CiU centra su crítica en el tripartito, pero elude la confrontación con el PP de Piqué
Mas rechaza la “Cataluña moderna” a costa de España

“Construiré en pocos años la mejor Cataluña que ha habido nunca”. Triunfalismo en el gran mitin de Badalona, el feudo socialista, en el que ha comparecido Artur Mas acompañado de Jordi Pujol y Durán i Lleida. Reparto de papeles, pero a lo grande: discurso institucional de Mas, acerada crítica de Durán al ‘tripartit’ y al ‘embustero’ de Rodríguez Zapatero y exaltación de los valores catalanistas por parte de Pujol. Escasísimas referencias al Partido Popular, quizá no queriendo cerrar puertas de cara al 2-N. Una apelación al “voto de la ilusión, de la esperanza, del futuro, del buen gobierno”, a un “proyecto de país en mayúsculas” y una ‘promesa’ final de Mas: “Yo gobernaré para todo el país”.

29/10/2006

De nuestros enviados especiales a Badalona:
M. Á. Menéndez y Tomeu Ferrer
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“No quiero una Cataluña que confunda su modernidad vinculándola a la decadencia de España”. Esta frase resume en sí misma, acaso, el sentido del gran acto casi de cierre que el candidato de CiU a la Presidencia de la Generalitat, Artur Mas, ha protagonizado en el Palacio Olímpico de Badalona. Un discurso que podría calificarse plenamente de ‘institucional’, es decir, más allá del bien y del mal, de la pelea partidaria y con apenas referencias críticas al Partido Popular de Josep Piqué. A sólo tres días de la cita en las urnas parece evidente que CiU está echando el resto en todos los sentidos, sin descartar ningún tipo de apoyo posterior.

El discurso de Mas tuvo un cariz presidencial. Buena parte de sus palabras tuvieron como meta fijar los objetivos que en su opinión “quisiera legar a nuestros hijos”. El presidenciable de CiU planteó en este sentido su deseo de liderar una Cataluña con el máximo autogobierno posible. Se refirió también a los valores que le gustaría que recibieran las nuevas generaciones: la libertad, el respeto a la tradición milenaria de Cataluña, dar valor a la obra bien hecha y el respeto a todos y todas las ciudadanas catalanes.

En una intervención muy institucional hizo un homenaje a todos los anteriores presidentes de la Generalitat, entre los que incluyó a Maragall “por su aportación en la consecución del nuevo Estatuto”. Pero especialmente se refirió a Pujol, del que se reconoció alumno y también seguidor. En un final de tono personal Mas se comprometió a seguir sirviendo a Cataluña y a la fuerza política que representa “sea cual sea el resultado del 1 de noviembre”.

Ha quedado evidente que Mas se ve ya de president, tan evidente como que llegó a afirmar que “lo primero que haremos [al llegar a la Generalitat] será un acto de justicia, de gratitud y de reconocimiento: será llamar al presidente Pujol para reconocerle lo que ha hecho por Cataluña”. Apoteosis en el polideportivo.

El ‘ambientazo convergente’ en Badalona

Realmente, llenazo hasta la bandera. Convergència y Unió consiguió reunir en el Palacio Olímpico de Badalona, en pleno feudo socialista –habitualmente con mayoría absoluta- a unas 18.000 personas, el aforo completo del moderno polideportivo, con un público de mediana edad. Si en mítines del PSC o, incluso, de ERC, el perfil del público se ha configurado hasta ahora como esencialmente mayor, sorprende que en el feudo socialista que es Badalona se haya registrado el mayor pleno de público de todos cuantos actos se han celebrado hasta este momento en la campaña catalana.

Resulta evidente la capacidad de convocatoria de la CiU de Artur Mas, que en este mitin prácticamente de cierre de campaña ha contado con un cartel realmente increíble: numerosísimos invitados de diferentes partidos afines de prácticamente todo el mundo, desde Rumania a Estonia, y, naturalmente, con cualificados representantes de sus ‘socios’ en Europa: Josu Erkoreka, por el PNV; Paulino Rivero, por Coalición Canaria; María Antonia Munar, por Unió Mallorquina, y Francisco Rodríguez, del BNG.

Un acto montado a lo grande, muy a semejanza de las campañas norteamericanas, como hace tres años en este mismo polideportivo, y bajo la sombra de David Madí, el autor del vídeo ‘Confidential Cat’ que, en parte, fue proyectado en este escenario para regodeo de un público entregado. El vídeo debería tener –y tuvo- la virtud de ‘calentar’ el ambiente para cuando hablara el candidato Mas. Las escenas proyectadas habían sido muy bien escogidas, en las que, bajo la imagen de Maragall, Carod y Saura, se sobrepusieron rótulos como “desgobierno”, “dependencia”, “vergüenza" (ajena) o “conspiración”.

