No es de extrañar que Pepe Blanco, secretario de Organización del
PSOE, asuma personalmente la dirección de la campaña de su partido en Galicia.
Las encuestas siguen siendo favorables a la izquierda. La última, publicada el
sábado por "La Voz de Galicia" pronostica la pérdida de cinco escaños al
PP, lo que les dejaría a dos de la mayoría absoluta. La debacle fraguiana.
La derrota de Fraga estaría cargada de simbolismo, no sólo para los gallegos.
Que ZP extienda su manto a Galicia sería un hecho histórico con el que
reforzaría su posición en el tablero de la política española. Sin duda. Pero,
sobre todo, implicaría un varapalo durísimo al agriado líder de la oposición,
Mariano Rajoy. Desalojo del PP de la Xunta, despedida y cierre de Fraga,
crisis del PP gallego y castigo a Rajoy en su propio territorio. Un bocado más
que apetitoso que ha puesto la maquinaria del aparato socialista a trabajar a
destajo.
Una vez más, Fraga pelea contra sí mismo. Su mayor rival es
Don Manuel, el viejo político incapaz de dejar su sucesión arreglada y retirarse
a descansar a Perbes. Porque la edad, a sus 82 años y pico, sí que importa. Claro
que se puede ser presidente con esa edad, pero no es recomendable, ni sensato.
El electorado, incluido el conservador, lo percibe así. De hecho, más de la mitad
de los encuestados en el sondeo de "La Voz de Galicia" admiten que en su
decisión de voto influye la edad de Fraga. Saben que, en caso de ganar, sería
presidente por poco tiempo. El presidente popular de la próxima legislatura sería
otro y no se les ha dicho quién, aunque algunos dirigentes socialistas creen que
el PP podría intentar un golpe de efecto "anunciando" el nombre del heredero
en plena campaña. Lo veo difícil. En el PP no está el horno para bollos sucesorios
en plena campaña. |