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Moratinos seguirá siendo el patito feo del Gobierno
22/12/2005

El ministro de Asuntos Exteriores ha demostrado tener una capacidad de encaje por encima de la media normal de cualquier político. Desde el primer momento se convirtió en el “patito feo” del Gobierno Zapatero, pero eso no le ha afectado en absoluto y no ha hecho que cambie ni un ápice sus objetivos ni su estilo de llevar las riendas de las relaciones españolas. Tampoco ha sido todo culpa suya, ya que en varias ocasiones se ha mostrado dispuesto a servir de cauce para las negociaciones entre palestinos e israelíes, uno de los grandes conflictos del mundo, pero Condoleezza Rice ni siquiera ha contestado a su sugerencia.

Todos los intentos de la diplomacia española por conseguir la ansiada entrevista entre Bush y Zapatero -incluyendo algunas iniciativas curiosas como utilizar la amistad del ex cónsul español en Miami con el hermano del presidente, el gobernador de Florida, Jeff Bush, para que hiciera de mediador- han resultado un completo fracaso, en el que tampoco ha colaborado mucho la actitud del ex presidente del Gobierno José María Aznar.

En Europa, donde el ministro no es un gran especialista, la política exterior pasa en todo caso por La Moncloa y en las relaciones de Zapatero con los primeros ministros de las grandes potencias: Gran Bretaña, Alemania, Francia e Italia. Sin embargo, lo que ocurra con el futuro de la Unión Europea -que se complicó mucho con el “no” francés y de otros países a la Constitución europea- será aplicado en su debe o en su haber.