EL
Estatut
finaliza con éxito en el Senado su
"tortuoso"
trámite
· Zapatero hace un guiño a ERC: "sé que le tienen más cariño al Estatuto de lo que aparentan"
· El presidente destacó la "fuerte identidad" de Cataluña pero no la definió 'como nación'
· El PP pidió votación secreta pero triunfó la nominal pedida por el PSOE
· ERC cumple su compromiso de no bloquear la reforma y se abstuvo
El Estatuto de Cataluña quedaba este miércoles por fin aprobado en una ajustada votación en el pleno del Senado que no arrojó sorpresas, salvo el hecho de que el PP pretendió a última hora, sin éxito, que fuera secreta. Los cuatro senadores de ERC, como se habían comprometido, se abstuvieron así como los dos representantes de EA y el PAR lo que propició que triunfaran los votos a favor del texto - 128- abanderados por el PSOE y CiU. Los 125 senadores del PP votaron 'no'. Durante el largo y poco vibrante debate todos los ojos se posaron en José Luís Rodríguez Zapatero. Su anunciada y esperada intervención llegó casi entrada la noche, cuando el cansancio en el hemiciclo era ya patente entre sus señorías pero el presidente no logró despertar pasiones ni entre los suyos. En un discurso carente de fuerza y en el que no hizo ni una sola referencia a Cataluña 'como nación', Zapatero se limitó a desgranar las bondades de la reforma para al final lanzar un guiño a ERC a la que le dijo:
"sé que le tienen más cariño a la reforma de lo que aparentan, de lo cual me alegro".
10/05/2006
Carmen Moraga (Madrid)
La larga votación fue finalmente nominal, como solicitaron los socialistas, pese a que el PP pretendió que fuera secreta. Pero aunque durante el tedioso trámite hubo algún malentendido con el voto de algún senador del PP, el resultado no arrojó sorpresas: 128 votos a favor, del PSOE, Entesa (PSC e IC), CiU, PNV y CC, además de dos de los grupos integrados en el Mixto, BNG e IU ; 125 votos en contra, del PP, y seis abstenciones de los cuatro senadores de ERC -integrados en la Entesa- y de los representantes del PAR y de EA.
Pero la mayor expectación la generó el presidente
Rodríguez Zapatero
, que llegó pronto al Senado aunque no se sentó en el hemiciclo hasta media tarde. Su intervención fue seguida con atención por todos los senadores y en relativo silencio, salvo algunas interrupciones del PP. Pero Zapatero se limitó a cumplir el trámite y en un discurso breve y despasionado se limitó a desgranar las bondades de la reforma y de todas las que están por venir a partir de ahora, proceso que calificó como
"toda una generación que va a nacer desde la experiencia del presente, no del recordatorio de una historia pasada o frustrada, la que representa una España moderna, sólida y abierta al mundo".
El presidente ni siquiera se entretuvo en contentar a los nacionalistas catalanes y se refirió a Cataluña con frases ambiguas como
"nadie puede dudar que Cataluña tiene una fuerte identidad y que ha demostrado experiencia y actitud democrática para llevar adelante su autogobierno".
Luego expresó su
"plena confianza en la sociedad y en la ciudadanía catalana por su capacidad integradora".
Tampoco se entretuvo mucho en criticar la PP al que simplemente afeó las 'profecías' catastrofistas que han pronunciado con respecto al texto catalán y sus consecuencias. Él, sin embargo, tiene
"absoluta confianza en que este Estatuto será un éxito colectivo para Cataluña y para toda España"
,
"y lo será añadió Zapatero- porque sabemos que el autogobierno es bueno para cada pueblo y para el conjunto de España".
Zapatero se perdió en frases mil veces oídas como
"todos ganaremos"
con estos cambios;
"la España democrática no se cree el miedo al futuro"
o
"avanzamos en la buena dirección, hacemos las reformas adecuadas, somos más fuertes en la unidad"
. El presidente defendió el apoyo con el que ha salido aprobado el texto y lo comparó con el que obtuvo el Plan Ibarretxe por lo que, recordó, fue rechazado mayoritariamente en el Congreso, lo que las protestas del banco popular.
Zapatero mostró su
"satisfacción"
por el debate que calificó como
"intenso y apasionado"
y expresó luego su
"máximo respeto democrático a todas las posiciones que se han mantenido"
incluso a las que no respaldan la reforma, en referencia a ERC y al PP. Pero a los republicanos les distinguió con un guiño:
"tengo el convencimiento que algunos de los que no van a dar el respaldo le tienen más cariño de lo que aparentan de lo cual me alegro",
le dijo.
