Anxo Quintana *
El cambio gallego ya está aquí
13/06/2005


El cambio gallego ya está aquí. Está aquí desde hace ya bastante tiempo, como se manifestó en la reacción cívica, admirable, de defensa del país que la sociedad gallega protagonizó durante los sucesos del Prestige. Está aquí para quedarse. Está aquí para que después del 19 de Junio Galiza comience a ocupar el lugar que le corresponde en el Estado. El cambio o será gallego o no será. Gallego porque responderá a las necesidades del país. Gallego porque no será un cambio de quítate tú para que me ponga yo. Gallego porque será un cambio de políticos, pero sobre todo un cambio de políticas.

Políticas para situar a Galiza en el mapa. Políticas para la regeneración democrática, para devolver las instituciones a la gente. Políticas para mejorar las condiciones de vida de la mayoría social. Políticas para ir hacia un mayor autogobierno, desde nuestra convicción, que también es ampliamente mayoritaria en la sociedad, de que a mayor autogobierno, mayor bienestar. ¿Cuál es el principal problema de Galiza en la política del Estado? Su invisibilidad. Galiza no existe a los ojos de las élites que gobiernan en Madrid. Y no existe no sólo por la miopía del Gobierno central, si no porque hasta ahora el Gobierno gallego ha venido siendo ocupado por un partido que sencillamente no cree en el país. Y si no crees en tu país es muy difícil que consigas que aparezca, que se haga presente.

El cambio gallego consistirá, pues, en hacer emerger la nación, en colocarla donde le corresponde. Sin mimetismos. Con nuestra propia personalidad. Con nuestro estilo. Pero donde le corresponde: junto a las otras naciones del Estado, Euskadi y Catalunya. El PP recurre a la bandera del miedo para frenar el cambio gallego, sin recordar la máxima de que los esfuerzos inútiles conducen a la melancolía. ¿Miedo a qué? ¿Miedo a que Galiza sea ella misma? El miedo del PP y de Fraga se explica sencillamente porque le tienen pánico a la democracia, le tienen pánico a que una nueva generación, que sí cree en el país, ponga en valor todos nuestros recursos y defienda todos nuestros derechos. Galiza quiere participar en la construcción de un Estado plurinacional. El cambio gallego es un cambio para la convivencia dentro del Estado.

Pero para convivir en pie de igualdad. Mi compromiso como presidente es el de trabajar solidariamente con el resto de las naciones y territorios para hacer de este Estado un Estado más confortable para todos, un Estado con más derechos para sus pueblos y sus ciudadanos, un Estado más democrático, más social y más avanzado. Desde el Gobierno, colaboraré lealmente con las instituciones del Estado siempre y cuando se tenga una actitud de mínimo respeto con nuestro país. De lo contrario, seré un opositor firme, en defensa de nuestros legítimos intereses.

Nadie debe temer a una Galiza nueva, a una Galiza fuerte. El Estado debe ver en una Galiza fuerte la mejor garantía de que entre todos caminaremos hacia un Estado más democrático y, por tanto, más justo y habitable. Y una Galiza fuerte, que se haga respetar, es la mejor garantía de bienestar para quien en ella vivimos. Eso es el nacionalismo gallego: un proyecto al servicio de la ciudadanía. Un proyecto que no acepta órdenes de Madrid. Un proyecto que sólo acepta órdenes de los ciudadanos y de las ciudadanas del país.

* Anxo Quintana es candidato del BNG a la presidencia del Gobierno de Galicia