|
Ya se sabe que no habra cambio entre los dirigentes populares.
Ya se sabía. Aunque ha sido demasiado desabrida la reacción
de Rajoy cuando se lo he mentado, que no preguntado,
en la rueda de prensa. "Eso en los congresos". ha
dicho con desagrado. Ya. Pero se supone que reunir a 4.000
personas, incluyendo todos los cargos del partido, en Convención
supone acometer renovación de ideas o generar nuevas ideas
para afrontar lo que queda de legislatura. No hay demasiadas
pistas. El presidente popular habla de hacer un proyecto
para toda una generación.
Pero su única revelación es que hay que afrontar nuevas
realidades como internet o la emigración. !Como si una u
otra no existieran hace dos años cuando gobernaban! La sesión
inaugural no ha dado demasiadas muestras de renovación.
Anfitrión alcalde Gallardón se ha desgañitado pidiendo
moderación y el auditorio ha echado de menos que atacara
directamente una sola vez al PSOE. Anfitriona Esperanza
Aguirre apenas si ha hablado de su partido y párrafo
a párrafo se ha dedicado a hacer su oposición personal a
"este Gobierno que no nos merecemos". Nada nuevo.
por tanto. La novedad en don Manuel Fraga, el siguiente
en la tribuna, es que aún conserva voz tronante, y la ha
utilizado para reivindicar el pasado porque "las hemos
pasado canutas para llegar hasta aquí". Si acaso la
novedad de la tarde ha estado en la relativa moderación
del duro discurso reivindicativo de Jose María Aznar.
Esta vez no ha hablado de cambio de régimen a causa de
ZP. Se ha conformado con hablar de balcanización de España
a medio plazo. Tampoco esta vez ha dicho que España se rompe.Aunque
ha acusado al Gobierno de "mendigar una tregua a los
terroristas que nos humilla a todos". Otra vez Aznar
embozado en la bandera de España y publicitado como campeón
contra el terrorismo como si el horrible 11M no le hubiera
cogido a él de presidente del Gobierno. No, nuevas no son
sus ideas. Habra que ver si entre hoy y mañana alguien coloca
alguna sobre la tribuna. Hoy la han ocupado los fantasmas
del pasado en un moderno escenario muy al gusto de las nuevas
tecnologias del marketing politico.
|