Iñaki Anasagasti
Ibarretxe en el país de las maravillas
11/04/2005

Patxi López ha querido descalificar al Lehendakari Ibarretxe diciendo que parece "Alicia en el País de las Maravillas". Al parecer, para Don Patxi, no es así. No se da cuenta el señor López que salvo en el capítulo de la violencia de ETA, si en algún lugar de Europa podemos decir que vale la pena vivir, es en Euzkadi, y, si existe ETA, con las políticas implementadas de consulta, diálogo y negociación, no con "pactos antiterroristas" con la extrema derecha española, es como podría resolverse de verdad este problema para que, en todo, viviéramos en el país de las maravillas, aunque haya gentes que vivan en su propio infierno, pero no sería el caso de la mayoría.

No hay más que espigar los medios de comunicación y leer noticias de forma continua como éstas: "La CAV cerró 2004 con una tasa de desempleo del 7%, la más baja de los últimos 20 años". "Casi dos puntos mejor que en la zona euro" (Oficina de Estadística de la Unión Europea). "Seis de cada diez hogares vascos tienen ordenador y la mitad cuenta con conexión a Internet". "El 23% de las pequeñas y medianas empresas poseen ya página web". "Las oficinas de las cajas gipuzkoanas son las más activas del estado". "La esperanza de vida en Euzkadi se ha incrementado en 7 años desde 1976". "El País Vasco se encuentra a la cabeza de los países desarrollados". "Euzkadi vuelve a estar a la cabeza de la renta per cápita". "Según el Instituto nacional de Estadística la renta per cápita se sitúa en 13.690 euros". "El País Vasco sigue siendo la comunidad con mayor porcentaje de hogares ahorradores". "La industria vasca se recupera y empuja el crecimiento de Euzkadi".

Y de vez en cuando, noticias curiosas. Por ejemplo: achacan al carácter 'duro' de los vascos que sean los europeos con mayor tolerancia al dolor crónico. Quizás por eso aguantamos tan bien las majaderías de Don Patxi. Este dato se dio a conocer como consecuencia de una encuesta elaborada en todos los países de la Unión Europea y que es la más amplia realizada hasta el momento sobre el dolor crónico. Otro. Euzkadi es la única comunidad que entrega a la Unión Europea los datos de todas sus empresas contaminantes. Si Galicia lo hace en un 15% y la media de España está en el 39%, la Comunidad Autónoma Vasca aporta el 100%, siguiendo la directiva comunitaria.

Frente a estas realidades silenciadas en España ahí le tenemos a un hombre de escasa solvencia académica, extraordinariamente politizado y con un odio antinacionalista a flor de piel como Mikel Buesa que al parecer da clases de Economía Aplicada en la Universidad Complutense, ¡pobres alumnos!, que vaticina auténticas catástrofes económicas con la propuesta mayoritaria del Parlamento Vasco. Parte de bases falsas como que queremos salimos de la Unión Europea, poner fronteras, montar un sistema de defensa y, lógicamente todo esto repercutiría en las pensiones y en las prestaciones sociales. Esto haría que se redujeran los servicios públicos, aumentarían los impuestos, quedaríamos fuera del euro y se perderían 200.000 empleos y la economía bajaría un 25%.

Con semejante mala fe, partiendo de mentiras, con cara dura y la falta de rigor que le caracteriza, esta gente se dedica a tratar de asustar al personal diciendo que el 17 de abril esto es lo que nos jugamos en las elecciones. En esta ofensiva basada en argumentos falsos se trata de meter el miedo en el cuerpo de los jubilados con la espúrea mentira que dice que si prospera el Plan del Gobierno Vasco no podría hacer frente al pago de las pensiones. Previamente hay que mentir al decir que el envejecimiento de la población originó un déficit de la Seguridad Social de 675 millones en 2004 en Euzkadi, cuando es precisamente lo contrario. Que nuestro superávit financia la Seguridad Social española.

