Crónica resumen del año
Surge en España el terrorismo islamista

- Las fuerzas de seguridad consiguen detener a la mayoría de los autores
- Sucesivas operaciones frustran atentados contra edificios de Madrid


El 11-M reveló que España llevaba bastante tiempo en el punto de mira del terrorismo islámico y también que las células integristas habían estado moviéndose con total impunidad por nuestro país. Las fuerzas de seguridad, no obstante, consiguieron detener a la amplia mayoría de los autores materiales e intelectuales de la masacre de Madrid, presuntamente ideada por Rabei Osman El Sayed, alias 'Mohamed El Egipcio', detenido en Italia y entregado temporalmente a las autoridades españolas. Más de un centenar de integristas radicales islamistas fueron detenidos tras la trágica jornada de marzo. Las fuerzas de seguridad consiguieron así frustrar un buen número de atentados terroristas en nuestro país. La Audiencia Nacional, el Santiago Bernabéu, otra vez la estación de Atocha o la sede del PP en la calle Génova se encontraban entre los objetivos de los terroristas.

Diariocrítico/Agencias (Madrid)

A las pocas horas de los atentados de Madrid, las fuerzas de seguridad ya tenían en el punto de mira a varios sospechosos. A finales de año, eran más de un centenar los terroristas de origen islamista que habían sido detenidos. España se había convertido casi en un paraíso para ellos. Se sabía que nuestro país fue clave en la preparación de los atentados del 11-S. Se habían desarticulado células integristas. Pero el 11-M despertó a los españoles de un sueño de invulnerabilidad contra este tipo de terror que en realidad nunca existió. Puede que nunca se sepa qué grado de responsabilidad tuvo la guerra de Irak en la decisión de atentar en Madrid, pero cuando se conoció la magnitud de la tragedia, muchos pensaron que los autores de los atentados eran de origen islámico.

El terror no acabó el 11-M en cualquier caso. El 1 de abril, los terroristas dejaron una bomba inacabada en las vías del AVE que une Madrid y Sevilla, a la altura del término municipal de Mocejón, en Toledo. Dos días después la Policía cercó en una vivienda de Leganés a siete presuntos autores de la masacre de Madrid. Dado que no tenían escapatoria posible, los siete terroristas deciden inmolarse, llevándose con ellos la vida de un agente de los GEO, Francisco Javier Torronteras.

Con este nuevo trágico suceso, las fuerzas de seguridad comenzaron a completar el cuadro de los autores de la masacre de Madrid, ya casi resuelto por completo. Se considera a Rabei Osman El Sayed, alias 'Mohamed El Egipcio', como líder ideológico del grupo, detenido en Milán tras interceptarse una conversación telefónica en la que se atribuía más de dos años de trabajo montando los atentados de Madrid y entregado temporalmente a España en diciembre. La coordinación en España de la célula terrorista quedó en manos de Serhane Ben Abdelmajid Fakhet, alias 'El Tunecino', y Jamal Ahmidan, alias 'El Chino'.

Estos dos murieron en Leganés junto con cinco de los autores materiales del 11-M, los hermanos Mohamed y Rachid Oulad Akcha, Abdennabi Kounjaa, alias 'Abdullah', Asri Rifaat Anouar y Alekema Lamari, el último en ser identificado, tal fue la violencia de la explosión, más de siete meses después de su inmolación. De los autores materiales, se supone que doce en total, se encuentran en prisión Jamal Zougam, Fouad El Morabit El Amghar, Abderrahim Zbakh, Faisal Allouch y Basel Ghayoun. La mayoría de los detenidos por los atentados de Madrid son de nacionalidad marroquí, aunque también los hay sirios, argelinos y egipcios.

Un menor, primer condenado

Los explosivos, en todo caso, los consiguieron gracias a dos españoles, el ex minero José Emilio Suárez Trashorras y su cuñado, Antonio Toro. Ambos formaban parte de una trama de robo y venta de explosivos afincada en Asturias. Un menor, conocido como 'El Gitanillo', les ayudaba en esta tarea. El joven es el primer condenado por el 11-M, a seis años de internamiento y cinco años más de libertad vigilada.

La detención de los principales responsables de los atentados de Madrid llevó a otros grupos integristas a intentar ocupar su lugar para continuar con su estrategia de terror. En dos operaciones casi consecutivas, denominadas 'Nova I' y 'Nova II' se detuvo a más de una treintena de terroristas, entre los que se encontraban algunos que habían participado en el 11-M e incluso en el atentado contra la Casa de España en Casablanca del año 2003.

El martirio, la inmolación o el suicidio eran metas de estos terroristas. En la primera operación se supo que pretendían volar la Audiencia Nacional con varios jueces importantes dentro por medio de un kamikaze. Con la operación 'Nova II' se descubrió que su macabra lista de objetivos era todavía más extensa. Pretendían volver a atentar contra la estación de Atocha, hoy símbolo del recuerdo a las víctimas del 11-M, y también contra la de Príncipe Pío. El Estadio Santiago Bernabéu (objeto de una macabra broma en diciembre por alguien que dijo hablar en nombre de ETA), la Torre Picasso o la sede nacional del PP eran otros de los emblemáticos edificios madrileños que estaban en su punto de mira.

Juan del Olmo, juez de la Audiencia Nacional, instruye la causa por los atentados del 11-M, que todavía sigue en su mayor parte bajo el secreto sumarial. Ya ha completado 95 tomos con toda la información recopilada. Aunque se considera que está prácticamente aclarada la ejecución de los atentados, se investigan las conexiones internacionales de sus autores y otras tramas colaterales, como la relacionada con los explosivos. Todo con el objetivo de que los criminales paguen por lo que Madrid, por lo que toda España, vivió el 11 de marzo y para que no se vuelvan a repetir sucesos como estos.

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