| El presidenciable del PSC y toda
la ejecutiva del partido se han reafirmado de forma unánime en la apuesta por
reeditar el gobierno tripartito de la pasada legislatura a tenor de los resultados
obtenidos en las elecciones del miércoles y a pesar de la diferencia de once escaños
entre CiU y los socialistas. El portavoz del PSC, Miquel Iceta, confirmó la pretensión
de los socialistas catalanes de "configurar una mayoría parlamentaria amplia
lo antes posible" con ERC e ICV y, para ello, ya han iniciado los contactos
con Carod-Rovira y Saura.
03/11/2006
Diariocrítico/Agencias
No obstante, el candidato socialista
tiene previsto celebrar este viernes una primera reunión con el líder de CiU,
Artur Mas, en reconocimiento a su victoria electoral pese a manifestar sus
reticencias a la llamada 'sociovergencia' y apostar por explorar la predisposición
de ERC e ICV a forjar una nueva mayoría progresista en el Parlament, no sin reconocer
"errores" en esta legislatura.
La pretensión de los socialistas es
lograr un pacto para un gobierno "sólido y estable" y para ello tienen
previsto actuar con "rapidez, discreción y transparencia", según Iceta.
El portavoz socialista señaló que el PSC cuenta con la "confianza"
del PSOE y su secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero, quien ha manifestado
públicamente su apoyo a los socialistas catalanes y en Montilla en "la gestión
política" que hagan de los resultados electorales. En este sentido, Iceta
confirmó que Montilla estuvo ayer un contacto telefónico con Zapatero y que
hoy se volvió a producir una conversación entre ambos.
Iceta explicó
que el proceso negociador "no ha comenzado", más allá de los primeros contactos
telefónicos entre los líderes y algunos representantes de los correspondientes
equipos de campaña. No obstante, sí insistió en que la pretensión del PSC es que
este proceso "no se alargue excesivamente".
Según Iceta, en estas
horas se ha constatado la voluntad de todos los partidos de mantener contactos
entre todos, aunque desde el PSC se apuesta por explorar la "disposición inicial
de los partidos de izquierdas a hablar". Aún así, Iceta señaló que un pacto
tripartito "no está asegurado" ya que la predisposición "se comprueba en la
práctica". Además, señaló que al margen del pacto de gobierno escrito "hay
que compartir estrategias, prioridades y preocupaciones".
Iceta no
descartó tajantemente la 'sociovergencia' pero sí dio por garantizada la legitimidad
del PSC de intentar formar gobierno más aún cuando socialistas e ICV-EUiA (38
y 12 escaños, respectivamente) suman dos diputados más que CiU (48). En este sentido,
señaló la conveniencia de "no extrapolar los resultados del correspondiente
análisis político" y reiteró que la estrategia de CiU ha sido "derrotada".
Un pacto rápido para luchar contra la abstención
La ejecutiva del
PSC también hizo autocrítica en su análisis de los resultados en el que se constató
que "el principal adversario" de los socialistas catalanes ha sido la abstención.
Iceta consideró que la pérdida de escaños y la abstención --que afectó principalmente
al área metropolitana de Barcelona, feudo socialista-- responde a que "el candidato
y las propuestas del partido no han convencido" y rechazó establecer comparaciones
con una hipotética candidatura de Pasqual Maragall.
Según Iceta, la abstención
se debe a un "grado de fatiga política importante" de la que los partidos
"somos responsables" y que vinculó al proceso estatutario, al exceso de
carga de debates que difícilmente ciudadanos perciben relacionados con sus problemas
cotidianos y al "hartazgo de la política espectáculo".
Por ello,
señaló la necesidad de "actuar decididamente para reducir la desafección de
los ciudadanos con la política" y señaló que la mejor respuesta que puede
dar el PSC es "configurar una mayoría parlamentaria lo antes posible para desarrollar
los compromisos programáticos". Para Iceta, "un gobierno sólido es la mejor
respuesta a esta distancia respecto a la política manifestada en la abstención".
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