Julia Navarro
Algo más que una boda
21/05/2004

En primer lugar felicidades a los novios. Sin duda el de su boda será uno de los días más importantes de su vida, también es un día que marca un hito en la historia de nuestro país porque el Príncipe de Asturias y Letizia Ortiz se convertirán en algún momento en los Reyes de España. Felipe de Borbón se casa con Letizia Ortiz, una ciudadana que no pertenece a la aristocracia y cuya profesión, hasta ahora, era la de periodista. Es decir, el Príncipe de Asturias, lo mismo que han hecho otros príncipes europeos ha optado por casarse con quien quiere lo que abre una puerta, no sabemos hacia donde, en lo que respecta al futuro de la institución monárquica.

La Monarquía es un anacronismo pero que en nuestro país ha sido, desde 1977, tremendamente útil. Don Juan Carlos y doña Sofía han bordado su papel, y con discreción e inteligencia han ido poco a poco convirtiéndose en unos Reyes queridos y admirados. Nadie les cuestiona, ni siquiera los republicanos.

Se podría decir que don Juan Carlos fue un Rey impuesto con el que los españoles nos encontramos pero que, junto a doña Sofía, se han ganado el derecho de reinar precisamente porque son indiscutidos. En mi opinión, además del papel determinante del Rey la fatídica noche del 23 de febrero de 1981 en que Tejero intentó dar un golpe de Estado, el papel de los Reyes ha estado en todo momento en sintonía con los ciudadanos.

Hemos tenido unos Reyes discretos pero que la gente les ha sabido cercanos. Se podría decir que todos los miembros de la Familia Real son unos extraordinarios profesionales, tanto el Rey y la Reina, como las Infantas, e incluso don Felipe en los últimos tiempos ha suavizado el perfil huraño que algunos le achacaban.

La cuestión es que don Juan Carlos y doña Sofía son unos Reyes queridos e indiscutidos pero que Felipe de Borbón y Letizia Ortiz se tendrán que ganar su papel en la historia de nuestro país. Nadie les va a regalar nada, al contrario, se les va a exigir y es justo que así sea porque cuando alguien tiene tantos privilegios tiene la obligación de ser mejor que el resto.

Felipe de Borbón y Letizia Ortiz tienen que encontrar su papel, no pueden ser una pareja que van de fiesta en fiesta, que salen en las revistas del corazón porque acuden a 'descansar' a lugares de moda, y poco más. Lo peor que le puede pasar a Letizia Ortiz es que cuanto se comente de ella sea el buen gusto de su nuevo vestuario. Por eso digo que tienen que encontrar su papel y no es fácil. Pero no deberían de olvidar que la discreción con que se han conducido los Reyes ha sido sin duda una de sus mayores virtudes y aciertos. A Letizia Ortiz se lo van a poner más difícil que a Felipe de Borbón y tendrá que hacer un esfuerzo para encontrar el 'tono' en sus relaciones con la gente, sean políticos, periodistas, o ciudadanos de a pie.

Con el matrimonio de Felipe de Borbón con Letizia Ortiz se rompe de alguna manera parte de la magia de la Monarquía, y hace más evidente lo anacrónica de la institución. Pero de ellos dependerá que la Monarquía siga siendo una institución querida y valorada por los españoles, de ellos, y de nadie más. Que les salga bien y lo sepan hacer va en beneficio de todos, así que suerte y felicidades.