Zapatero y el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales,
Jesús Caldera, visitaron este sábado
el Centro de Atención a Minusválidos
Físicos de Leganés para contraatacar
el acto del PP en favor de la Constitución.
Además, el presidente anunció su intención
de cambiar la referencia a los "disminuidos"
que aparece en el artículo 49 del texto
constitucional por "personas con discapacidad".
03/12/2005
Diariocrítico/Agencias
El
presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez
Zapatero, anunció este sábado en
Leganés (Madrid) que en la primera reforma
constitucional propondrá al resto de las fuerzas
políticas "borrar" la referencia
a los "disminuidos" que aparece en
el artículo 49 para poner en su lugar el de
personas con "discapacidad".
A su juicio, la Carta Magna se refiere refiere
actualmente a las personas con discapacidad "de
una manera inasumible, porque nadie vale menos que
los demás". "No hay disminuidos,
hay personas con discapacidad que tienen los mismos
derechos", dijo.
Rodríguez Zapatero, que asistió
a un acto con motivo del Día Internacional
de las Personas Discapacitadas, indicó que
"también las palabras tienen importancia"
y que "no podemos consentir" en
2005 que la Constitución Española
trate "a las personas con discapacidad como
disminuidos", por lo que debe reformarme
la Constitución para "que se borre
la palabra 'disminuidos'" y se ponga
"el término discapacidad".
"Será, estoy convencido, una idea
y una refroma que tendrá el apoyo de todos
y habrá demostrado cómo ha avanzado
afortunadamente la sociedad española de manera
positiva en tan pocos años, prácticamente
en una generación", agregó.
La Ley de dependencia, a finales de 2006
Zapatero también anunció que antes
de que acabe este año, el Gobierno aprobará
el anteproyecto de Ley de Autonomía personal
y dependencia. En este sentido, afirmó que
tomará el "cava catalán y
el turrón" con el texto aprobado
por el Consejo de Ministros. Este anteproyecto será
informado después por el Consejo de Estado
y remitido al Parlamento, donde Zapatero calcula
que tardará cerca de un año en su
tramitación legislativa, por lo que espera
que para finales de 2006 esté aprobado definitivamente.
Explicó que el Gobierno quiere hacer esta
Ley con la opinión del Comité Español
de Representantes de Minusválidos (Cermi),
de los empresarios y los sindicatos y quiere que
llegue al Parlamento con amplio respaldo "social
y político". Se mostró convencido
de que "va a ser una Ley histórica"
y afirmó que va cambiar "la vida
de muchas personas que han estado siempre en la
entrega, sobre todo mujeres".
Zapatero, a preguntas de los asistentes, se comprometió
a que la aplicación de esta Ley sea universal,
como lo son las pensiones y la sanidad, tanto en
"el norte como en el sur, en el campo y en
las ciudades". Afirmó que estará
basada en tres principios: será un derecho
de los ciudadanos, se aplicará bajo el principio
de igualdad en función del lugar donde se
viva y la renta familiar y mediante cooperación
entre el Gobierno central, las comunidades y los
ayuntamientos.
El presidente insistió en que habrá
más centros sociales, de día, más
prestaciones, se extenderá la teleasistencia
y habrá un reconocimiento a los "cuidadores",
un reconocimiento, dijo, de sus derechos "en
la Seguridad Social, en lo que es la conformación
del sistema".
También se comprometió a destinar
más fondos a la investigación y el
desarrollo enfocados a la discapacidad y, a preguntas
de una integrante del Instituto de Investigación
de la Discapacidad de la Universidad de Salamanca,
recordó que se estaban poniendo en marcha
varios centros de investigación, entre los
que citó el de León de Gran Discapacidad--,
el de Salamanca de Alzheimer y el Burgos de Enfermedades
Raras y añadió que se están
elevando los recursos para biomedicina, bioquímica
e investigación con células madre.
Apuntó también que ahora se están
discutiendo las perspectivas económicas en
el marco de la Unión Europea y su apuesta
es que se incremente significativamente el presupuesto
de I+D+I porque supone, dijo, "riqueza social".
Zapatero explicó que, aunque España
ha cambiado mucho en estos últimos 30 años,
aún necesita incorporar más cambios,
como por ejemplo, que no haya ningún edificio
público con barreras para discapacitados,
para que sea algo cotidiano el lenguaje de los signos
y que las personas con discapacidad puedan acceder
a la educación o el trabajo.
Al ser preguntado por una de las personas internas
en este centro por lo que va a hacer para suprimir
las barreras arquitectónicas, explicó
que la segunda medida que había adoptado
tras acceder a la presidencia del Gobierno fue la
de suprimir la barrera de acceso a su despacho y
al Consejo de Ministros. "El poder Ejecutivo
tenía barreras, hoy tenemos una rampa",
afirmó y recordó que hay un programa
en el que se están destinando 57 millones
de euros para suprimir barreras arquitectónicas
y que el Gobierno aprobó recientemente la
supresión de la tartamudez como obstáculo
para concurrir a 250 tipos de oposiciones de las
Administraciones Públicas.
El jefe del Ejecutivo afirmó que si tuviera
que optar por lo que más le motiva diría
que es por tener el país más avanzado
en igualdad de derechos para con los discapacitados.
"Es una utopía realizable",
dijo.
Ministro, hay que aumentar el personal de este
centro
Previamente a explicar sus prioridades con los
discapacitados, Zapatero realizó una visita
del centro donde conversó con algunos de
los residentes y con el personal del mismo. Visitó
el gimnasio, la sala de comunicaciones, donde están
las máquinas con las que se comunican las
personas que no pueden hablar y el taller de tapices.
Le han regalado dos libros escritos por residentes
y dos cuadros, uno de marquetería y otro
de punto de cruz.
Una señora le ha llamado "ZP",
ante lo que se ha reído y le ha comentado
que muchos niños le llaman así; otra
mujer le ha preguntado cómo estaba y Zapatero
respondió que "bastante bien, trabajo
bastante, estoy contento con lo que hago y procuro
hacerlo honestamente".
Ha podido conversar con algunos residentes y personal,
que le han reclamado más personal para el
centro, algo que posteriormente y en dos ocasiones
le ha pedido Zapatero, en público, al ministro
de Trabajo, Jesús Caldera. "Hay
que aumentar le número de personal del centro,
ministro", afirmó.
El ministro también realizó una
exposición del trabajo y los proyectos emprendidos
por su departamento y anunció que en dos
semanas se remitirá al Parlamento la Ley
de Reconocimiento de la Lengua de signos.
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