Touriño propuso "acomodar" identidades nacionales en un Estado solidario

El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, propuso que las "voluntades identitarias" que conforman España se "acomoden pacíficamente" a las diferentes "identidades nacionales" que conviven en el seno de un mismo Estado y que éste ostente el "monopolio" de la solidaridad como "elemento vertebrador" y de igualdad.

07/11/2005
Diariocrítico/Agencias

En su discurso en el Debate sobre el Estado de las Autonomías, Touriño reclamó que el desarrollo autonómico y la convivencia entre comunidades no esté "desasistido" de una estructura institucional con "garantías de solidaridad". Por ello, abogó por que, junto al "poder limitado y de gobierno multinivel", el Estado "coexista" para desempeñar una acción reequilibradora "a la que no puede renunciar".

A su juicio, el "elemento básico" de las negociaciones bilaterales entre Gobierno central y comunidades se fundamenta en una redistribución de los recursos económicos que permita desarrollar el autogobierno en paralelo a la cohesión entre comunidades.

Así, Touriño, que comenzó su intervención en castellano, aunque la desarrolló casi íntegramente en gallego, reclamó mecanismos de cooperación que aseguren que lo que hace diferentes a los distintos territorios "no sea lo que los separe, sino lo que los una, para compartir esa realidad llamada España".

El titular de la Xunta consideró que el instrumento determinante para lograr este objetivo es lo que denominó la "agenda reformista" del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en especial en lo que se refiere a la reforma del Senado como cámara territorial similar al Bundesrat alemán, integrado por representantes de los gobiernos autonómicos.

No obstante, admitió las "dificultades evidentes" que a nivel competencial implicaría que la Cámara alta adoptase en exclusiva una conformación gubernamental y, por ello, propuso que el Senado responda al "carácter territorial" que se le demanda, sin que "genere un nuevo conflicto competencial ni se constituya en una Cámara de bloqueo".


Galicia como ejemplo

El mandatario gallego, que intervino en tercer lugar, tras el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero; y el de la Generalitat, Pasqual Maragall; consideró que en este proceso de reformas, Galicia puede erigirse como "el mejor ejemplo" de la España plural propugnada por el Ejecutivo estatal, ya que "por historia y cultura" es una nacionalidad histórica, pero por su realidad socioeconómica precisa que funcionen "a pleno rendimiento" los mecanismos de cohesión y solidaridad.

Según él, la comunidad representa un "puente de unión" en el reconocimiento de la "identidad nacional", que implica profundizar en el autogobierno y asumir mayor corresponsabilidad fiscal; y la solidaridad interterritorial es, a su juicio, "el cemento más resistente para cohesionar el diverso conjunto de territorios que integran este conjunto de vida en común que se llama España".

Así, Touriño aprovechó su intervención en el Senado para reivindicar ante Zapatero y los presidentes autonómicos la "vía gallega" de "más autogobierno y más solidaridad" y recordar que esta apuesta no es una "'argallada' espontánea" de su Gobierno, sino que supone la línea maestra del discurso galleguista de personalidades como Alfonso Daniel Rodríguez Castelao.

Al respecto, el presidente de la Xunta recordó la intervención del autor de 'Sempre en Galiza' en el Congreso el 12 de mayo de 1932, en pleno debate del primer Estatuto de Cataluña, cuando Castelao reclamó atención a las demandas de autogobierno de las comunidades, pero con garantías de respeto a la Constitución vigente y los "intereses sagrados" de los demás territorios.

Además, recordó que el propio intelectual galleguista arremetió contra "los patrioteros de todos los desastres" y suscribió en el presente la idea de Castelao con un llamamiento a la "normalidad política y democrática". "Vivimos un momento más de la vida democrática de nuestro país, importante como tantos, decisivo como tantos, a pesar de que algunos se esfuercen en invocar fantasmas del pasado y denunciar riesgos inexistentes en este momento de la historia", indicó en referencia al posicionamiento del PP ante el debate territorial.


Vocación igualitaria

El titular autonómico mantuvo que propuestas como la de la vía gallega contienen una "dimensión capital de equidad" y, sobre todo, una "inquebrantable vocación igualitaria entre los territorios y los ciudadanos". Por ello, insistió en apelar a la solidaridad interterritorial y la corresponsabilidad fiscal como "pilares básicos" de una estructura institucional que reconozca al Estado como "nación española", pero también a las demás "identidades nacionales que conviven dentro y conjuntamente con ella".

En esta línea, consideró que la reforma del Estatuto de Galicia representa una "oportunidad" para poner en práctica una nueva visión en las relaciones con el Estado en la que "la identidad no ponga límites a la solidaridad". Así, declaró que en el ámbito general, las revisiones estatutarias deben encauzarse a "reorientar y consolidar" el sistema de relación entre Madrid y las comunidades en dos direcciones complementarias, la del autogobierno y la del Gobierno compartido.

"De nada vale uno sin el otro", advirtió Touriño, quien apostó por que estos procesos incorporen las "señales de identidad que delimitan la riqueza de la España plural" y propicien el desarrollo de las competencias autonómicas sin "injerencias" por parte del Estado ya que, según él, estos objetivos no implican una reducción del papel del Ejecutivo central como "gestor natural de la solidaridad".

Por ello, consideró que en materia de financiación autonómica "no es conveniente regular un sistema cerrado", sino asegurar un ámbito multilateral que "fortalezca la igualdad plena". Así, concretó que la inestabilidad del modelo vigente se debe al "déficit federal" resultante de la "discriminación permanente" de los sistemas forales y de la ausencia de un pacto político "solvente y previo" que incluya tanto la corresponsabilidad fiscal como la equidad. "Si estos principios se desarrollan desigualmente, la fragilidad del sistema se hace evidente", alertó.

En su discurso de cerca de 30 minutos, Touriño aprovechó también para señalar los "problemas" del funcionamiento del Estado de las Autonomías, en los que detectó una excesiva intromisión de Madrid en el ejercicio de la potestad legislativa autonómica; disfuncionalidades debido a la consolidación de la Unión Europea y falta de articulación de las comunidades en el cogobierno.

Según él, estas deficiencias reclaman un modelo normativo que "provea de coherencia y lógica interna al sistema" con compromisos de solidaridad que, indicó, "no constituyen un ejercicio de generosidad", sino "el elemento vertebrador del Estado".

En consecuencia, el titular de la Xunta celebró la "voluntad de reequilibrio territorial y cohesión" de Zapatero para consolidar estas aspiraciones y aprovechó para reivindicar al presidente del Gobierno "la culminación de los proyectos estratégicos pendientes" en Galicia para que la comunidad pueda "disfrutar de un importante impulso en esta legislatura".

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