Félix Iriarte
ETA se confiesa
02/04/2005

Ahora que el Gobierno español, los tribunales, el PP y buena parte de los medios de comunicación claman para impedir a toda costa que la izquierda abertzale obtenga representación en las instituciones vascas está bien saber lo que opina al respecto ETA. La entrevista concedida a Berria es ilustrativa al respecto.

A juzgar por el ímpetu ilegalizador que demuestran Zapatero y sus aliados diríase que a ETA y la izquierda abertzale en general les va la vida en conseguir representación en la Cámara legislativa de Vitoria. Es coherente con la propuesta del Velódromo de Anoeta que, entre otras cosas, reivindica el quehacer político de Batasuna y se compromete a utilizar vías exclusivamente civiles y democráticas. Es evidente, por lo tanto, que se empeñe en obtener representación parlamentaria y en jugar con la posición adquirida por los votos. Una posición determinante para inclinar la balanza hacia un lado u otro como la que ha tenido la pasada legislatura, reforzaría su papel ante cualquier proceso negociador con el Gobierno.

La actitud del Gobierno español, sin embargo, demuestra su rechazo a la propuesta de Otegi. El pacto con el PP y la Ley de Partidos están para impedir una fórmula de resolución del conflicto que pase por atraer a la izquierda abertzale a las instituciones, desconfían de la máxima que dice que cuanto más política menos violencia; PP y PSOE han apostado por la exclusión y la derrota de la otra parte, y el griterío que clama por dejar fuera de la ley a todo lo que se asemeje a Batasuna lo confirma.

Ante esto ETA demuestra una posición más ambigua que los dirigentes políticos de la izquierda abertzale. Los interlocutores de Berria reiteran la validez del esquema de Anoeta y cargan las tintas en la necesidad de un amplio movimiento en torno a la Declaración suscrita en el Foro de Debate, pero relativizan la importancia de la participación institucional. "Diferenciamos el proceso electoral y la solución del conflicto político. No le vemos relación directa a garantizar la presencia de la izquierda abertzale en las instituciones con la representación que deba tener la izquierda abertzale en un proceso de resolución, porque estos no parten de la representación institucional", afirma ETA. Y posteriormente puntualiza que lo realmente importante de la cita del 17 de abril es que la izquierda abertzale "salga fortalecida", algo que considera fundamental para fortalecer el proceso negociador.

ETA considera, por lo tanto, factible una negociación con el Gobierno de Zapatero sin que la izquierda abertzale tenga representación institucional. Parece decirle que acepta el escenario que Madrid exige y, además, añade que no menosprecian las declaraciones del presidente en ETB, quien afirmó que estaría dispuesto a escuchar a ETA si callasen las armas. Asimismo aseguró que el pueblo debe ratificar lo que decida en su momento. Claro que de todo esto Zapatero preferirá hablar a partir del día 18. Hasta entonces excluirá a todos los otegis que vea por la senda electoral y tratará de debilitar al máximo a la izquierda abertzale; justo lo contrario de lo que desea ETA. Por un lado suena a antesala de algo, pero en estos casos es mejor no hacerse ilusiones.