El Plan Ibarretxe ha quedado enterrado en las urnas porque
los ciudadanos vascos han rechazado el Plan del Lehendakari
de una manera clara. Acaso estaban hartos de la posición inmovilista
del PNV que no conducía a ninguna parte. Lo cierto es que
Juan José Ibarretxe había planteado las elecciones
como un plebiscito sobre su Plan y no ha ganado, sino que
además ha perdido cuatro puntos en porcentaje de votos amén
de escaños.
Pero la pregunta que cabe hacerse es, ¿y ahora qué? Y con
los resultados en las manos tenemos que socialistas y populares
suman 33 escaños, los mismos que suman el PNV junto a su socio
de EB, además del escaño obtenido por Aralar. Claro
que ahí están los nueve escaños obtenidos por el Partido Comunista
de las Tierras Vascas, que hay que tener en cuenta no solo
por el número sino por a quién representan. Ahora el PNV tiene
dos opciones: o gobierna con sus actuales socios más Aralar
y el Partido Comunista de las Tierras de España, o gobierna
con el PSE. Esto significa que el PNV no tiene demasiado margen
para la ambigüedad, o se inclina por unos o se inclina por
otros.
Sí, ya sé que se podría decir que PSOE y PP podrían formar
una coalición gobernante, pero es harto difícil que así sea,
sencillamente porque han empatado con los nacionalistas, un
escaño más habría resuelto la situación pero el resultado
es el que es, además de no olvidar como hay empate, el Partido
Comunista de las Tierras Vascas sería el árbitro, y sería
difícil que permitiera un gobierno de socialistas y populares.
Los ciudadanos vascos han cambiado el mapa político, y los
socialistas se han vuelto a convertir en una fuerza determinante,
en definitiva son los grandes ganadores de las elecciones.
Ahora sólo queda que no se equivoquen. |