Joan Herrera *
Hacia la concreción de un modelo social y federal de Estado
22/12/2005


Este próximo año nos jugamos ser o no ser un país gestionado por un Gobierno de izquierdas que actúa en clave social y tiene un horizonte federal.

Las alianzas políticas que establezca el presidente del Gobierno nos permitirán ver el horizonte de cambio, y nosotros apostamos por continuar apoyando a un Gobierno que responde a la petición de las urnas, al voto de millones de ciudadanos que han apostado, y apuestan, por una orientación política sustentada sobre lo social y encaminada a la construcción de un Estado federal.

Pero no todo se acaba en este ejercicio. Por el momento, hemos conseguido volver a una cierta normalidad democrática, con formas de hacer muy diferentes a las de la etapa de José Mª Aznar. Y es en este año donde nos jugamos la concreción de la España plural y el contenido del compromiso social. Esta legislatura no debe ser tan sólo la vuelta a la normalidad, sino la del compromiso federal y progresista.

Nos jugamos el ser o no ser de la España plural. Es el momento de la concreción de las ideas, de la redacción de las propuestas. Y Rodríguez Zapatero tiene en su mano la posibilidad de caminar hacia esa España plurinacional, plurilingüística y pluricultural. La aprobación del Estatuto de Catalunya debe ser un punto de partida hacia esta idea del estado federal que ha propugnado el Presidente del Gobierno y por la que nosotros hemos apostado al apoyar su investidura. Un acuerdo con los partidos que sostienen este texto dejaría clara la convicción federal de este Gobierno. Se trata, por tanto, de entender que el Estatut no es sólo una propuesta legítima sino que es una oportunidad para pasar de la España plural a la concreción de una España federal.

Este mismo año debe estar marcado por el giro social en tres frentes: la política fiscal, las políticas de dependencia y la reforma laboral.

Hasta ahora el Gobierno ha mantenido una política fiscal continuista con la dictada por el Partido Popular. Nuestra actuación debe centrarse en reorientar la distribución de las rentas, de forma que se reduzcan los beneficios a las rentas de capital para buscar la convergencia con Europa.

La ya anunciada Ley de Dependencia, cuyo debate ocupará el primer trimestre de 2006, es una gran oportunidad para ahondar en la línea social de forma clara y efectiva. Esta Ley, tan necesaria como la Ley Integral contra la Violencia de Género, tiene que sostenerse sobre el sector público, y no desarrollarse a través de la gestión del sector privado, como plantean algunas fuerzas parlamentarias. Financiación y concreción son dos pilares fundamentales que deberá incluir el texto legislativo para ser completamente eficaz.

El tercer eje sobre el que debe girar esta reorientación social es la reforma laboral. Una reforma que debe ir más allá de la reducción del número de desempleados, que debe guiarse por el principio del trabajo digno y estable, de un empleo de calidad. La reforma laboral no puede venir dictada por la patronal, sino que debe estructurarse sobre la realidad: los jóvenes acceden cada vez más tarde al mercado laboral, los contratos basura son los más, la subcontratación hace mella entre los trabajadores que se ven sometidos a empresarios que no respetan los derechos mínimos de sus trabajadores, las mujeres continúan cobrando menos que los hombres, no se respetan las jornadas y la conciliación de la vida laboral y familiar es, con la actual legislación, imposible.

Desde la perspectiva ambiental, pedimos un esfuerzo por modificar el modelo de crecimiento: las infraestructuras deben mejorar la movilidad de las personas, es imprescindible la inversión en ferrocarril convencional. Este replanteamiento del modelo de crecimiento implica trabajar contra la depredación del suelo, a favor de la depuración de las aguas y de una gestión sostenible de los bosques e incluye el compromiso de fijar un calendario de cierre de las centrales nucleares acompañado por la implantación de energías alternativas cuyos residuos no contaminen.

*Portavoz Grupo Parlamentario Izquierda Verde-IU-ICV