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·“Tenemos la mejor garantía para responder
con firmeza a lo que los españoles esperan de nosotros:
Mariano Rajoy”
· Acusa a Zapatero de usar a los nacionalistas
como coartada para acometer los cambios radicales
que quiere poner en marcha
·Augura que a medida que se aproximen las
elecciones los socialistas “serán capaces de cualquier
cosa”
El portavoz del Grupo Parlamentario Popular
en el Congreso, Eduardo Zaplana, denunció hoy, durante
su intervención en la Convención Populares’ 06,
que la estrategia de Zapatero en estos dos años
ha sido “actuar como oposición de la oposición”
y “procurar arrinconarnos y tratar de aislarnos
política y socialmente” para hacer del PP un partido
“prescindible, sin posibilidades de gobernar”. “Quiere
de nosotros un partido que acepte con resignación
los cambios en las reglas de juego que ha puesto
en marcha de la mano de los radicales y sin mandato
de nadie”, recalcó.
4/03/2006
Diariocrítico/Agencias
Ante esa estrategia, Zaplana propuso que
el PP siga a lo suyo y no haga dejación de su responsabilidad.
“No vamos a dejar que sean nuestros adversarios
los que digan qué es lo que nos conviene, cómo tenemos
que ser o actuar. No vamos a dejar que sean los
radicales los que nos digan si somos o no demócratas
o centristas”, aseveró. “A estas alturas,
Pepiño Blanco no da ninguna credencial. Y yo no
se lo aceptó”, añadió. Para Zaplana, esa estrategia
“no ha hecho más que empezar” y auguró que
a medida que se aproximen las elecciones y las perspectivas
electorales de los socialistas sigan cayendo,
“serán capaces de cualquier cosa”.
“No creáis que lo hemos visto todo”, avanzó.
Ante eso, el portavoz popular hizo hincapié en que
el PP tiene que seguir dedicado “a defender nuestros
principios, a cumplir nuestros compromisos electorales,
a denunciar lo mucho que hace mal este Gobierno
y a ofrecer a los españoles, en todo momento, una
alternativa fiable dispuesta a hacerse cargo del
Gobierno”.
Quieren reescribir la historia
Para Zaplana, en un momento en que los españoles
sienten “desasosiego y preocupación por la marcha
de las cosas públicas”, el PP tiene que enviarles
un mensaje de confianza en el futuro “y en nuestras
posibilidades como españoles”.
El portavoz popular resaltó que Mariano Rajoy
está liderando un proyecto en el que día a día “conseguimos
que más españoles se una y confíen en nosotros”
y destacó, de igual modo, que el reto permanente
del PP “es transmitirles la seguridad de que
sabemos enfrentar sus problemas para ofrecerles
el futuro mejor del que estamos hablando en esta
Convención”. “Para mirar al pasado ya están
los socialistas y sus socios. Quieren reescribir
la historia porque no tienen proyecto de futuro”,
sentenció Zaplana.
Zapatero usa a los nacionalistas como coartada
Además, el portavoz popular defendió que, en los
dos años que llevan en la oposición, los populares
no han perdido el pulso directo de la calle, ya
que las encuestas no hacen más que confirmar que
crece el apoyo que recibieron en 2004 y que el PP
es el referente “de una sociedad más movilizada
que nunca”, que reclama, con fuerza e intensidad,
“ser escuchada” y que comprueba día a día “que
este no es el Gobierno que España se merece”.
Recordó que el PP ha estado defendiendo “aquello
por lo que nos votaron 10 millones de españoles”
y que no habían dejado de “realizar propuestas”
y de “ofrecer acuerdos en los grandes temas nacionales”.
“Desde el primer día Mariano Rajoy le dejó claro
a Rodríguez Zapatero que no tenía necesidad de ser
rehén de nacionalistas minoritarios.
Zapatero, sin embargo, se ha empeñado en aliarse
con ellos”, indicó. En este sentido, el portavoz
popular acusó a Zapatero de usar a los nacionalistas
“como coartada para acometer los cambios radicales
que quiere poner en marcha” sin contar con los españoles
y sin su mandato e hizo hincapié en que en ese diseño
“suicida”, el PP “es el único impedimento
para que Zapatero no logre su objetivo”.