Todos estos no son datos de un país paralizado sino todo lo contrario. "Ibarretxe promete cuatro años más de parálisis" dijo Patxi López en la presentación de su candidatura en Madrid. ¿En Madrid? Si, lo hizo en Madrid y por Zapatero y ante el humorista Coll, Álvaro de Luna, Rosa León y Luis Antonio de Villena, conocidos abertzales. Ese día el Lehendakari en Euzkadi, no en Madrid, hablaba con uno y con otro sobre el gas en el mundo y en Euzkadi y les regalaba una txapela a los jeques en la Feria del gas, y de milagro, no les dio el 'plan Ibarretxe' que, como dice, "para nosotros lo importante es que el futuro de nuestro pueblo lo decidamos y pactemos, aquí, en Euzkadi. Si el PP y el PSOE sacan un voto más que la coalición PNV-EA, no nos van a respetar".

Decía estas cosas en el remodelado Mercado del Ensanche de Bilbao y aportaba un dato de interés que en Madrid les saca de quicio pues rompe a los Buesa y compañía su discurso. El Lehendakari recordó los datos publicados por la agencia Standard & Poor's que acaban de sacar la valoración económica del País Vasco que nos han dado la mejor calificación. Se trata de un aval internacional que asegura que somos un país serio y que aquí se puede invertir. "En las elecciones Ibarretxe sólo quiere blanquear su fracaso", decía López, en Madrid ante todos los políticos madrileños. ¿Fracaso? ¿Viaje a ninguna parte? Eso es lo que les duele porque aquí el único fracaso es el de un PSOE que para hacer política en Euzkadi ha de hacerlo de la mano del PP.


Políticos de invernadero frente a políticos que piensan en el siglo XXI

No sé que sucede en el cerebro de cualquier representante del PSE cada vez que emite una idea, porque en toda la campaña no hemos visto ni una sola idea original "made in Euzkadi" emitida por ellos. Todo es producto de la factoría Ferraz. Lo fue 'Aldaketa', copia de los 'Ciudadanos para el Canvi' de Maragall. Es decir, coger a una serie de socialistas de salón que no están en el aparato y ponerles a hablar excelencias de Patxi. ¡Qué le vamos a hacer! Son sociatas de la izquierda caviar. Pareciera más importante lo que se dice -y hasta el como se dice- que el como se hace. Y mientras esto ocurre, Ibarretxe como un franciscano predica esa buena nueva de que ésta sociedad no es la suma de jelkides, batasunos, nacionalistas españoles y no nacionalistas españoles, socialistas de Ferraz y peperos de Loyola de Palacio. Es bastante más que eso. La Euzkadi del esfuerzo y del trabajo sostenido que el 17 se pondrá una vez más en pie para que desde Madrid no nos troceen la sociedad y el Parlamento Vasco sea Vasco y no español.

"Queremos un país en el que el principal referente sean los ciudadanos. Apostamos por un Gobierno vasco que se dedique a unir y a resolver los problemas" decía Patxi López tras quedarse calvo detrás de la oreja. ¿Y quién no quiere eso? ¿Y quién sino Ibarretxe ha hecho eso?

Sin embargo la conducta socialista va por la ley de partidos, por impedir la presencia electoral de 'Aukera Guztiak', la persecución a Egunkaria, el alejamiento de los presos, el no cumplimiento del actual Estatuto de Autonomía de Gernika, el impedir en Madrid la renovación del Estatuto Vasco, la campaña electoral de un candidato pegadito al presidente del gobierno español, el seguir apoyando en Navarra a una UPN que persigue el euskera, potencia el inglés y dice que no habrá normalización de la 'lingua navarrorum' mientras haya violencia. No sé por qué abren el Instituto Cervantes en Argelia...

