engañar y no respetar el
texto", apostilló. En este punto, el jefe del
Ejecutivo recordó a Rajoy que pertenece a una familia
política que tuvo muchas dudas con la Constitución,
que no votó el título VIII, en la que algunos referentes
políticos como
Fernández de la Mora, no votó
la Constitución.
Por último, acusó de falsedad a Rajoy por
invocar el patriotismo constitucional y ponerlo
en cuestión al decir que el Gobierno propicia la
desvertebración de España.
"Para mi, el patriotismo
es querer a su país y defenderlo, especialmente
fuera de nuestras fronteras", afirmó Zapatero
en referencia a las afirmaciones de Aznar en el
extranjero asegurando que se iba a disgregar España.
"Llame al orden a su presidente de honor si es
que se atreve, claro", exclamó.
Votación final
Más de la una de la madrugada eran ya cuando
el presidente del Congreso,
Manuel Marín,
daba paso por fin a la votación programada
para hacía un par de horas. La toma en consideración
del proyecto de reforma del
Estatut catalán
fue finalmente aprobada con los votos en contra
del PP. Los número fueron: 344 votos, 197
a favor, 146 en contra y 1 abstención. La
sesión parlamentaria duró alrededor de diez horas,
superando ampliamente los registros de los anteriores
debates de toma en consideración de reformas estatutarias.
Superado este trámite de la toma en consideración,
la Mesa del Congreso abrirá un plazo de presentación
de enmiendas parciales que presumiblemente se irá
prorrogando hasta casi fin de año. La discusión
de las enmiendas, con participación de diputados
del Congreso y del Parlament, se calcula ya para
el mes de febrero.