Barreda: Castilla-La Mancha quiere todo el autogobierno pero dentro de la Constitución


El presidente del Gobierno de Castilla-La Mancha, José María Barreda, destacó este lunes en su intervención en el Senado durante el Debate sobre el Estado de las Autonomías que su región “es una comunidad política que decide en términos de autogobierno sobre una importante parcela de poderes” y añadió que “aspiramos a todos, dentro de los límites de la Constitución”. Sobre las reformas estatutarias, Barreda apuntó que de este proceso debe surgir una España “todavía más unida en su diversidad” y subrayó que en Castilla-La Mancha se vive intensamente este momento con la confianza de que se abre “una nueva esperanza".El presidente estima que la reforma del Senado debe hacerse "con coherencia, prudencia y valentía". Al término de su discurso, además de criticar en rueda de prensa la ausencia de Rajoy en el Senado como "un feo que no habla de su preocupación", abordó el polémico tema del trasvase para insistir que "sus años están contados"

07/11/2005
Diariocrítico/Agencias

Barreda apuntó que “la España hecha por todos es la de la Constitución de 1978, la que ahora, también entre todos, debemos perfeccionar, mejorar y adecuar a la realidad del siglo XXI” y agregó que “Castilla-La Mancha es fruto del modelo constitucional, del principio de descentralización y profundización democrática”.

En su intervención, el presidente Barreda consideró conveniente profundizar en tres aspectos concretos: 1. cambiar la concepción actual del sistema competencial para basarlo en la lealtad constitucional; 2. articular un funcionamiento cooperativo en beneficio de la eficacia y la eficiencia de los servicios a los ciudadanos; y 3. la concepción de la descentralización como una concreción de España.

En este sentido, y sobre el primer punto, José María Barreda aseveró que las comunidades autónomas no son organizaciones propias distintas del Estado español y añadió que no se puede ahogar el hecho de que todos los poderes públicos configuran el orden constitucional en su conjunto. Sobre el segundo punto Barreda desarrolló que en un Estado Social o de Bienestar todo el ejercicio del poder político debe estar orientado a satisfacer las necesidades de los ciudadanos.

Por eso, afirmó que la eficacia y la eficiencia de las políticas públicas es un imperativo constitucional y que sólo la coordinación permite la plenitud en un Estado compuesto.

El presidente de Castilla-La Mancha, que reconoció avances en los mecanismos de participación entre el Estado y las comunidades autónomas, reclamó la presencia de Castilla-La Mancha en la negociación de la OCM del Vino en su trámite europeo, al igual que se ha producido en otros asuntos con comunidades autónomas como Castilla y León, Andalucía o Cataluña.

Finalmente, sobre el tercer aspecto, el de la descentralización, alertó del riesgo de los nacionalismos periféricos para la profundización del Estado autonómico en el conjunto de España.

Asimismo, agregó que el mayor reparto de poder se debe inscribir siempre en la raíz de una soberanía nacional común. Como ejemplo, el presidente Barreda citó las competencias sobre la gestión del agua que reclama Castilla-La Mancha, una cuestión complicada que, a su juicio, exige un gran esfuerzo de cohesión y de racionalización.

En este sentido, planteó la necesidad de adaptar el Estatuto de Autonomía de la región para poder desarrollar con coherencia las competencias de agricultura, vivienda o urbanismo en las que el agua es imprescindible. Así, aseguró que los castellano-manchegos reclamamos, desde la lealtad institucional, el derecho a formar parte de los órganos de gestión del agua porque sus decisiones determinan nuestras políticas.

La financiación, cuestión modular

En relación a la financiación, que calificó de cuestión medular para las autonomías, recordó que ningún Estatuto de Autonomía puede regular el sistema ya que afecta a todas las comunidades autónomas. De este modo, para que el sistema fiscal español sea único y se fije con criterios de justicia, igualdad y progreso, el presidente propuso cinco puntos encabezados por un acuerdo que, apuntó, debe llegar desde el diálogo multilateral de todos. Destacó el hecho de que todos los territorios tengan financiación suficiente para la prestación de los servicios públicos básicos en condiciones de igualdad.

En su discurso valoraba también que la España de las Autonomías no es un problema, sino que, al contrario, ha llevado progreso y bienestar no sólo a las ciudades, sino también al mundo rural de todo el territorio nacional.

La nueva España está realizada por todos, indicó, y es fruto de la Constitución de 1978 que nos permitió organizar nuestra libertad y democracia en un Estado social, democrático y de derecho, y pasar de una dictadura a una democracia y de un Estado centralista a otro descentralizado.

José María Barreda se mostró optimista en la capacidad de los españoles para organizar nuestra convivencia desde la indisoluble unidad de la Nación española, reconociendo y garantizando el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran, y la solidaridad entre todas ellas.

Del mismo modo incidió en otro aspecto, que la trilogía Democracia, Autonomía y Europa ha transformado nuestra realidad y nos ha permitido avanzar en convergencia, aunque todavía se precisa de solidaridad para seguir progresando con paso firme. Así, añadió que hemos aprovechado la autonomía como acelerador histórico y abordamos la etapa de actualización que ahora se abre “sin complejos, llenos de ilusión y preñados de esperanza”.

Unidos en la diversidad

Para Barreda, el lema de la Unión Europea, unidos en la diversidad, nos sirve perfectamente. Los esfuerzos de España para conseguir la convergencia con Europa, dijo, forman parte del mismo proceso que los esfuerzos de Castilla-La Mancha para conseguir la convergencia con la media española. El presidente del Ejecutivo castellano-manchego valoró de forma positiva el largo periodo democrático, en paz y con libertad que está resultando muy prospero para el bienestar de los españoles.

También apeló a la responsabilidad de los políticos y dirigentes de la sociedad para hacer pedagogía del pacto y el entendimiento ya que a su juicio, el cainismo y la lucha fratricida no están en los genes de los españoles. José María Barreda reclamó su derecho a expresar su confianza en la España constitucional, democrática, plural y diversa capaz de asegurar la igualdad entre todos los españoles en el marco de una identidad supranacional y en el actual contexto de mundialización.

Después de 27 años, el reto de la España autonómica es cumplir con el contenido de las palabras coordinación, colaboración y participación, según el presidente Barreda. Por último, tras poner en valor iniciativas como la Conferencia de Presidentes o este propio Debate del Estado de las Autonomías que no se celebraba desde 1997, solicitó más espacios comunes de coincidencia, coordinación y colaboración del Estado Autonómico.

Tenemos que poner a España en el espejo de la realidad cotidiana y hacerlo con las formas de colaboración y de participación que nos exige el presente. Las comunidades autónomas tenemos que fijarnos un horizonte común. Es también asunto nuestro y no sólo de las Cortes Generales y del Gobierno de la región”, concluyó José María Barreda.

En la rueda de prensa posterior, Barreda, que fue uno de los primeros en llegar al Senado (antes que el presidente Javier Rojo) y que saludó muy cordialmente en los pasillos al 'popular' Francisco Camps, presidente de la Comunidad valenciana, se refirió al polémico tema del trasvase Tajo-Segura. Sus palabras fueron rotundas: "Ya lo dije en Murcia, lo digo en Toledo y ahora en Madrid, los años del trasvase están contados".

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