Montilla anuncia que a pesar de la victoria de Mas se propone reeditar el tripartito

“Manifiesto nuestra voluntad de constituir un gobierno catalaista de progreso con amplio respaldo parlamentario (...) Me pondré inmediatamente a trabajar para hacerlo posible”. Exactamente a las 22.05 horas, cuando había sido escrutado el 93 % de los votos que daban al PSC 37 escaños frente a 48 de CiU, el candidato socialista, José Montilla, compareció ante los medios de comunicación para felicitar a CiU “por su victoria en votos y escaños”, pero para anunciarle a Artur Mas que el PSC iba a reeditar el tripartito. Es decir, que Montilla va a ser el próximo presidente de la Generalitat.

1/11/2006
De nuestro enviado especial Manuel Ángel Menéndez

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José Montilla no ha dejado lugar a dudas: el PSC se propone conservar la Generalitat de Cataluña para lo que procederá a la reedición del tripartito, junto con ERC y con ICV-EUiA. Las matemáticas no han fallado: con el 93 % de los votos escrutados, Montilla tuvo que reconocer –“es obligado”- la victoria de CiU en votos y en escaños, pero los socialistas no van a dejar la Presidencia de la Generalitat a Artur Mas. El convergente va a ser por segunda vez burlado.

Montilla apareció ante un nutrido público socialista y numerosos medios de comunicación en la sede socialista de la calle Nicaragua, donde se instaló la oficina de seguimiento electoral. Iba acomañado pro el president saliente, Pasqual Maragall, por la consellera Monserrat Tura y por otros dirigentes socialistas, como el ‘hombre en la sombra' del PSC, Josep María Sala, con un gran peso aún en el partido, el presidente del Parlamento Europeo, Josep Borrell, y la vicepresidenta primera del Congreso, Carme Chacón.

El candidato socialista estaba más que sonriente, se diría que plenamente complacido. No importaba que en esos momentos los resultados dieran 48 escaños a CiU –obtuvieron 46 en 2003-, ni que el PSC perdiera –en esos momentos de su comparecencia- 6 escaños –los tableros electrónicos de la Generalitat marcaban 37 diputados para el PSC-.

Tampoco importaba que su ‘socio' de ERC, el tándem Carod-Puigcercós hubiera perdido dos escaños –ahora le daban 21, frente a 23 en 2003. Y no importaba porque la aritmética parlamentaria se imponía; además, el otro ‘socio', la ICV-EUiA de Joan Saura y de Miralles había subido espectacularmente, ganando 3 escaños sobre los resultados de 2003 –mientras hablaba Montilla, el marcador daba a Saura 12 diputados, frente a los 9 que tuvo la vez anterior-.

Montilla fue recibido al grito de “president, president” por los militantes y simpatizantes socialistas y, visiblemente emocionado, lo primero que expresó fue su “satisfacción” por el comportamiento democrático observado en la ciudadanía, pero también su “preocupaciómn profunda por la baja participación” respecto a 2003.

Será un factor que los socialistas someterán a estudio en los próximos días: ¿qué ha fallado para que ni siquiera Rodríguez Zapatero haya conseguido movilizar a ese electorado abstencionista de izquierdas? Para Montilla existe una primera explicación: “Una sanción ciudadana” a sus gobernantes, pero también a su clase política en general.

Luego, Montilla inició una intervención con un sólo objetivo: un mensaje a Artur Mas y a CiU de que se olviden de la Generalitat, porque el PSC no quiere perder la Presidencia. “La victoria de CiU en votos y escaños, que hay que reconocer, es lo justo, no avala su propósito de convertir estas elecciones en un referéndum contra el gobierno socialista y de progreso” que ha representado el president saliente, Pasqual Maragall.

Justificó Montilla el ‘bajón' experimentado por el PSC en el hecho de que ha habido “poco tiempo” para dar a conocer su propia candidatura y, tras felicitar a la ICV-EUiA de Saura y Miralles, anunció “la derrota de los que habían planteado un referéndum contra las tres fuerzas políticas que formaron el primer gobierno progresista en Cataluña”.

Y el final, rotundo: “Manifiesto nuestra voluntad de constituir un gobierno catalaista de progreso con amplio respaldo parlamentario (...) Me pondré inmediatamente a trabajar para hacerlo posible”. Parece que el ‘trabajo' ya comenzó hace tiempo y, tal y como les ha contado Diariocrítico en días anteriores, la primera prioridad socialista –al menos de los socialistas catalanes- es que no hubiera en la Generalitat un gobierno nacionalista sobre la base de CiU y de ERC. Los contactos para reeditar el tripartit van a comenzar, pues, de forma inmediata.Volver