Revista +más
Madrid, primer campo de batalla
22/12/2005

Tanto Zapatero como Rajoy recorren los municipios de la Comunidad para celebrar actos de apoyo a Rafael Simancas y a Esperanza Aguirre, previsibles candidatos para el 2007.

Ni Zapatero ni Rajoy se han inhibido a la hora de declarar a la Comunidad de Madrid como su gran campo de batalla y su barómetro electoral para afrontar las generales de 2008, siempre que los avatares de la política no fuercen a un adelanto de las mismas. De ahí la importancia que para los dos grandes partidos tiene obtener el triunfo en los comicios autonómicos y municipales de 2007 y la necesidad de hilar muy fino a la hora de designar a sus candidatos.

Un cuerpo a cuerpo en el que el PP, tanto en las encuestas propias como las del CIS, parece ganarle la partida por ahora a los socialistas. Tanto Esperanza Aguirre como Alberto Ruiz Gallardón (nadie duda que volverán a encabezar las listas de su partido) conseguirían, según los sondeos, gobernar por mayoría tanto en la Comunidad como en el Ayuntamiento, dos administraciones en las que los socialistas pierden varios puntos en sus expectativas de voto, fundamentalmente como consecuencia de la polémica del Estatut.

El empeño de Zapatero por exhibir la victoria en las urnas en la región madrileña está motivando un continuo baile de nombres acerca de los posibles cabeza de lista del PSOE en esta autonomía. Ferraz se resiste, pese a la insistencia del líder del PSM, Rafael Simancas, por forzar su designación, a poner todavía el contrapunto a una Esperanza Aguirre cada día más fortalecida dentro del partido.

Más incógnitas si caben rodean al futuro candidato a la Casa de la Villa, en la que se da por seguro que no repetirá Trinidad Jiménez, sin que haya nombre que la sustituya.