Marín avisa al PP que ahora tendrá que replantearse sus propias normas

· Reprocha a los populares que jueguen con un parlamentarismo de "corto plazo"

Con evidente decepción, el presidente del Congreso, Manuel Marín, ha reprochado al PP haberle impedido conceder una prórroga del plazo de enmiendas al Estatut hasta el día 29, lo que pensaba que podría haber sido una fórmula de consenso que contentase a todos. A su juicio, es la primera vez que un grupo veta su margen de maniobra, y avisó a los 'populares' de que, con su actitud, "se disparan a los pies" porque las reglas son buenas para el primer partido de la oposición y ahora habrá que replanteárselas.

27/12/2005
Diariocrítico/ Agencias

Decepcionado, Manuel Marín convocó una rueda de prensa para señalar que la ampliación de los plazos de enmiendas era motivo de "mucho antagonismo" en el Congreso porque, a falta de una regulación precisa en el Reglamento, en ocasiones se había rozado la "arbitrariedad".

Por ello, explicó el presidente, cuando llegó a la Presidencia de la Cámara se propuso corregirlo con esos criterios de tres semanas de prórroga y unanimidad para posteriores ampliaciones. "Como me gusta el orden, propuse unas normas para que los grupos tuvieran un recorrido claro de las iniciativas legislativas", explicó Marín.

También admitió que en esta legislatura ha concedido ampliaciones que le causaron reproches por parte de algunos grupos parlamentarios, aunque siempre le respetaban su margen de maniobra. Por eso, dijo, llegó a la reunión de la Mesa del Congreso convencido de que se podría alcanzar la unanimidad necesaria para una prórroga que todos pudieran aceptar. "Estaba confiado en que podíamos encontrar una fórmula intermedia para resolver esta situación, un poco exagerada. Con los precedentes, pensaba que no me costaría ningún trabajo llegar a esa fórmula intermedia y estaba convencido de que nadie me la iba a negar", dijo.

Basaba Marín su confianza en que, aun cuando ha habido "casos notables" de grupos que en su momento le hicieron ver que no estaban de acuerdo con una prórroga, "jamás" se le había planteado un "No, porque no". En la reunión de la Mesa de este martes, sin embargo, se topó con la negativa del PP a aceptar una prórroga que no fuera llegar hasta el próximo periodo de sesiones, ya en febrero.

"Lo he intentado, pero no ha podido ser. Es la primera vez que un grupo parlamentario impide al presidente progresar en un pequeño plazo de enmiendas y eso está en el debe de ese grupo, que por primera vez apela al veto", añadió Marín.

Parlamentarismo de corto plazo

La conclusión de Manuel Marín es que en España "el parlamentarismo que se está haciendo es de muy, muy corto plazo", y que en ocasiones se crean situaciones que son muy difícil de comprender. A su juicio, y pese al mensaje del Rey llamando al consenso, "se está volando bajo y si no se remonta el vuelo es muy complicado entenderse". "Qué poco han durado las buenas intenciones, Dios mío", exclamó.

Marín quiso dejar claro que "un presidente que se precie" no podía "saltarse" sus propias reglas aunque conviniese a su grupo parlamentario o para evitar un problema político, porque eso supondría volver a "la arbitrariedad". "No podía hacer otra cosa", se justificó.

Eso sí, avisó de que los grupos parlamentarios "se disparan a los pies" y recordó al PP que "el principal utilizador de esta norma es el principal partido de la oposición". Así las cosas, se teme que "inevitablemente" en enero habrá que volver a plantearse en la Mesa del Congreso si se mantienen o no los criterios acordados al principio de legislatura. "Nos tendremos que plantear volver al caso por caso, lo cual es un problema", concluyó.


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