Al escucharle a López repetir todas estas insustancialidades que le ponen en la chuleta mientras aseguraba que iba a ganar en Araba, disputar Gipuzkoa al PNV y pisarnos los talones en Bizkaia me acordé de aquel socialista fallecido, Aguiriano, que decía que el socialismo en Gipuzkoa era vasquista, en Bizkaia siderúrgico y en Araba mesetario. Este es pues el país en el que el socialismo Lopezko dice que lo que le importa es el ciudadano vasco mientras espera, como agua de mayo, el avión que una vez más traerá de Madrid a Zapatero. ¡Ene bada!

Me da en la nariz que una vez más la población vasca siente una verdadera necesidad de acabar con la politiquería pequeña y mezquina y que necesita seguir avanzando bajo un liderazgo serio y responsable, fuerte, experimentado y eficiente que convierta la esperanza en realidad.


La disyuntiva es elegir entre un lehendakari o un gobernador civil

La revista socialista Cambio 16 entrevista recientemente a Don Patxi López. Entre otras cuestiones, el periodista Miguel Ángel Artola, le preguntaba: "¿Qué es Euzkadi para usted? Un pueblo, una comunidad nacional, una nación dentro de España". Y , don Patxi, que no es precisamente Sabino Arana, Indalecio Prieto o Meabe, respondía categórico. "Euzkadi es España y España es también Euzkadi. Lo he dicho y lo reitero. ¿Comunidad nacional? ¿Nacionalidad? Yo no me voy a perder en batallas nominalistas".

Por lo menos este hombre no engaña. El tiene alma de Delegado del gobierno español, o mejor dicho, de gobernador civil de Bizkaia. ¿Por qué?

Pregúntele usted al Lehendakari Ibarretxe cual es su equipo de fútbol. Consciente de su papel institucional, no responderá, para no herir a nadie. Es el Lehendakari de todos. Pregúntele usted a Patxi cual es su equipo de fútbol, como lo hicieron en otra entrevista cuando le inquirieron con quien estaría el 10 de abril en el derby Real- Athletic. "Quiero que gane el Athletic, pero no quiero que la Real lo pase mal". Típica respuesta de un buen aficionado del Athletic o de un buen gobernador civil de Bizkaia, pero no de un Lehendakari de todos. ¿Y el Alavés? ¿Y el Osasuna? Por otra parte, a estos señores les nombran algo en Madrid y contestan como lo hizo Dimas Sañudo que iba a hacerse del Real Madrid.

De ahí que estén muy bien como Delegados del Gobierno y no como autoridades vascas. Ahí le tienen ustedes a Ramón Jaúregui que haciendo méritos para ser ministro en Madrid trata el tema vasco como en su época de Delegado del Gobierno en Los Olivos y ni se acuerda, para nada, que un buen día fue Vicelehendakari de éste país.

Y es que el meollo de ésta campaña no es otro que impedir que el Parlamento Vasco tenga obediencia abertzale. Es la clave. O un Lehendakari, o un delegado del Gobierno o un Gobernador Civil. Esa es la cuestión.


Kirguizistán

Un otro asunto de política internacional que ha ocupado los afanes europeos éstas semanas ha sido el golpe que se ha dado en Kirguizistán contra Askar Akaev, un físico de la nomenclatura soviética que quería perpetuarse pasándole el poder a su hijo, a través de un pucherazo.

Por estas raras casualidades he estado en Kirguizistán en escala hacia Kabul. Hicimos noche en su capital y visitamos la ciudad. De aquellas horas me quedaron dos recuerdos. Uno fue el del militar que nos enseñó la ciudad y que nos dijo que antes había sido comunista y ahora todos en su familia se habían hecho islamistas. Y el segundo comentario fue que en dicho país no hay embajada española pero cada vez que el rey de España va a cazar con sus amigotes, el embajador de otra de esas repúblicas tiene que esperarle en el aeropuerto. Y debe ir cada dos por tres. Y luego hablan de Akaev como señor feudal. ¡Vamos hombre!

Y, el recordatorio final: La fuerza de un pueblo es la fuerza de todos y cada una de sus papeletas de votación.