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Dicen... dicen... dicen. Y algunos
dudan... dudan... dudan. Y muchísimos
opinan... opinan... opinan. Y como
si de una marioneta se tratase,
las lenguas viperinas hablan de
la boda con una frivolidad apasionante,
con descaro, con una caradura tremenda.
Y no se lleva ir contracorriente.
Está demodé. Hay que criticar,
hay que desnudar, hay que insultar,
hay que destruir.
El Príncipe de Asturias ha
elegido casarse por amor. Y el amor
lo puede todo. Y siento una envidia
sana cuando veo su mirada enamorada...
Y la elegida no es de sangre real.
Además está divorciada. Además tiene
un pasado. Y está segura de sí misma.
Y se llama Letizia. Pero
no importa. No importa si ella sufre,
si ella llora, si ella ama o no.
Lo único que importa es hablar por
hablar. Lo único que importa es
opinar sin sentimientos. Nosotros
somos los mejores para hacerlo.
Somos perfectos. A ella, a Letizia,
hay que juzgarla continuamente sin
alma porque lo contrario es de tontos.
Y yo soy tonta.
El Príncipe de Asturias y Doña Letizia,
señoras y señores, se van a casar.
Y me alegro. Aunque muchos opinen
lo contrario. Y estamos en víspera
de Boda Real.
El Príncipe de Asturias, de Girona
y de Viana, Felipe Juan Pablo Alfonso
de Todos los Santos, duque de Monblanch,
conde de Cervera, ocupa el primer
lugar en el orden sucesorio. 1,97
metros. Unos 85 kilos. Arrugas más
profundas de lo que corresponden
a su edad. Pelo rizado, oscuro y
corto domado a base de oficio. Pequeñas
pupilas azules. Gruesas cejas. Barba
cerrada. Manos nudosas, velludas,
con dedos finos. El príncipe de
Asturias es joven y un día reinará.
Es el príncipe mejor preparado de
nuestra historia. Ha sido educado
desde el día de su nacimiento. Y
para muchos es un gran desconocido.
Así es el hombre que ocupará el
trono de España el próximo siglo.
Y ha elegido casarse por amor. Y
con todos mis respetos: él sabe
lo que hace. Nosotros, en cambio,
no somos nadie para meternos en
su amor. Con su preparación ¿sabrá
bien lo que hace? Pienso que sin
duda así es.
Ha crecido con la democracia. Cuando
Franco murió tenía siete
años. Trece recién cumplidos el
23-F. Uno más cuando los socialistas
ganaron las elecciones. Sopló las
velas de su mayoría de edad jurando
la Constitución. Se chapuzó de libertad
en la universidad. Es el príncipe
más preparado de la historia de
la monarquía española. Un día será
rey. Un rey diferente.
Doña Letizia Ortiz, si la dejamos,
un día será reina. Es una profesional;
una profesional del periodismo,
licenciada en Ciencias de la Información
por la Universidad Complutense de
Madrid... Y curso un Master de Periodismo
Audiovisual en el Instituto de Estudios
de periodismo Audiovisual y comenzó
sus estudios de Doctorado en México...
Y su trayectoria profesional es
sobresaliente. Por sí misma. Y todos
sus compañeros o jefes lo recuerdan.
"Sobresalía sobre el resto".
Ha trabajado desde muy joven en
varios medios de comunicación. ¿Ambiciosa?
¡Pues claro! Y pobre de aquel
que no lo sea.
He preguntado a sus compañeros cómo
era en el día a día en Televisión
Española. Y todos coinciden. "Vestía
bien; era meticulosa; le gustaba
que todo saliese bien; era crítica
consigo misma; perfeccionista; con
carácter y tenía una enorme sensibilidad.
Y procuraba siempre tener todo bajo
control". Todas son cualidades
de una buena profesional. Y de una
futura reina.
Y Doña Letizia ha renunciado a su
vocación periodística, a su merecido
ascenso profesional en los medios
de comunicación, porque se ha enamorado
de un Príncipe. Y debemos apoyar
su decisión. Aunque parezca una
fácil decisión, no lo ha sido.
Desde que conocimos la noticia de
su noviazgo, los cazadores de noticias
no contrastadas y los oportunistas,
han tratado de convertir un motivo
de alegría para nuestro país en
una casi tragedia nacional. Y los
republicanos sonríen... Y los monárquicos
no convencidos se enzarzan en discusiones
absurdas olvidando lo principal.
El próximo día 22 de mayo Doña Letizia
Ortiz entrará del brazo de su padre
por la puerta de la Catedral de
la Almudena y saldrá siendo la Princesa
de Asturias. Y muchísimos lo celebramos.
Y vamos a celebrarlo. Dejemos las
críticas, que pueden ser
muy respetables, y vivamos con emoción
un acontecimiento tan importante
para España. La Monarquía está vigente
en muchos países europeos. Y nuestra
Monarquía ha sido un ejemplo en
el mundo. Todos ahora debemos unirnos
y apoyar a esta pareja de enamorados
que necesitarán de mucha energía
para llevar a cabo una labor de
estado no tan solo llena de privilegios.
