| Crónica
resumen del año |
| Tregua
de ETA en Cataluña tras reunirse
Carod-Rovira con la cúpula de la
banda |
- ZP logró que Maragall hiciera dimitir
al líder de ERC como conseller en cap
Aunque el gran año policial lo ha empañado,
lo cierto es que ETA lleva todo 2004 bajo
una tregua que decretó sólo para Cataluña,
donde la banda terrorista no atenta desde
el verano de 2001. ETA declaró este alto
el fuego tras mantener una reunión con el
líder de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira.
Aunque era conseller en cap de la Generalitat
de Cataluña, éste dijo que acudió a la cita
con la cúpula etarra como líder de Esquerra
y garantizó que no hubo acuerdos. Sin embargo,
la tregua de ETA provocó una polémica que
involucró al Gobierno central y al PSOE
y que acabó con la dimisión de Carod. José
Luis Rodríguez Zapatero, todavía líder de
la oposición en aquellas fechas, consiguió
que el presidente de la Generalitat, Pasqual
Maragall, cediera en este punto y se cobrara
la dimisión de Carod.
Diariocrítico/Agencias (Madrid)
'Mikel Antza' y 'Josu
Ternera' fueron los interlocutores
de Carod-Rovira en una reunión celebrada
el 4 de enero. El líder republicano aseguró
que nunca firmó un acuerdo con ETA, a pesar
de que la banda terrorista le propuso un
documento. Pero la polémica se desató cuando
ETA anunció, el 18 de febrero, una tregua
en Cataluña, en vigor desde el 1 de enero.
Este alto el fuego todavía se mantiene,
aunque la banda matizó que en Cataluña no
estarían a salvo los dirigentes del "Estado
opresor" que desde su punto de vista
criminal es España.
Las dos noticias, tanto la reunión como
la posterior tregua, levantaron una polvareda
política como se han visto pocas en nuestro
país. Tanto el entonces presidente del Gobierno,
José María Aznar, como el ya por
aquellas fechas candidato del PP a la Presidencia,
Mariano Rajoy, lanzaron un ataque no
sólo contra Carod, sino contra el PSOE en
general. Los populares exigían la ruptura
del pacto entre el PSC y Esquerra en Cataluña
y llegaron a decir que José Luis Rodríguez
Zapatero, con estos pactos, no estaba
capacitado para gobernar en España. La cercanía
de las elecciones generales marcaba el debate.
Maragall se vio obligado a atender
a varios frentes al mismo tiempo. Luchó
por salvar su acuerdo de Gobierno, pero
también debía satisfacer los deseos de Rodríguez
Zapatero, a quien este asunto podría haber
perjudicado de forma decisiva en su intento
de llegar al poder. Maragall respaldó la
actuación de Carod-Rovira, quien a su juicio
cometió un "error muy grave" aunque
"de buena fe", y no rompió con ERC
para "no doblegarse al PP".
"Ni ETA ni el Gobierno van a condicionar"
La decisión adoptada por Maragall fue dejar
a Carod-Rovira como conseller sin cartera
dentro de su Gobierno, aunque tras conocerse
la tregua de ETA el líder republicano abandonó
el Ejecutivo autonómico. Antes de su marcha
definitiva, Zapatero (que aseguró que "ni
ETA ni el Gobierno van a condicionar el
Gobierno de Cataluña") llegó a advertir
en su momento que si ERC no asumía la responsabilidad
de este asunto, habría consecuencias políticas
"de alcance". Pero no acabó ahí el
reto de Carod, que se presentó como cabeza
de lista en las elecciones generales para
que los catalanes evaluaran su reunión con
ETA. ERC cosechó el mejor resultado de su
historia, aunque Carod renunció al escaño.
Esta reunión de Carod-Rovira con la cúpula
de ETA abrió otro frente de polémica. Si
el Centro Nacional de Inteligencia supo
de la entrevista, ¿por qué no detuvo
a la dirección etarra? Toda la oposición
exigió al Gobierno que aclarara la actuación
del CNI en este asunto. Aznar aseguró
que se detendría a Ternera y Antza
(éste ya en manos de la Justicia) en cuanto
se pudiera, y el entonces ministro de Defensa,
Federico Trillo, esquivó la polémica
asegurando que Inteligencia nunca ha seguido
a ningún dirigente de partidos democráticos.
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