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Que la declaración de tregua por parte de ETA estaba más
que anunciada es una obviedad. En realidad, el anuncio se
esperaba, efectivamente, para cualquier momento antes del
Aberri Eguna -día de la patria vasca, que se celebra el
domingo de Resurrección, 16 de abril en este caso-, pero
más concretamente, se creía firmemente que sería para el
pasado 15 de marzo, siete días antes de cuando se ha producido
en realidad. En cualquier caso, era sólo cuestión de días.
Luego, en ese sentido, el anuncio de ETA no sería una novedad
en sí mismo, porque 'se sabía' -literalmente- que se iba
a producir.
Lo que sí resulta una novedad es el contenido en tanto la
redacción como el contenido del comunicado etarra y hasta
la puesta en escena de su lectura. Vayamos por partes.
En cuanto a la redacción, si analizamos exhaustivamente
la forma en que ha sido redactado el comunicado anunciando
la tregua, sorprende su lenguaje un tanto jesuítico y de
construcción similar a los últimos comunicados del IRA en
us proceso de paz. Quizá se pueda ver aquí la mano -el impulso,
más bien- de la Iglesia vasca, con monseñor Juan María
Uriarte o bien directamente al frente, o bien a través
de sacerdotes de su máxima confianza, como Joseba Segura,
en el Obispado de Bilbao. Además, da la impresión de que
en es anota de un folio escaso alguna influencia parecen
haber tenido tanto Gerry Adams, el líder del Sinn
Fein, como el sacerdote irlandés Alec Reid que tan
próximo ha estado a los contactos con Batasuna y con ETA.
En cuanto a la puesta en escena, resulta curioso observar
que por primera vez en la historia etarra la lectura del
documento la ha realizado una mujer. La parafernalia ha
sido, no obstante, la misma: tres encapuchados y con boina
sentados en una mesa y con los anagramas de ETA en el frente
y en el fondo.
Si examinamos el contenido de la declaración etarra encontraremos
algunas cuestiones importantes. Primero, que en la breve
nota -no hay que lanzar las campanas al vuelo y habrá que
esperar a la 'entrega larga' que hará este jueves la banda-
se señala que el alto el fuego es "permanente". La
inclusión de este término ha sido valorado por medios socialistas
como una novedad importantísima en el momento actual, porque
creen que parece indicar que, en cualquier caso, los propios
etarras reconocen que el proceso es irreversible.
Pero, además, en esta 'declaración breve' los etarras no
ponen condiciones previas: se limitan a declarar el alto
el fuego sin exigir a cambio cualquier promesa. Tampoco
se menciona en ningun momento -se supone que lo harán a
partir de ahora- la problemática de los presos de ETA: ni
acercamiento, ni redención de penas. Y, sobre todo, se dice
textualmente que "al final de ese proceso los ciudadanos
vascos deben tener la palabra y la decisión sobre su futuro",
lo cual creen interpretar estos medios políticos con el
hecho de que ETA habría aceptado que su papel de presión
ha terminado y que le devuelve la palabra al conjunto de
la ciudadanía vasca.
Ahora bien, más allá de estos análisis de contenido, lo
que parece una evidencia es que las conversaciones -con
el mundo abertzale, al menos- están tan avanzadas como para
fijar para el próximo mes de junio la constitución de una
mesa formal de partidos para buscar la normalización política
en Euskadi. Aunque las conversaciones formales no se iniciarán
sino a partir de este anuncio, lo que sí está ya claro es
que Batasuna -con éste o con otro nombre- concurrirá a las
elecciones municipales de 2007, que era lo que pretendían
Arnaldo Otegi, Joseba Permach y la abogada
Jone Goirizelaia. Los tres han sido los interlocutores
con La Moncloa.
En fin, que veremos en qué termino se redacta la nota más
amplia que ETA hará pública este jueves: se verán entonces
criterios y objetivos. Pero ante todo debe reinar la cautela.
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