Cuca García de Vinuesa
El amor lo puede todo
14/05/2004


Dicen... dicen... dicen. Y algunos dudan... dudan... dudan. Y muchísimos opinan... opinan... opinan. Y como si de una marioneta se tratase, las lenguas viperinas hablan de la boda con una frivolidad apasionante, con descaro, con una caradura tremenda.

Y no se lleva ir contracorriente. Está demodé. Hay que criticar, hay que desnudar, hay que insultar, hay que destruir.

El Príncipe de Asturias ha elegido casarse por amor. Y el amor lo puede todo. Y siento una envidia sana cuando veo su mirada enamorada... Y la elegida no es de sangre real. Además está divorciada. Además tiene un pasado. Y está segura de sí misma. Y se llama Letizia. Pero no importa. No importa si ella sufre, si ella llora, si ella ama o no. Lo único que importa es hablar por hablar. Lo único que importa es opinar sin sentimientos. Nosotros somos los mejores para hacerlo. Somos perfectos. A ella, a Letizia, hay que juzgarla continuamente sin alma porque lo contrario es de tontos. Y yo soy tonta.

El Príncipe de Asturias y Doña Letizia, señoras y señores, se van a casar. Y me alegro. Aunque muchos opinen lo contrario. Y estamos en víspera de Boda Real.

El Príncipe de Asturias, de Girona y de Viana, Felipe Juan Pablo Alfonso de Todos los Santos, duque de Monblanch, conde de Cervera, ocupa el primer lugar en el orden sucesorio. 1,97 metros. Unos 85 kilos. Arrugas más profundas de lo que corresponden a su edad. Pelo rizado, oscuro y corto domado a base de oficio. Pequeñas pupilas azules. Gruesas cejas. Barba cerrada. Manos nudosas, velludas, con dedos finos. El príncipe de Asturias es joven y un día reinará. Es el príncipe mejor preparado de nuestra historia. Ha sido educado desde el día de su nacimiento. Y para muchos es un gran desconocido. Así es el hombre que ocupará el trono de España el próximo siglo. Y ha elegido casarse por amor. Y con todos mis respetos: él sabe lo que hace. Nosotros, en cambio, no somos nadie para meternos en su amor. Con su preparación ¿sabrá bien lo que hace? Pienso que sin duda así es.

Ha crecido con la democracia. Cuando Franco murió tenía siete años. Trece recién cumplidos el 23-F. Uno más cuando los socialistas ganaron las elecciones. Sopló las velas de su mayoría de edad jurando la Constitución. Se chapuzó de libertad en la universidad. Es el príncipe más preparado de la historia de la monarquía española. Un día será rey. Un rey diferente.

Doña Letizia Ortiz, si la dejamos, un día será reina. Es una profesional; una profesional del periodismo, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid... Y curso un Master de Periodismo Audiovisual en el Instituto de Estudios de periodismo Audiovisual y comenzó sus estudios de Doctorado en México... Y su trayectoria profesional es sobresaliente. Por sí misma. Y todos sus compañeros o jefes lo recuerdan. "Sobresalía sobre el resto". Ha trabajado desde muy joven en varios medios de comunicación. ¿Ambiciosa? ¡Pues claro! Y pobre de aquel que no lo sea.

He preguntado a sus compañeros cómo era en el día a día en Televisión Española. Y todos coinciden. "Vestía bien; era meticulosa; le gustaba que todo saliese bien; era crítica consigo misma; perfeccionista; con carácter y tenía una enorme sensibilidad. Y procuraba siempre tener todo bajo control". Todas son cualidades de una buena profesional. Y de una futura reina.

Y Doña Letizia ha renunciado a su vocación periodística, a su merecido ascenso profesional en los medios de comunicación, porque se ha enamorado de un Príncipe. Y debemos apoyar su decisión. Aunque parezca una fácil decisión, no lo ha sido.

Desde que conocimos la noticia de su noviazgo, los cazadores de noticias no contrastadas y los oportunistas, han tratado de convertir un motivo de alegría para nuestro país en una casi tragedia nacional. Y los republicanos sonríen... Y los monárquicos no convencidos se enzarzan en discusiones absurdas olvidando lo principal. El próximo día 22 de mayo Doña Letizia Ortiz entrará del brazo de su padre por la puerta de la Catedral de la Almudena y saldrá siendo la Princesa de Asturias. Y muchísimos lo celebramos.

Y vamos a celebrarlo. Dejemos las críticas, que pueden ser muy respetables, y vivamos con emoción un acontecimiento tan importante para España. La Monarquía está vigente en muchos países europeos. Y nuestra Monarquía ha sido un ejemplo en el mundo. Todos ahora debemos unirnos y apoyar a esta pareja de enamorados que necesitarán de mucha energía para llevar a cabo una labor de estado no tan solo llena de privilegios. Serán en el futuro los embajadores más importantes de nuestro país. Y necesitamos y deseamos su felicidad.