O como la proyección de la penúltima composición de ‘Producciones Madí’, el ‘cerebro’ de esta campaña sobre el niño que quería ser “policía, astronauta, arquitecto”... y que no es otro que Artur Mas. Se trataba de un vídeo sobre Mas narrado por el propio Mas, con imágenes de Mas desde su niñez a la (su) política y proyectado sobre el fondo de un enorme corazón amarillo que sirvió de pantalla y sobre el que un actor había pintado minutos antes y en directo con su propia mano las rayas rojas que conforman la senyera. Es cierto que ‘Producciones Madí’ no para en Cataluña, o, al menos, no para en Convergència con sus motivos audiovisuales para arrancar el aplauso de las masas. Sólo, quizá, un error: la lectura en off de un párrafo de un vibrante poema de Vicent Andrés Estellés sobre ‘hacer patria’. Estellés era valenciano, lo cual no quiere decir nada o quiere decir mucho, según se mire.

Pujol y Durán encendieron el ambiente

En fin, un ‘ambientazo’, al que contribuyeron a crear las intervenciones previas del ex president Jordi Pujol y el secretario general de CiU y presidente de Unió, Josep Antoni Durán i Lleida. Pujol trenzó un discurso partiendo de una frase del histórico president Macià: “Queremos una Cataluña políticamente libre, socialmente justa, económicamente fuerte y espiritualmente gloriosa”. Pero si Estellés era valenciano, Macià era de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), la gran ‘enemiga’ de Pujol y en estos momentos hasta de CiU.

Pero Pujol sabe manejar a sus masas. A partir de Macià estructuró un mensaje de reconocimiento a “su” propia labor de gobierno durante 23 años contraponiéndola con el trienio que ha representado el tripartit. Llegó a defender de forma encendida el Estatut recién aprobado, “un instrumento para construir el país” y mucho mejor, dijo, que el que tuvo Macià en su tiempo.

Fue el de Pujol un largo discurso de crítica constante a la gestión del tripartit, con alusiones ‘espinosas’ a la gracieta de Carod-Rovira de colocarse una corona de espinas en Jerusalén mientras le fotografiaba Maragall, lo que, para el molt honorable ex president, representó “una vergüenza colectiva” para Cataluña. Ahora bien, una importante clave: ni una sola alusión de Pujol al PP de Piqué, ni positiva ni negativa, lo que podría interpretarse como un dejar la puerta abierta a posibles acuerdos después del 1-N.

Los papeles fueron muy bien repartidos en este mitin casi de cierre, como dejó en evidencia el líder de UDC, Josep Antoni Durán i Lleida, que glosó la “gran campaña” que ha hecho Artur Mas. Durán insistió en la idea de que en CiU no se fían de Esquerra, y menos del tripartit: “Si ahora estamos aquí es porque se han convocado elecciones anticipadas: no han sabido ni agotar la legislatura”, dijo Durán, para quien “Cataluña es una nación y necesita un gobierno fuerte que defienda sus intereses”.

Llegados a ese punto, Durán garantizó en nombre de Mas la estabilidad, porque CiU no sólo presenta un programa, sino también una propuesta de futuro: “Todas y cada una de las personas [en Cataluña] cuentan, hablen la lengua que hablen”, mientras que el PSC de Maragall-Montilla habría intentado dividir a la comunidad catalana de forma subliminal. “Artur Mas no será un presidente excluyente, Montilla sí”, diría Durán, para quien la próxima Generalitat debe ser “ni de derechas ni de izquierdas: Cataluña, catalanismo humanista y social sin complejos”.

Y, finalmente, fortísima crítica a los socialistas catalanes y, especialmente, a su primer secretario y candidato a la Generalitat: “¿Os imagináis a Montilla hablando de tú a tú con el presidente del Gobierno?”. Total, ¿y para qué, si, como añadió luego Durán “Zapatero no cumple sus promesas. Dijo cumpliré y aprobaré el Estatut que me llegue de Cataluña”, y su primera ley después del Estatut “vulnera gravemente” el Estatut de Cataluña? Un Durán que cambiaba de cítrico a gracioso: llegó a decir que a Zapatero, por mentir, se le caerán los dientes y “el talante sin dientes es como una tortilla sin huevos”.


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