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José
Cavero
Ultras en la manifestación
24/01/2005
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José
Bono ha continuado relatando su personal aventura
de haber acudido, el pasado sábado, a la manifestación
convocada por la Asociación de víctimas del Terrorismo
contra la eventualidad de que puedan salir de prisión
destacados etarras, con muchos años de condena por
asesinatos múltiples. Bono sigue sin entender
qué pudo haber sucedido: "Algunos de los que
íbamos a manifestarnos contra el terrorismo nos
vimos amenazados, insultados, infamados..."
Y enumera los eslóganes que se le dedicaron, con
escasa caridad: asesinos, protectores de pederastas
y de maricones, cabrones... Eso sí, con vivas y
elogios a Angel Acebes, el ministro del Interior
de Aznar en el momento en el que se produjo
el mayor atentado terrorista de la Historia de España.
¿Cómo cabe entender este despliegue de incoherencias
violentas?
El ministro del Interior, José Antonio Alonso,
declara que ha ordenado a la policía que localice
a los agresores de Bono "porque es inadmisible
que unos energúmenos impidan a alguien manifestarse".
Y los más perspicaces apuntan directamente a ultraconservadores
incorporados a las filas del PP como causantes de
esos desatinos del sábado, cuando una manifestación
convocada para protestar en silencio rompió todos
los esquemas previos y se convirtió en un escandaloso
suceso político. ¿Cómo pudo suceder? Probablemente
será inevitable recurrir a lo acontecido en los
días e incluso a los meses anteriores: la Asociación
Víctimas del Terrorismo, que agrupa desde hace años
a los familiares de las víctimas causadas por ETA,
parece especialmente sensibilizada contra las Víctimas
del 11-M y su portavoz, Pilar Manjón, que
en poco tiempo ha logrado mayor favor, fervor y
atención del público y del Gobierno. Posiblemente
sea el problema de las subvenciones y sus plazos
de percepción. Lo cierto es que esa especial sensibilidad
reclamó presencia del Gobierno en la manifestación
que organizaba la AVT, en particular, cuando se
supo que el comisionado Peces Barba no tenía
intención de acudir a tal movilización. ¿Tenían
obligación de acudir Peces Barba o Zapatero?
Algunos dirigentes de la AVT así lo piensan y así
lo declararon con evidente malhumor. Lo cierto es
que el PP parecía dominar la situación en el control
y organización del acto y pudo haberles provocado
malestar, precisamente, que les restara protagonismo
la presencia de José Bono y Jordi Sevilla.
Lo cierto es que estallaron algunos malos humores
y se desencadenó la tormenta contra el Gobierno
socialista allí presente. ¿Fascistas, extremistas
ultramontanos? Un ministro los ha llamado energúmenos,
otro radicales. Algunos medios no han dudado en
calificarlos de ultraderechistas...
Angel Acebes debiera estar preocupado precisamente
porque fue vitoreado como líder y modelo a imitar
por los más exaltados, que posiblemente se ven complacidos
por la radicalidad del ex ministro en su forma de
hacer oposición antisocialista. Pero tampoco habría
que pasar por alto la labor de algunos "profetas
del micrófono" que habían calentado previamente
el ambiente. |
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