Ahora que el Gobierno español, los tribunales, el PP y buena
parte de los medios de comunicación claman para impedir a
toda costa que la izquierda abertzale obtenga representación
en las instituciones vascas está bien saber lo que opina al
respecto ETA. La entrevista concedida a Berria es ilustrativa
al respecto.
A juzgar por el ímpetu ilegalizador que demuestran Zapatero
y sus aliados diríase que a ETA y la izquierda abertzale en
general les va la vida en conseguir representación en la Cámara
legislativa de Vitoria. Es coherente con la propuesta del
Velódromo de Anoeta que, entre otras cosas, reivindica el
quehacer político de Batasuna y se compromete a utilizar vías
exclusivamente civiles y democráticas. Es evidente, por lo
tanto, que se empeñe en obtener representación parlamentaria
y en jugar con la posición adquirida por los votos. Una posición
determinante para inclinar la balanza hacia un lado u otro
como la que ha tenido la pasada legislatura, reforzaría su
papel ante cualquier proceso negociador con el Gobierno.
La actitud del Gobierno español, sin embargo, demuestra su
rechazo a la propuesta de Otegi. El pacto con el PP y la Ley
de Partidos están para impedir una fórmula de resolución del
conflicto que pase por atraer a la izquierda abertzale a las
instituciones, desconfían de la máxima que dice que cuanto
más política menos violencia; PP y PSOE han apostado por la
exclusión y la derrota de la otra parte, y el griterío que
clama por dejar fuera de la ley a todo lo que se asemeje a
Batasuna lo confirma.
Ante esto ETA demuestra una posición más ambigua que los dirigentes
políticos de la izquierda abertzale. Los interlocutores de
Berria reiteran la validez del esquema de Anoeta y cargan
las tintas en la necesidad de un amplio movimiento en torno
a la Declaración suscrita en el Foro de Debate, pero relativizan
la importancia de la participación institucional. "Diferenciamos
el proceso electoral y la solución del conflicto político.
No le vemos relación directa a garantizar la presencia de
la izquierda abertzale en las instituciones con la representación
que deba tener la izquierda abertzale en un proceso de resolución,
porque estos no parten de la representación institucional",
afirma ETA. Y posteriormente puntualiza que lo realmente importante
de la cita del 17 de abril es que la izquierda abertzale "salga
fortalecida", algo que considera fundamental para fortalecer
el proceso negociador.
ETA considera, por lo tanto, factible una negociación con
el Gobierno de Zapatero sin que la izquierda abertzale tenga
representación institucional. Parece decirle que acepta el
escenario que Madrid exige y, además, añade que no menosprecian
las declaraciones del presidente en ETB, quien afirmó que
estaría dispuesto a escuchar a ETA si callasen las armas.
Asimismo aseguró que el pueblo debe ratificar lo que decida
en su momento. Claro que de todo esto Zapatero preferirá hablar
a partir del día 18. Hasta entonces excluirá a todos los otegis
que vea por la senda electoral y tratará de debilitar al máximo
a la izquierda abertzale; justo lo contrario de lo que desea
ETA. Por un lado suena a antesala de algo, pero en estos casos
es mejor no hacerse ilusiones.
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