Francesc de P. Burguera
Blair no acusa al IRA
09/07/2005
El PP ha aprovechado el horrible atentado de Londres para atacar a Zapatero y su Gobierno. El señor Zaplana se ha destapado con estas declaraciones: "Si uno llama asesino al presidente de EE UU y gilipollas al presidente del Reino Unido, no deja de ser complicado. No sé si nos habrán dejado de votar por eso, pero no ayuda decirle gilipollas a Blair. A lo mejor no se lo toma mal, pero desde luego a bien no se lo ha debido de tomar". Por su parte, el señor Rajoy dice que en política exterior los errores y las decisiones absurdas se pagan. "Y luego llega el momento de hacer votaciones y... ¿Por qué voy a votar yo a este señor que me trata como me trata, en el que no creo y en el que no puedo confiar?".

Pero, vamos a ver, señores don Eduardo y don Mariano: Aún estando EE UU a partir un piñón con España, aún habiendo ganado ustedes las elecciones del 14-M y siendo el presidente del Gobierno don Mariano, a la hora de decidir su voto entre el Reino Unido y España ¿por quién creen ustedes que se hubiese decidido EE UU? ¿Por España o por Gran Bretaña? ¿Por Blair o por Rajoy? Otro país, no sé, pero EE UU no tenía más remedio que decidir su voto a favor de Gran Bretaña, de Blair. Ningún norteamericano habría entendido que dejasen a los británicos en la estacada, votando a España.

Dice también el señor Rajoy que nadie acusó a Blair "de imprevisión", como se hizo aquí con Aznar. Y tiene razón. Pero tampoco Blair se dedicó a llamar por teléfono a los directores de los periódicos británicos, ni mandar faxes a las embajadas del Reino Unido de todo el mundo, afirmando que el atentado era obra del IRA. Querer aprovechar el atentado de Londres para atacar al presidente Zapatero es sacar las cosas de quicio, a conciencia. Así no se hace una leal oposición. Va a tener razón Piqué cuando pide un cambio en la política de oposición que está llevando a cabo el PP.

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, ha declarado que si hay algún responsable de que Madrid no haya conseguido los juegos "ese soy yo". "Que nadie busque otras responsabilidades porque yo las asumo todas". Una autoinculpación excesiva, pero que le honra. Y expresó su deseo de que el proyecto olímpico "permanezca alejado de críticas y polémicas".

Pero ya ve cómo sus correligionarios, los Rajoy, Zaplana, Acebes y hasta la mismísima Ana Botella, se han lanzado al ruedo acusando a Zapatero de ser el responsable de que los Juegos Olímpicos no se celebren en Madrid. Lo que decía Piqué: con esa forma tan mezquina de hacer oposición no se va a ninguna parte.