El presidente finalizó con una cita de
Ortega y Gasset
y puso el broche final al debate cita convocando e invitando
"a todas las fuerzas políticas"
a animen a los ciudadanos a acudir a las urnas.
La fábula de Bonet
Otra de las intervenciones más esperadas fue la de senador de ERC
Carles Bonet
. En sus cinco minutos largos, pero sin desperdicio, que estuvo en la tribuna, el portavoz de ERC fue el único que despertó del letargo a sus señorías. Bonet usó el turno de réplica al formar parte de la Entesa y al haber consumido el tiempo principal el portavoz del grupo mayoritario
, Isidro Molas
, del PSC. Su discurso, contra lo que podría pensarse, no cargó las tintas contra la reforma del Estatut, sino todo lo contrario dejó entrever que los republicanos creen que tiene aspectos muy positivos.
El senador de ERC tampoco justificó el voto de rechazo que ha decidido dar su partido en el referéndum. Bonet prefirió meterse con los populares para 'limpiarse las heridas'. Su discurso hasta incluyó una didáctica fábula dirigida al PP sobre el 'perro y el cocodrilo' que, en resumen, viene a decir 'no te fíes nunca de tu enemigo' y que hizo sonreír a
Pío García Escudero
desde su escaño. Bonet finalizó pidiendo a los catalanes que no se abstengan en el referéndum, que acudan a las urnas y den su
"democrático veredicto",
pero sin animarles a votar en contra del texto como ha decidido ERC.
El portavoz de CiU,
Pere Macias
, que como los otros portavoces catalanes inició su intervención en su lengua, no se cortó a la hora de dar más de un 'pescozón' a los dirigentes de ERC por su decisión de votar 'no' en el referéndum sobre el Estatut a los que reprochó
"la curiosa alianza"
que han decidido formar con el PP que les ha llevado a acabar
"en manos de los señores Rajoy, Zaplana y Acebes, con quienes van a discutir solo una cuestión"
.
"Será - añadió Macias- el 18 de junio (fecha prevista de la consulta) y entonces ambos se apresurarán a capitalizar todas y cada una de las papeletas del NO".
Macias atribuyó gran parte del éxito de la reforma, así como su impulso, a la coalición nacionalista y a su líder,
Artur Mas,
quien, según recordó, ya en el mes de octubre de 2002,
"introdujo por primera vez la necesidad de un 'nuevo estatuto'"
, expresión que fue asumida a las pocas semanas por el resto de los líderes catalanes que solo apostaban por una reforma del texto vigente. No sólo eso, sino que calificó de
"hito histórico"
la foto Zapatero-Mas
"a lo largo del proceloso camino del Nou Estatut".
Antes de finalizar su discurso, el portavoz convergente tuvo un especial agradecimiento para el presidente Zapatero
"al que hay que situar como uno de los garantes del éxito del proceso".
Por su parte, el portavoz del PSOE,
Joan Lerma
, rechazó que una vez aprobada la reforma por el Senado, algún partido caiga en la tentación de iniciar ahora la campaña electoral y enzarzarse en una confrontación entre partidos sin sentido.
"Esta una reforma importante es un texto para la integración y la libertad de es un estatuto pactado y consensuado aunque haya recibido criticas".
"Cataluña no se merece este Estatuto"
Como era de esperar, la intervención más dura fue la del portavoz del PP,
Pío García Escudero
, quien sentenció que
"la sociedad catalana no se merece este Estatuto"
contra el que no ahorró descalificaciones y críticas. Desde que se trata de
"duro golpe para el espíritu de consenso que ha estado vigente en España desde la Transición
" hasta que es un
"autentico esperpento político"
o una
"obra de ingeniería de ambigüedad".
García Escudero se mofó de la
"democracia avanzada"
que supuso el encuentro de Zapatero y Mas para pactar
"de forma discreta"
un texto que, a su juicio,
"rompe por el eje la España de las Autonomías".
Siguiendo la senda marcada por todos los dirigentes del PP, García Escudero alertó sobre las consecuencias que va a acarrear para el resto de la comunidades la reforma catalana.
El portavoz popular criticó la prisa por tramitar la reforma y por convocar el referéndum y alertó del embrollo que podría suponer que el Tribunal Constitucional les dé la razón y dictamine luego que el texto no se ajusta a la Constitución
"¿Se imaginan en el lío que se van a meter?"
, se preguntó. Finalizado el debate todos los dirigentes catalanes salieron en tromba a valorar positivamente su aprobación definitiva por el Senado.
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