Miguel Arias Cañete
Los primeros 100 días de Gobierno en el área económica
22/07/2004

La trayectoria de la gestión económica del nuevo Gobierno socialista viene marcada por los siguientes elementos:

Primero: Se ha roto la cultura de la estabilidad macroeconómica y presupuestaria

El anuncio de modificaciones a la Ley de Estabilidad Presupuestaria y la concesión de flexibilidad en el gasto a las comunidades autónomas, unido a la falta de voluntad política de controlar el gasto público y a las maniobras de intoxicación de la opinión pública negando el equilibrio presupuestario alcanzado por el PP y anunciando déficits futuros, diseñan un escenario de resignación e impotencia ante el crecimiento del gasto público que inexorablemente van a producir las iniciativas de los distintos ministerios al tratar de llevar a la práctica un programa de gobierno concebido sin encajarlo en un marco de estabilidad presupuestaria.

Segundo: Se ha descontrolado la inflación que en tres meses de Gobierno socialista ha pasado del 2,1% interanual en marzo a un 3,5% en junio y, lo que es más grave, nuestro diferencial de inflación con la UE, que desde octubre de 2002 presentaba una tendencia a la disminución, se ha incrementado notablemente hasta situarse en un 1,1% lo que supone alcanzar umbrales peligrosos para la competitividad de nuestra economía.

Tercero: El Gobierno no ha puesto en marcha ninguna de las reformas que aumenten la flexibilidad de los mercados e incrementen la competitividad de nuestra economía. Antes al contrario las escasas propuestas realizadas denotan un aumento del intervencionismo del Estado en la economía (horarios comerciales, Red Eléctrica Española ), etc…

Todo lo anterior evidencia la falta de peso político del vicepresidente económico que, al no gozar de un firme apoyo por parte del presidente del Gobierno, se ve acosado por las presiones tanto de sus compañeros de gabinete como de los partidos políticos que apoyan a la minoría parlamentaria del PSOE impidiendo dar continuidad a las políticas macroeconómicas y presupuestarias que durante los últimos años han garantizado la creación continuada de empleo, el saneamiento de las finanzas públicas y el crecimiento y la convergencia de la economía española.