PP y PSOE se unen para aprobar las Competencias sin la cesión del aeropuerto


La Comisión Constitucional del Congreso aprobó del Título IV, de Competencias, aunque con grandes discrepancias que amenazan el consenso en torno a la gestión del aeropuerto de El Prat y a la participación de las selecciones deportivas en competiciones internacionales.

15/03/2006
Diariocrítico/Agencias

PSOE, PSC, CiU, ERC e ICV no alcanzaron un acuerdo sobre la gestión del aeropuerto de Barcelona, El Prat, el principal escollo en la negociación entre los nacionalistas y los partidos mayoritarios.

Este asunto no pudo resolverse durante la sesión y finalmente, el Título IV, de Competencias, fue aprobado con los votos de PP y PSOE. Lo mismo sucedió con el tema de las selecciones deportivas catalanas, que no podrán competir en competiciones internacionales por la misma razón: el desacuerdo entre nacionalistas y partidos mayoritarios.

Aterriza como puedas

Las conversaciones para cerrar el Estatut de Cataluña permanecen estancadas en el tema aeroportuario. El Gobierno no cede: la oferta que sigue haciéndoles a CiU y ERC es del 51% para la Administración Central y el 49% para la Generalitat. Los nacionalistas 'rebajarían' sus pretensiones al 50-50, pero no hay tal.

Ahora bien, los nacionalistas se conformarían con menos siempre y cuando el Gobierno les cediera los 'slots', es decir, las competencias en el desarrollo de la autorización de vuelos, que ahora está centralizado en Navegación Aérea. El Gobierno, en principio, tampoco iba a ceder en ese punto, pero según ha sabido este diario e-xclusivo, el tema se presenta como un 'paquete cerrado' y los citados 'slots' estarían dentro del Consorcio. Todo ello, a pesar de algunas dificultades que eran, precisamente, los argumentos por los que el Gobierno en principio no quería cederlos. A saber: en primer lugar, el espacio aéreo n acional no se puede transferir y está centralizado en Madrid. En segundo lugar, las competencias sobre autorizar o negar que las compañías tengan más o menos vuelos, o sobre recepción de pasajeros, tarjetas de embarque, etcétera, o mismo número de vuelos de las compañías aéreas, son de AENA y no pueden ser cedidas porque significaría un desajuste total.

Este punto se había convertido de repente en un gran escollo para un acuerdo final sobre el Estatut. Finalmente, el Gobierno estaba dispuesto a ceder, pero sin rebajar el reparto de competencias del 51%/49%, algo a lo que los nacionalistas de CiU no están dispuestos, pues quieren como mínimo el 50%/50%.

¿Y qué puede suceder si finalmente no hay acuerdo? Pues ni más ni menos que el texto de la reforma del Estatut no se presentaría en el Senado como un boque cerrado, sino que iría acompañado de enmiendas de CiU. Y esto, en consecuencia, supondría un retraso del referéndum hasta después del verano, ya que el proc eso legislativo se prolongaría.


ERC ve posible dejar de El Prat para una ley específica

El portavoz de ERC en el Parlament y miembro de la comisión estatutaria del Congreso, Joan Ridao, admitió que "evidentemente" queda la posibilidad de dejar un acuerdo sobre el consorcio del aeropuerto de Barcelona para una ley específica al margen del Estatut, pero prefirió apurar el trámite en las Cortes para negociar este punto del proyecto.

En declaraciones en el Parlament, dijo que aún puede alcanzarse un acuerdo sobre el consorcio mañana viernes al discutir las disposiciones adicionales, pero se mostró "muy escéptico, porque la última propuesta que el PSOE ha puesto sobre la mesa "es mucho peor que todas las que puso antes" y además sigue defendiendo "mantener el privilegio de Aena".

Ridao concluyó que "no se avanzará en las próximas horas" y pidió "un esfuerzo" al PSOE, aunque advirtió de que no por ello ERC variará su propia posición. "Por si persiste la discordancia, hemos reclamado al resto de grupos que pidan una nueva reunión de la ponencia antes del pleno del día 30", explicó.

Dijo haberlo planteado a Artur Mas, por lo que CiU "lo está estudiando", y que el PSOE "ya lo sabe, y no es partidario" de ello, aunque "la última palabra" será del presidente de la Comisión Constitucional del Congreso, Alfonso Guerra.

Ridao advirtió de que, que si no se hace así, Guerra puede elevar al pleno del Congreso el dictamen "en los términos que haya aprobado la parte española", por lo que "aquí se perdería mucho". Aun así, dijo que en ese caso todavía queda el trámite del Senado, donde se pueden presentar enmiendas.

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