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El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez
Zapatero y canciller alemana Angela Merkel, garantizaron
este jueves que la OPA lanzada por la eléctrica
alemana E.ON sobre la española Endesa no empañará
sus buenas relaciones, y ambos anunciaron que cooperarán
en un empeño común: resucitar la Constitución Europea,
dado que ambos son los dos únicos países grandes
de la UE que la han ratificado --Alemania por vía
parlamentaria y España en referéndum--.
20/04/2006
Diariocrítico/Agencias
En una breve comparecencia ante la prensa antes
de cenar en la sede de la Cancillería alemana, el
jefe del Gobierno español dijo además que si la
UE tuviera una política energética común, no habría
tantos movimientos y ofertas de compra de unas empresas
sobre otras, o al menos éstos no serían tan polémicos.
Aunque la OPA de E.ON no era uno de los temas principales
de la reunión de hoy en la agenda de Moncloa, la
canciller confirmó que hablaron de ello en el encuentro
de media hora que tuvieron antes de responder a
las preguntas de la prensa, y aseguró que fue
"una conversación muy amistosa" y que este tema
"no causa ningún problema en absoluto", aunque
dejó entrever que, ante un caso como este pueda
haber "diferentes posiciones".
"E.ON como empresa privatizada ha lanzado una oferta
a una española, esta oferta ahora hay que considerarla
según las reglas vigentes para que esto no sea un
problema para las relaciones bilaterales", resumió
Merkel.
También Zapatero situó la operación "en
el ámbito de la iniciativa privada" y agregó
que "aunque el Gobierno español tiene lógicamente
algo que decir" esto se hará con "con el
respeto a las reglas del juego de la UE". Precisamente,
la Comisión Europea informó hoy de que hasta mayo
no decidirá si expedienta a España por el real decreto
que amplió las funciones de la Comisión Nacional
de la Energía (CNE) y en virtud de las cuales analizará
la OPA de E.ON.
El jefe del Ejecutivo -que tuvo un pequeño lapsus
y habló de OPA sobre Gas Natural- insistió también
en que las relaciones bilaterales "son buenas,
van a ser mejores cada día" y se mostró convencido
de que de toda esta polémica saldrá "seguramente
un resultado positivo en los intereses compartidos"
que los dos países tienen como europeos, sobre todo
en el sector energético.
Constitución Europea
Los dos gobernantes confirmaron además su voluntad
de poner todo su potencial político en la UE en
intentar recuperar la Constitución Europea. El Gobierno
Zapatero, dijo éste, trabajará "intensamente
con el de la canciller para aprovechar la primera
oportunidad que se tenga de recuperarla". Zapatero
dejó claro que ambos países tienen "voluntad
constitucional europeísta" y que todas las políticas
europeas -mencionó la recuperación económica, la
política exterior y la energética- y todos los
"nuevos desafíos" se "abordarán mejor si
tenemos un proceso constitucional".
También a juicio de Merkel, que presidirá
la UE desde enero de 2007, Europa necesita este
proceso. El presidente dejó claro además su empeño
en respaldar a Alemania en los asuntos europeos,
recalcando que es el país con más grande del club,
que ha hecho "contribuciones decisivas" a la construcción
europea y que siempre ha tenido un "magnífico
comportamiento" con España.
Zapatero calificó de "absolutamente prioritarias
para España" las relaciones con Berlín, y Merkel
confirmó esa idea, poniendo como ejemplo que 10
millones de alemanes pasan sus vacaciones en España
cada año y que Alemania es el segundo socio comercial
español. La canciller tildó además de "muy importante"
el papel de España en las relaciones euromediterráneas
y dejó patente su apoyo al Proceso de Barcelona,
considerando de "gran importancia estratégica"
la relación con los vecinos del sur.
Política energética
Zapatero expuso su tesis de que toda la UE quiere
una política energética europea común porque hay
problemas de abastecimiento, de seguridad y de medio
ambiente y apuntó que "quizá porque queda mucho
terreno por hacer sucede que situaciones como los
procesos de adquisición de unas empresas por otras
siempre generan cierta tensión".
"Quizá todo este proceso de movimiento de las
empresas privadas, que los gobiernos tenemos que
analizar y seguir dentro del respeto a las reglas
son la consecuencia de una falta de una política
energética común que seguramente la UE debería haber
construido desde hace algún tiempo", apostilló.
"Si tuviéramos una política energética común
bien construida no habría ningún problema en concreto",
aseguró el dirigente español, quien aprovechó para
recordar las "singularidades" del sector
energético, como el hecho de España carece de interconexiones
-sólo un 2,7% del consumo procede de la interconexión
con Francia- y que es, junto con Reino Unido, el
único país que tiene todas las empresas eléctricas
privatizadas.
"Hay un buen numero de países europeos que de
una u otra manera tienen una presencia pública,
control público con lo que ello representa desde
el punto de vista del juego del mercado", dijo
sin apuntar explícitamente al país anfitrión.
Merkel, por su parte, aseguró que "no hay divergencias"
en el objetivo de una política energética común,
pero dejó claro que las preocupaciones por los sectores
energéticos nacionales son algo común cuando se
le preguntó por las intenciones del gigante ruso
Gazprom de entrar en empresas eléctricas europeas.
"Nuestras empresas eléctricas son en gran medida
privatizadas, tienen que tomar sus decisiones empresariales",
dijo la canciller, pero añadió que todos los países
tienen que aceptar el libre comercio y la libre
circulación de capitales: "No podemos decir claramente
eso no nos gusta, sí queremos estar a favor del
libre comercio pero hay que verlo todo en un contexto",
apuntó.
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