Julia Navarro
¿Por qué?
07/07/2005

¿Por qué? ¿Por qué los terroristas han elegido Londres para dejar su macabra siembra de muerte y horror? ¿Acaso porque la ciudad ha sido elegida capital olímpica en el 2012? ¿Quizá porque en Edimburgo se está celebrando la cumbre del G-8? ¿Tendrá que ver la intensa participación británica en la guerra de Irak? ¿Por qué? ¿Por qué Londres?

Estas preguntas son las que se han hecho ciudadanos de todo el mundo intentando desbrozar el porqué de las intenciones de los terroristas. Es tal la barbaridad que han hecho esos desalmados fanáticos para los que la vida y la muerte no tiene valor, que los ciudadanos de a pie, la buena gente, intenta buscar respuestas al porqué de tanto horror. En realidad, no hay más respuesta que la evidente: los terroristas matan para aterrorizarnos, para arrinconar a los ciudadanos, para que éstos se pregunten por qué y se sientan, en el fuero interno, culpables de algo que no alcanzan a saber qué es.

Detrás de estos atentados está Al Qaeda, si damos carta de verosimilitud a la reivindicación que ha hecho esta organización terrorista. Y no es de extrañar que sean ellos u otro grupo afín. Pero sea la organización que sea quien ha firmado este atentado sangriento, lo evidente es que sus autores son criminales peligrosos, con la mente enferma, sociópatas.

Podría añadir cientos de adjetivos, pero da igual, eso no va a devolver la vida a los muertos, ni a hacer más llevadero el dolor de los heridos. Lo que ahora importa es reflexionar en voz alta y decirnos, por mucho que nos asuste, que están ahí, que quienes quiera que sean esa banda de fanáticos, están aquí, entre nosotros.

Sé que muchos se continuarán preguntando el porqué, y lo único que cabe esperar es que los dirigentes políticos, no sólo los británicos, estén a la altura de las circunstancias. Los culpables deben de ser detenidos, deben de ser llevados ante la JUSTICIA y sobre ellos recaer todo el peso de la ley; aún así eso no devolverá la vida a los muertos, pero al menos podrán descansar en paz y la sociedad entera se sentirá más segura. Mientras, seguiremos desgranando los porqués.