Rosa Villacastín
El abanico. Fraga, salva los muebles
19/06/2005

Una vez más las encuestas han fallado estrepitosamente. Los gallegos, al igual que el resto de los ciudadanos españoles en otros comicios -bien sean nacionales, autonómicos o municipales-, no dicen la verdad cuando se les pregunta a quién van a votar. En esta ocasión el deseo de cambio era en Galicia más ficticio que real, de ahí que los resultados nos haya cogido a los periodistas y a los políticos con el pié cambiado.

Fraga ha vuelto a salvar muy dignamente los muebles, aunque el beneficiario de este triunfo sea Rajoy que, en honor a la verdad, hay que decir que se ha empleado a fondo en una campaña difícil, áspera, en la que le iba su futuro político. A falta de un solo escaño los miembros del Partido Popular dormirán hoy tranquilos, en espera de que lleguen los votos procedentes de Argentina, Uruguay, Brasil, que por lo que parece no van a ser muy diferentes de los que se han emitido hoy domingo. Gentes que llevan viviendo fuera de España toda la vida pero a las que ese viejo lobo de mar que es Fraga ha cuidado como la niñas de sus ojos desde hace muchos, muchísimos años.

Se podrán hacer todo tipo de cábalas sobre si podría haber pasado este u aquel, pero lo cierto es que los gallegos han preferido seguir como están antes que embarcarse en aventuras que no saben dónde les conducirían. El clientelismo, que en Galicia es aún mayor que en Cataluña o País Vasco, de las zonas rurales, de tantas y tantas gentes que dependen económicamente del actual gobierno, ha pesado más que las buenas palabras de Zapatero. Lógico, tratándose de un pueblo al que le gusta moverse a modiño, despacio, sin prisas.

Al PSOE el triunfo se les ha escapado de las manos no tanto por los resultados obtenidos, que han sido francamente buenos, como por el fracaso del BNG que no ha alcanzado los 17 escaños que le auguraban las encuestas. Es indudable que el cambio de líder antes de los comicios ha jugado en contra de este partido, o quizá no tanto. Hace unos días le preguntaban al actor Luis Tosar sobre qué peso iban a tener en el resultado de las autonómicas las movilizaciones de "Nunca Mais", a lo que contestó que ninguna: "de aquello sólo quedamos tres o cuatro personas. Lo que demuestra hasta qué punto los gallegos somos conformistas". Los resultados le han dado la razón. Es difícil movilizar a un pueblo que se ha resignado a que sus mejores hijos emigren a lejanos países.