Serán en el futuro los embajadores
más importantes de nuestro país.
Y necesitamos y deseamos su felicidad.
¿Detalles de la boda?. ¿Largo o
corto? ¿Azul o naranja?. ¿Pamela,
casquete o plumas?... Veamos pues.
La boda será el sábado 22 de mayo
a las 11 de la mañana. A petición
expresa de la Casa Real española,
todas las mujeres lucirán vestido
de cóctel y los hombres chaqué.
Los militares el uniforme correspondiente.
Es obligatorio que las mujeres lleven
la cabeza cubierta, ya sea con una
pamela, con un casquete o con plumas.
Es parte del protocolo y también
es imprescindible, si llevan vestido,
que lo complementen con un chal.
Y veremos maravillosos mantones
de Manila.
Don Felipe y Doña Letizia volverán
a la Almudena menos de dos meses
después de que en ella asistiesen
al funeral de Estado por las víctimas
de los atentados del 11 de marzo.
Un majestuoso Rolls Royce descapotable,
será la 'carroza' motorizada que
utilizarán los novios.
El cocinero vasco Juan Mari Arzak
reveló que el menú para la cena
de gala de la víspera de la boda
del príncipe Felipe y doña Letizia
Ortiz, que en estos días prepara
con Ferrán Adriá, contará
con recetas de gastronomía representativas
de las distintas comunidades autónomas
españolas. Y contarán con la ayuda
del jefe de cocina del Casino de
Madrid, Francisco Roncero.
Y la cena de 400 invitados se celebrará
en el Palacio del Pardo
Y el Rey Juan Carlos está
preocupado con el tiempo. ¿Lloverá?
Ante un grupo de periodistas y de
forma distendida reveló que está
descontando los días que faltan
para el enlace en la Catedral de
la Almudena.
Y Pertegaz dirigiendo las
puntadas del traje de la novia...
Bucaro, seleccionando los adornos
florales, la floristería Rafia,
el ramo de la novia...
No sabremos el recorrido de los
novios por las calles de Madrid
hasta momentos antes de la boda.
La seguridad manda. Ni tampoco por
los mismos motivos de seguridad
sabremos con seguridad la confirmación
de la presencia del Presidente de
los Estados Unidos... de Francia,
de Inglaterra o de Alemania...
Presidentes de Portugal, Ecuador,
Nicaragua y Chile... Casas Reales
del Reino Unido, Dinamarca, Suecia,
Holanda, Bélgica, Noruega, Japón,
Liechtenstein, Luxemburgo, Jordania
y Marruecos... entre otras. Más
de 40 dinastías...
Periodistas, actores, gentes de
la cultura, amigos...
La Almudena se quedará pequeña.
Más de 1400 invitados...
Los vecinos de la zona del Palacio
Real y de la Catedral de la Almudena
de Madrid negocian el alquiler de
sus viviendas para un día... el
22 de mayo del año 2004... Después
colocarán en sus balcones una placa
conmemorativa...
¿Nos preocupa el feo que algunos
hacen a los españoles al no acudir
al enlace real? Con toda mi humildad
tengo una encuesta muy particular:
No nos importa nada al 99,99 por
ciento de los españoles. Ellos se
lo pierden
Movimientos torpes en contra de
la boda, de algunos; amenaza de
huelga de limpieza de otros... También
ellos se lo pierden.
Y para terminar les diré algo. ¿Saben
el significado de Letizia?. Es el
nombre de una diosa de la mitología
que concede no sólo el don de la
alegría, sino también los dones
de la fertilidad y de la abundancia.
"Letizia" es una hermosa
palabra, que significa alegría,
regocijo, contento, y que en castellano
forma "letificar" y "letificante",
o sea, alegrar y lo que alegra.
Los artistas representan a esta
simpática diosa con un niño en los
brazos y con una brazada o haz de
espigas. Y Letizia, Doña Letizia,
ha sido la elegida por Don Felipe.
De Don Felipe decía la historiadora
Carmen Iglesias: A la hora
de aprender, el Príncipe de Asturias,
"ha sido siempre una esponja",
"absorbía todo" lo que se
le enseñaba. "Aunque muy joven,
era de esos alumnos que se emocionan
cuando descubren una nueva perspectiva
en algo que ya creían sabido".
Don Felipe afirmó el 28 de enero
del año pasado, en vísperas de su
treinta y cinco cumpleaños, que
sabía "cuál es mi responsabilidad
frente a la Corona, la sociedad,
el pueblo y el matrimonio" y
añadía, quizás enviando un mensaje
poco equívoco, que "en el futuro
a la Corona le corresponderá administrar
la normalidad".
Don Felipe será Rey de España y
sobre sus espaldas se apoyará la
Institución sin la que nuestra Nación
no se explica ni en su origen ni
en su desarrollo. Merece, como en
su momento su padre lo mereció por
parte de todos, la confianza y el
apoyo colectivo.
Y Doña Letizia, su futura esposa,
tanto cuanto respeto y ayuda precise
para afrontar sus graves responsabilidades.
Todo lo puede el amor, seguro. ¡Felicidades
Don Felipe! ¡Felicidades Doña
Letizia!
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