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· El Parlament elegirá a sus representantes
en la segunda quincena de enero, aunque la Ponencia
no se constituirá hasta febrero
El final del plazo de enmiendas en el Congreso
al proyecto de reforma del Estatuto de Autonomía
de Cataluña implicará el comienzo de la cuenta atrás
de dos meses para que la Comisión Constitucional
redacte un dictamen. Dado que enero es inhábil a
efectos parlamentarios, los representantes designados
por la Cámara Baja y el Parlament tendrán en principio
hasta el próximo 27 de marzo para trabajar en la
comisión paritaria que habrá de crearse a principios
de febrero.
27/12/2005
Diariocrítico/Agencias
Una vez que la Mesa del Congreso descartó este martes
la prórroga, el presidente del Congreso, Manuel
Marín, tiene previsto comunicar de forma inmediata
y formal a su homólogo del Parlamento catalán, Ernest
Benach (ERC), el vencimiento del plazo para
el registro de las enmiendas.
Paralelamente, la Cámara Baja tendrá también que
notificar al Parlament las enmiendas presentadas
por los grupos y solicitarle que designe a los parlamentarios
que formarán parte de la comisión paritaria, ya
que, al ser Cataluña una comunidad de las consideradas
'históricas' -que se rigen por artículo 151.2 de
la Constitución-, todo el proceso de discusión de
enmiendas ha de hacerse conjuntamente entre diputados
del Congreso y de la Asamblea proponente, en este
caso el Parlament.
39 diputados por Cámara
La Comisión Constitucional del Congreso tendrá que
dar participación a una delegación del Parlament
de igual número de diputados. Se da la circunstancia
de que este órgano de la Cámara Baja cuenta con
39 diputados, mientras que su equivalente del Parlament
dispone sólo de 21, por lo que habrá que decidir
el número de la delegación de cada legislativo.
Lo previsible, para evitar recortes en la representación
de algunos grupos, es que se opte por una comisión
'paritaria' de 39 integrantes por Cámara.
Ese órgano conjunto tendrá como misión constituir
la Ponencia, que también estará compuesta por diputados
de ambas instituciones en la misma proporción. Se
baraja la cifra de 11 diputados por Cámara, que
en el caso del Parlament ya tienen decidido
que serán cuatro de CiU, tres del PSC, dos de ERC,
uno del PP y otro de ICV.
El Parlament de Cataluña, que con su nuevo
Reglamento declaró hábil el mes de enero, podría
aprovechar la segunda quincena del mes para adelantar
tarea y elegir a sus representantes en la delegación
negociadora. Falta por decidir si los diputados
serán nombrados en la Junta de Portavoces o elegidos
en sesión plenaria.
En esa Ponencia conjunta, que no empezaría a trabajar
antes de febrero, se discutirán las enmiendas presentadas
por los distintos grupos hasta cerrar un dictamen,
que habrá de ser votado por cada una de las dos
delegaciones.
Lo deseable es el acuerdo entre los dos legislativos,
pero en caso contrario el presidente de la Comisión
Constitucional, el socialista Alfonso Guerra,
tiene la potestad de elevar unilateralmente la propuesta
del Congreso al Pleno de la Cámara Baja, una hipótesis
que nadie desea porque supondría el enfrentamiento
con el Parlament. De hecho, los representantes
del Parlament recibieron garantías de Alfonso Guerra
de que, si no hay acuerdo entre las Cámaras, promoverá
la prórroga de los plazos para no 'romper la baraja'.
Cabe reseñar que la asamblea catalana tiene potestad
para retirar su propuesta de reforma estatutaria
en cualquier momento del proceso si considera que
se han alterado sus principios. Conforme a su nuevo
reglamento, el Parlament puede debatir esa retirada
a instancias de dos grupos parlamentarios, pero
para que prospere será necesario el voto favorable
de la mayoría absoluta.
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