Eduardo Sotillos
El talante es rentable
14/07/2004

Puestos a romper moldes, ya hemos comenzado por eliminar aquella norma nunca escrita de los "cien días de gracia" a los nuevos gobiernos. En verdad que no era más que una convención sin contenido real, y que en las actuales circunstancias de la política española, tras unas elecciones sorprendentes por su resultado, estaba llamada a no respetarse. El ejecutivo socialista logró su respaldo parlamentario tras una estrategia basada en el dialogo con todas las fuerzas minoritarias, dejando al Partido Popular en un incómodo y doloroso aislamiento.

Gobernar en minoría no es nuevo en la historia de la España constitucional y son muchos los ciudadanos que consideran más positivos los efectos de esa obligada limitación al desarrollo de un programa, necesitado de respaldos externos y, por tanto, de asumir reivindicaciones plurales, que los riesgos de una supuesta debilidad o, al menos, retrasos, a la hora de adoptar decisiones de largo alcance. Seguramente, la acusación de "prepotencia" al segundo gobierno de Aznar con mayoría absoluta, caló en la conciencia de los españoles, y condicionó su voto, en mayor medida que la mala gestión de 11-M. A Zapatero se le intenta ridiculizar por el uso-abuso de la palabra talante.

Pero los españoles estaban necesitados de simpatía. El clima político ha cambiado y resulta muy estimulante comprobar que la sociedad vasca, como refleja el último Euskobarómetro, apuesta decididamente por un entendimiento entre el PNV y el PSE, y que el respaldo a ETA, incluso entre los votantes abertzales, camina hacia la irrelevancia. El propio Partido Popular en Cataluña tiene que flexibilizar sus posiciones y votar con el resto de las fuerzas catalanas en la cuestión tan sensible del Archivo de Simancas o aceptar debatir el concepto "nación" y el propio Estatuto en trance de reforma. Ni Fraga ni Herrera se sienten agredidos en los intereses de Galicia y Castilla-León, tras sus entrevistas con Zapatero... Entramos en el período vacacional con el único elemento de crispación de las investigaciones parlamentarias y mediáticas sobre el atentado terrorista de Madrid y sus consecuencia políticas.

El gobierno ha actuado con contundencia ejemplar en el caso del Yakolev y, antes, en el cumplimiento de la promesa de retirar las tropas de Irak. El Tribunal Supremo ha avalado su decisión de frenar algunas propuesta educativas del anterior gobierno y desmoronar así el frente de resistencia de las comunidades autónomas populares... La batalla del agua se desarrolla en los parámetros previsibles de confrontación y la ministra Narbona tiene ante sí el reto de convencer con hechos a los que no confían en su discurso. La foto de Zapatero con Cuevas, Fidalgo y Cándido Méndez es solo el prólogo de un prolongado y seguro que nada fácil proceso negociador sobre el punto clave de la modernización de las estructuras productivas en este país. Pero no suena mal la música de las primeras declaraciones...

Para muchos, estamos, apenas, ante una política de gestos, pero para muchos otros ese nueva clima es fundamental para conseguir que las decisiones emanadas del Consejo de Ministros se entiendan como el resultado de una política concertada y no como una imposición adoptada desde el fundamentalismo de la verdad absoluta que pone en pie la protesta ciudadana. Aznar no se ha enterado: es comprensible; Rajoy, y un sector de sus colaboradores, sí: es saludable.