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· Ana Pastor añade que el PP apostará
por eliminarla "entre todos y todas"
El presidente del PP, Mariano Rajoy, aseguró
este sábado que la violencia de género constituye
un "atentado" contra la sociedad, las personas
y la dignidad de la mujer e instó al Gobierno socialista
a no resignarse, a trabajar con las comunidades
autónomas y los Ayuntamientos y a facilitar más
medios para hacer frente a esta "lacra".
"Exigimos que el Gobierno sea implacable en la
lucha contra la violencia de género e impulse las
medidas necesarias. La resignación del Gobierno
y su rechazo a nuevas medidas es el peor mensaje
que se puede lanzar a las víctimas y a la sociedad
--argumentó--. Por eso es imprescindible
que se trabaje con las comunidades autónomas y ayuntamientos,
que son las administraciones más cercanas y los
primeros en atender a las mujeres que sufren violencia".
4/03/2006
Diariocrítico/Agencias
Rajoy, que participó en la presentación de
la campaña 'Ni una más' en el seno de la Convención
Popular, subrayó que apoyó y seguirá apoyando a
los socialistas en todas las iniciativas que se
adopten para intentar evitar más muertes por violencia
doméstica, aunque dijo que la legislación aprobada
es insuficiente y que se necesitan "más medios
personales y humanos, más recursos sociales, más
juzgados de violencia, más efectivos de los Cuerpos
y Fuerzas de Seguridad, más coordinación con las
comunidades autónomas para que la Ley no quede en
papel mojado", enfatizó.
"Detrás de cada caso de violencia de género
hay una biografía, la del dolor de una mujer, y
una historia: la del fracaso de un modelo de sociedad.
Por eso la violencia de género no entiende de raza,
edad, posición social, culturas, religión o nacionalidad.
Es un problema universal --adujo--. Las cifras
están ahí y siguen pesando sobre la conciencia de
cada uno de nosotros, sobre nuestra tranquilidad
moral. Nadie puede quedarse de brazos cruzados".
A juicio del líder de la oposición, terminar con
la violencia de género no es sólo responsabilidad
del Gobierno y los partidos políticos, sino de la
sociedad y de las familias, que ha de ser "la
primera trinchera en la erradicación de esta lacra".
"Es la piel cotidiana sobre la que debe impregnarse
el día a día de una educación sensible, infatigable
y decidida en pro de la igualdad entre el hombre
y la mujer", apostilló.
"No hay excusa, ni motivo, ni justificación
para un acto violento. Las bofetadas no tienen nunca
un porqué: Son un acto de cobardía e indignidad
que tan sólo merecen el desprecio de la sociedad
mediante su castigo. Manifestamos que cada víctima
no sólo es una pérdida irreparable: es una vergüenza
imperdonable que recabe sobre la conciencia del
conjunto de la sociedad y los poderes públicos",
remachó.
Rajoy cerró su intervención subiendo la voz y proclamando
ante los presentes: "¡Ni un niño más viendo a
su madre humillada!; ¡ni una lágrima más!; ¡ni una
mujer maltratada más!; ¡ni una muerte más!; ¡ni
una más!".
En el acto también participó la directora del 'Institut
de la Dona' de las Islas Baleares, Isabel Llinàs,
quien reconoció haber sufrido malos tratos y animó
a todas las mujeres víctimas de violencia de género
a denunciarlo y a no esconderse ante la sociedad,
además de defender la actuación decidida de las
Administraciones Públicas para colaborar con el
fin del fenómeno.
Después de Llinàs, tomó la palabra una emocionada
Ana Pastor, responsable del área social del
partido, quien garantizó que el PP apostará por
que "todos, juntas y juntos", cooperen a
fin de erradicar este tipo de violencia y se pongan
en marcha cambios de patrones culturales y medidas
de prevención.
Pastor, que no pudo evitar mostrar en público lágrimas
durante este evento, manifestó su deseo de que el
esfuerzo de "todos" implique que no haya
"ni una más", "ni una lágrima más" y
ni una torta "de más", agregó una emocionada
dirigente 'popular', que no fue consciente del error
gramatical y el significado de su última frase.
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