El PP
ha aprovechado el horrible atentado de Londres para atacar
a Zapatero y su Gobierno. El señor Zaplana se ha destapado
con estas declaraciones: "Si uno llama asesino al presidente
de EE UU y gilipollas al presidente del Reino Unido, no deja
de ser complicado. No sé si nos habrán dejado de votar por
eso, pero no ayuda decirle gilipollas a Blair. A lo mejor
no se lo toma mal, pero desde luego a bien no se lo ha debido
de tomar". Por su parte, el señor Rajoy dice que en política
exterior los errores y las decisiones absurdas se pagan. "Y
luego llega el momento de hacer votaciones y... ¿Por qué voy
a votar yo a este señor que me trata como me trata, en el
que no creo y en el que no puedo confiar?".
Pero, vamos a ver, señores don Eduardo y don Mariano: Aún
estando EE UU a partir un piñón con España, aún habiendo ganado
ustedes las elecciones del 14-M y siendo el presidente del
Gobierno don Mariano, a la hora de decidir su voto entre el
Reino Unido y España ¿por quién creen ustedes que se hubiese
decidido EE UU? ¿Por España o por Gran Bretaña? ¿Por Blair
o por Rajoy? Otro país, no sé, pero EE UU no tenía más remedio
que decidir su voto a favor de Gran Bretaña, de Blair. Ningún
norteamericano habría entendido que dejasen a los británicos
en la estacada, votando a España.
Dice también el señor Rajoy que nadie acusó a Blair "de imprevisión",
como se hizo aquí con Aznar. Y tiene razón. Pero tampoco Blair
se dedicó a llamar por teléfono a los directores de los periódicos
británicos, ni mandar faxes a las embajadas del Reino Unido
de todo el mundo, afirmando que el atentado era obra del IRA.
Querer aprovechar el atentado de Londres para atacar al presidente
Zapatero es sacar las cosas de quicio, a conciencia. Así no
se hace una leal oposición. Va a tener razón Piqué cuando
pide un cambio en la política de oposición que está llevando
a cabo el PP.
El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, ha declarado
que si hay algún responsable de que Madrid no haya conseguido
los juegos "ese soy yo". "Que nadie busque otras responsabilidades
porque yo las asumo todas". Una autoinculpación excesiva,
pero que le honra. Y expresó su deseo de que el proyecto olímpico
"permanezca alejado de críticas y polémicas".
Pero ya ve cómo sus correligionarios, los Rajoy, Zaplana,
Acebes y hasta la mismísima Ana Botella, se han lanzado al
ruedo acusando a Zapatero de ser el responsable de que los
Juegos Olímpicos no se celebren en Madrid. Lo que decía Piqué:
con esa forma tan mezquina de hacer oposición no se va a ninguna
parte. |