¿Detalles de la boda?. ¿Largo o corto? ¿Azul o naranja?. ¿Pamela, casquete o plumas?... Veamos pues.

La boda será el sábado 22 de mayo a las 11 de la mañana. A petición expresa de la Casa Real española, todas las mujeres lucirán vestido de cóctel y los hombres chaqué. Los militares el uniforme correspondiente. Es obligatorio que las mujeres lleven la cabeza cubierta, ya sea con una pamela, con un casquete o con plumas. Es parte del protocolo y también es imprescindible, si llevan vestido, que lo complementen con un chal. Y veremos maravillosos mantones de Manila.

Don Felipe y Doña Letizia volverán a la Almudena menos de dos meses después de que en ella asistiesen al funeral de Estado por las víctimas de los atentados del 11 de marzo.

Un majestuoso Rolls Royce descapotable, será la 'carroza' motorizada que utilizarán los novios.

El cocinero vasco Juan Mari Arzak reveló que el menú para la cena de gala de la víspera de la boda del príncipe Felipe y doña Letizia Ortiz, que en estos días prepara con Ferrán Adriá, contará con recetas de gastronomía representativas de las distintas comunidades autónomas españolas. Y contarán con la ayuda del jefe de cocina del Casino de Madrid, Francisco Roncero. Y la cena de 400 invitados se celebrará en el Palacio del Pardo

Y el Rey Juan Carlos está preocupado con el tiempo. ¿Lloverá? Ante un grupo de periodistas y de forma distendida reveló que está descontando los días que faltan para el enlace en la Catedral de la Almudena.

Y Pertegaz dirigiendo las puntadas del traje de la novia... Bucaro, seleccionando los adornos florales, la floristería Rafia, el ramo de la novia...

No sabremos el recorrido de los novios por las calles de Madrid hasta momentos antes de la boda. La seguridad manda. Ni tampoco por los mismos motivos de seguridad sabremos con seguridad la confirmación de la presencia del Presidente de los Estados Unidos... de Francia, de Inglaterra o de Alemania...

Presidentes de Portugal, Ecuador, Nicaragua y Chile... Casas Reales del Reino Unido, Dinamarca, Suecia, Holanda, Bélgica, Noruega, Japón, Liechtenstein, Luxemburgo, Jordania y Marruecos... entre otras. Más de 40 dinastías...

Periodistas, actores, gentes de la cultura, amigos...

La Almudena se quedará pequeña. Más de 1400 invitados...

Los vecinos de la zona del Palacio Real y de la Catedral de la Almudena de Madrid negocian el alquiler de sus viviendas para un día... el 22 de mayo del año 2004... Después colocarán en sus balcones una placa conmemorativa...

¿Nos preocupa el feo que algunos hacen a los españoles al no acudir al enlace real? Con toda mi humildad tengo una encuesta muy particular: No nos importa nada al 99,99 por ciento de los españoles. Ellos se lo pierden

Movimientos torpes en contra de la boda, de algunos; amenaza de huelga de limpieza de otros... También ellos se lo pierden.

Y para terminar les diré algo. ¿Saben el significado de Letizia?. Es el nombre de una diosa de la mitología que concede no sólo el don de la alegría, sino también los dones de la fertilidad y de la abundancia. "Letizia" es una hermosa palabra, que significa alegría, regocijo, contento, y que en castellano forma "letificar" y "letificante", o sea, alegrar y lo que alegra. Los artistas representan a esta simpática diosa con un niño en los brazos y con una brazada o haz de espigas. Y Letizia, Doña Letizia, ha sido la elegida por Don Felipe.

De Don Felipe decía la historiadora Carmen Iglesias: A la hora de aprender, el Príncipe de Asturias, "ha sido siempre una esponja", "absorbía todo" lo que se le enseñaba. "Aunque muy joven, era de esos alumnos que se emocionan cuando descubren una nueva perspectiva en algo que ya creían sabido". Don Felipe afirmó el 28 de enero del año pasado, en vísperas de su treinta y cinco cumpleaños, que sabía "cuál es mi responsabilidad frente a la Corona, la sociedad, el pueblo y el matrimonio" y añadía, quizás enviando un mensaje poco equívoco, que "en el futuro a la Corona le corresponderá administrar la normalidad".

Don Felipe será Rey de España y sobre sus espaldas se apoyará la Institución sin la que nuestra Nación no se explica ni en su origen ni en su desarrollo. Merece, como en su momento su padre lo mereció por parte de todos, la confianza y el apoyo colectivo.

Y Doña Letizia, su futura esposa, tanto cuanto respeto y ayuda precise para afrontar sus graves responsabilidades.

Todo lo puede el amor, seguro. ¡Felicidades Don Felipe! ¡Felicidades Doña Letizia!