Mítin de cierre del PP
Piqué pide "un 'no' como una catedral" como acto de "rebeldía" y "libertad"

El presidente del PP en Cataluña, Josep Piqué, apuró este viernes el último acto de la campaña del referéndum para pedir "un 'no' como una catedral" el próximo domingo, que a su vez significará un acto de "rebeldía" y de "libertad" contra una clase política que "ha puesto por encima de todo, sus intereses partidistas".

16/06/2006
Diariocrítico/Agencias

Piqué, que cerró la campaña en el World Trade Center de Barcelona ante unos 200 militantes, aprovechó para recordar que el texto no cuenta con la mitad de la soberanía nacional, después de que solamente lo aprobara el 53% del Congreso de los Diputados y el 49% del Senado, y teniendo en cuenta que en Cataluña, tampoco lo apoyan "dos de las cinco fuerzas políticas" (ERC y PP).

"Si sale el 'no', Cataluña seguirá teniendo 30.000 millones de euros de presupuesto y todas las competencias que ya tenía"
, aseguró, porque "nuestro problema no es de falta de competencias ni de falta de recursos, sino de gobiernos nefastos".

El líder de los 'populares' catalanes reiteró la importancia de que el PP esté presente en la vida política catalana, ya que es la "voz discrepante del nacionalismo, que lo impregna todo, y del pensamiento único", a pesar que por "defender la libertad", "se nos insulte y que se nos tiren huevos", en alusión a los boicots que ha sufrido su partido a lo largo de la campaña.

Piqué repitió sus críticas al "intervencionismo" y a la doble lectura del texto y advirtió que el hecho de que "las normas jurídicas no sean claras, hará que llevemos recursos al Tribunal Constitucional día sí, día también".

Otro de los aspectos más criticados durante la campaña y que volvió a repetir es que "no es el estatuto de todos" sino del "disenso" y de la "discordia", porque impone un sistema de valores y de sociedad "de izquierdas y nacionalista" cuando un estatuto siempre debe servir "para que las izquierdas, las derechas y el centro puedan integrar sus programas".

Además, denunció a CiU por utilizar el referéndum para preparar las elecciones autonómicas y al PSC, y en especial a su primer secretario y ministro de Industria, Josep Montilla, por "basar su discurso político sobre en la fractura", motivo por el que "un personaje como él nunca puede aspirar a presidir la Generalitat", sentenció.

Piqué resaltó que las comunidades autónomas en las que gobierna el PSOE "se hacen disparates" con las reformas de los estatutos, como es el caso de Cataluña y Andalucía, al contrario de los estatutos de las comunidades donde gobierna el PP, como la Comunidad Valenciana y las Islas Baleares, mantuvo.

Así, señaló que "nuestro modelo es el de Matas y el de Camps", en alusión a los dos populares que gobiernan en las Islas Baleares, Jaume Matas, y en la Comunidad Valenciana, Francesc Camps, porque "queremos adaptar el Estatut" a los nuevos tiempos, pero sin que para ello se tenga que "aparcar" el de 1979 ni "cambiar el marco de convivencia", aclaró.

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