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La vía pública
debe ser siempre, en cualquier caso,
pública, esto es, de todos, pues
es la red de espacios comunes por
la que la ciudadanía se desplaza,
vive y se relaciona. Sin embargo,
el próximo sábado, o no desde mañana
mismo, las calles del centro de
Madrid, esas que sirven para dirigirse
por ellas al trabajo, al cine, a
casa, a los comercios, a las urgencias
hospitalarias o al restaurante donde
se ha quedado con la familia para
celebrar algo, estarán vedadas al
uso comunal, selladas al público
disfrute. De semejante dislate o
trasgresión cívica se infiere que,
por el mero designio nupcial de
unos jóvenes bien situados o de
la Institución que se sirve de ellos
para sobrevivir en el tiempo, una
buena parte de los habitantes de
la ciudad serán despojados de sus
más elementales derechos sobre ella.
Dejando a un lado cualquier otra
consideración sobre esa boda (el
descomunal derroche de seguridad,
figuración, ornato y cuchipanda;
su carácter no civil, sino adscrito
a una confesión religiosa; el intento
de, mediante la propaganda masiva,
convertir una celebración personal
en símbolo de sucesión dinástica...),
dejando todo esto a un lado, lo
cual es mucho dejar, es el del gran
perjuicio a la ciudadanía el aspecto
más relevante, pues la democracia
no es sino un constante y sutil
encaje de bolillos entre los derechos
de unos y otros. ¿No podrían estas
bodas de gran aparato y magnificencia,
por ventura, celebrarse en las afueras?
Una ciudad no es, se ponga uno como
se ponga, un recinto, ni un salón,
ni un escenario, ni una pasarela,
sino un ámbito común que, por su
naturaleza, ha de estar siempre
expedito para la celebración sencilla
y cotidiana de la libertad de movimientos.
¿No sería más adecuado, ya digo,
trasladar la representación del
sábado a un espacio (El Pardo, La
Zarzuela, La Granja, Aranjuez...)
donde no invadiera ese otro donde
ha de desenvolverse libremente y
sin restricciones el conjunto de
la comunidad? Porque no hay nada
más triste, ni más desolador, que
una ciudad como Madrid, tan abierta,
cerrada.
OTR/PRESS
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