Sábado, 18 de junio
Por Carballeira

Hoy los de la Santa Compaña están más muertos que vivos. El cansancio se ha dejado sentir en quienes han ejercido de muñidores electorales, sacasillas, repartidores de propaganda y, en el caso del colega Cabaleiro, de receptor de los malos modos y peores formas del colérico Manuel Fraga Iribarne.

Ayer tarde, el candidato a la presidencia de la Xunta, poco antes del telediario de las nueve de la noche, fue el invitado estrella de la Televisión de Galicia. En una entrevista previamente grabada, el presidente en funciones de la Xunta de Galicia, convenientemente retocado y remaquillado para parecerse a la favorecedora foto electoral ("me lo han sacado de Primera Comunión" fue el nada reverente comentario que un colega de esta casa le hizo a cualificados miembros del Partido Popular, ante las miradas furibundas de todos ellos). Y Fraga apeló, cómo no, al miedo de la gente.

Porque entre los de la Santa Campaña electoral, los ensabanados correcaminos, hay miedo. El miedo es libre. Pero existe. Y une mucho a los unos con los otros. Todos tienen miedo a perder mañana, 19 de junio. Digan lo que digan las encuestas y sondeos de última hora, los que manejan los estados mayores de los partidos, (en la sede socialista se manejaba una que reducía la presencia del PP a 32 escaños, con 14 para los del BNG y 29 para el PSdeG) el miedo atenaza la boca del estómago de todos.

Jugar y ganar. Jugar y perder. Jugar para ganar. Las apuestas están sobre el tapete verde. La ruleta comienza a girar. Pero, sea cual sea el resultado. Se haga realidad la consigna unitaria del "Hai que botalos" (Hay que echarlos) o el PPdeG renueve por quinta vez consecutiva su mayoría absoluta, con el Gran Timonel Galaico como cabeza de cartel, el lunes 20 de junio ya nada volverá a ser lo mismo. Galicia habrá cambiado.

Ha finalizado la Santa Campaña. Los ensabanados descansan. La Santa Compaña se disuelve en el paisaje del que siempre ha formado parte. Tiempo y ocasiones habrá de volver a salir, a caminos y corredoiras en busca del voto del paisano. Se han terminado unas elecciones. Vendrán otras y la noria seguirá rodando: "Fulano, espero que el día tal del cual no nos falles"... Los vivos intentarán resucitar los entusiasmo muertos del electorado. Y la Santa Compaña volverá a entrar en campaña.

Lea la anterior entrega de la Santa Campaña

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