Responder con firmeza
Por eso, se preguntó cómo sería España si el PP
se hubiera “plegado por debilidad, por complejo,
por miedo a no ser entendidos o por no quedarse
solo”, si hubiera cedido a pactar con Zapatero
su proyecto de ruptura o si hubiera dicho que no
“con la boca pequeña y como pidiendo perdón por
miedo a que nos digan que no somos suficientemente
demócratas”.
“¿Cuál sería la razón de ser de nuestro partido
si dejásemos de ser la referencia para millones
de españoles, también muchos de los que votaron
a los socialistas, que están en desacuerdo con lo
que hace el Gobierno? ¿Os imagináis qué pasaría
en España si nos hubiésemos avenido a esto, si como
piden algunos bajásemos el listón?”, continuó.
Explicó que, en ese caso, en España, por ejemplo,
“los españoles que son discriminados y perseguidos
por utilizar el castellano no tendrían la referencia
de alguien que lucha por sus derechos”, no habría
nadie diciendo que “todos somos iguales en derechos
y deberes ante la ley”, los españoles “tendrían
que renunciar a la derrota de ETA” o en nuestra
economía el Gobierno actuaría “con total impunidad,
como en las repúblicas bananeras”.
“Y, sobre todo, pasaría que muchos millones
de españoles, ya más que los que nos votaron el
14 de marzo, no vería en nosotros la esperanza ilusionada
de un relevo de Gobierno”. “Tener la seguridad de
que tenemos la mejor garatía para que esto no pase,
para responder con firmeza a lo que los españoles
esperan de nosotros, y esa garantía se llama Mariano
Rajoy”, afirmó.
El proyecto nacional no está agotado
El portavoz popular defendió también que “el
proyecto nacional de España no está agotado” y
que precisamente por creer en el Estado Autonómico
es por lo que defienden que “si no hay Estado
la autonomía no existe y que las autonomías necesitan
un Estado viable que las sustente y las cohesione”.
“El Estado nacional es el mejor marco para la
defensa de los derechos y las libertades individuales.
Sólo un Estado fuerte, y no 17 comunidades cada
una por su lado, puede hacer con éxito las reformas
que cualquier sociedad necesita en un mundo que
cambia permanentemente”, afirmó. “No pensemos
que sólo se puede avanzar en una dirección. No es
verdad que sólo cabe el debilitamiento del Estado”,
añadió.
En este sentido, destacó que el proceso autonómico
no puede estar indefinidamente abierto, y por eso
“están llenas de sentido las voces que reclaman
que se fijen con claridad las competencias del Estado”,
al tiempo que hizo hincapié en que quienes no
representan más que una parte minoritaria en su
comunidad autónoma, sin sentirse solidarios con
el conjunto de España, “no pueden ser los que
condicionen permanentemente la política del Gobierno
de España”.
Orgullosos de los ocho años de Gobierno
Zaplana también defendió que los populares tienen
motivos “más que sobrados” para estar orgullosos
de la labor que realizaron en el Gobierno, ya que
esa “política centrista” ha hecho posible
un balance exitoso de esos ocho años. Manifestó,
frente a quien quiere “reescribir la historia”,
que esos datos “son nuestro principal activo
para volver a ganar las elecciones” y que esa
política “no es la del pasado, es la política
del éxito”.
“Es la política del cambio en positivo, del
cambio para mejorar, del cambio que no perjudica
la posición de España, del cambio que hicimos posibles
todos los que estamos aquí”, recalcó. Finalmente,
ante el segundo aniversario del atentado del 11
de marzo, destacó que la democracia española sigue
sin saber quiénes fueron los autores materiales
y quién está detrás. “Y no lo sabemos porque
a Zapatero le dejó de interesar la verdad sólo tres
días después, el 14 de marzo”, manifestó.
Prometió que el PP seguirá haciendo todo lo que
esté en su mano para se conozca la verdad “porque
es lo que nos exige la memoria de las víctima y
porque es lo que quiere la inmensa mayoría de los
españoles”.
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