El presidenciable del PSC, José Montilla, será el encargado de anunciar
la estructura y composición del futuro gobierno de Entesa Nacional pel Progrés
de Catalunya "cuando lo considere oportuno" - este martes- evidenciando así su
total autoridad en el tripartito y la "nueva etapa" de "cohesión en el trabajo
conjunto" que abren PSC, ERC e ICV-EUiA en la segunda oportunidad del tripartito.
El nuevo gobierno contará con toda seguridad con un total de 14 consellerias,
de las que el PSC gestionaría 7, ERC dirigiría 5 departamentos e
ICV-EUiA, mantendrá 2 consellerias. Algunos departamentos podrían
cambiar de nombre. 06/11/2006
Diariocrítico/Agencias Así, los tres partidos han "delegado"
en Montilla el anuncio de sus consellers evitando así situaciones como
las creadas en 2003, cuando ERC hizo públicos los nombres de sus representantes
en el Gobierno de forma unilateral. No obstante, queda claro que el líder de ERC,
Josep Lluís Carod-Rovira, actuará de vicepresidente del Gobierno y el líder
de ICV, Joan Saura, asumirá las competencias de Interior y Relaciones Institucionales.
A partir de ahí, parece claro el reparto de consellerias entre PSC, que
ocupará siete de ellas, ERC, con cinco, e ICV-EUiA, con dos, aunque de momento
todos los partidos evitan hacer públicos sus propuestas para consellers y conselleras.
No obstante, el objetivo es que el Gobierno sea paritario, por lo que en ERC se
trabaja para incorporar a dos mujeres entre sus consellers, al igual que hacen
en PSC e ICV-EUiA, que debería situar a una consellera en Medio Ambiente y Vivienda.
La incógnita del portavoz
Uno de los puntos en discusión
es quién ostentará la portavocía del Gobierno. Asimismo,
los socios se han comprometido a plantear propuestas de nombres de consellers
que no incomoden al resto. ICV-EUiA ya ha hecho público oficialmente que
gestionará Interior, que se integrará con el grueso de la Conselleria
de Relaciones Institucionales y Participación, aunque probablemente cederá
algunas competencias en favor de Gobernación. Además, los ecosocialistas
conservan Medio Ambiente y Vivienda, incluyendo el Institut Català del
Sòl. En el reparto de poder del nuevo tripartito, el líder de
ERC, Josep Lluís Carod-Rovira, ostentará la vicepresidencia
única del gobierno, que aglutinará la conselleria de Presidencia,
aunque sus competencias se distribuirán entre diferentes departamentos.
Los republicanos gestionarán además otras cuatro consellerias como
Gobernación, con competencias reforzadas y que podría caer en manos
del secretario general de ERC, Joan Puigcercós.
Igualmente,
dirigirán la Conselleria de Cultura, a la que se sumarán las competencias
de la secretaría de Comunicación y la relación con la Corporació
Catalana de Ràdio i Televisió (CCRTV), así como la gestión
de algunas materias de la extinta conselleria de Universidades, Investigación
y Sociedad de la Información. ERC también gestionará una
conselleria del área económica con competencias en comercio y turismo,
aunque su denominación está por decidir.
Antoni Castells,
en la conselleria de Economía
El mismo caso sería
el de Bienestar y Familia, cuya dirección se mantendría en manos
de ERC, aunque el Institut Català de Assistència i Serveis Socials
(ICASS) podría pasar a depender del departamento de Salud, que se mantendría
en manos del PSC. Según este reparto, el PSC mantendría la gestión
de las conselleria de Economía, cuya asignación a Antoni Castells
no se cuestiona, aunque ERC aspira a poder tener representación efectiva
en organismos autónomos dependientes de este departamento como el Institut
Català de Finances (ICF) o el Institut Català del Crèdit
Agrari (ICCA). Los socialistas también ostentarán la conselleria
de Política Territorial y Obras Públicas, y, al igual que en el
caso de Economía, ERC reivindica presencia en GISA, la empresa pública
responsable de la adjudicación de la obra pública. Las consellerias
de Justicia, Salud, Trabajo e Industria y Educación --que cambiaría
de manos--, con una reformulación de sus actuales competencias, recaerían
en manos socialistas. No obstante, continúan las negociaciones, así
como del programa que deberá ejecutar el próximo ejecutivo. Volver |