Fernando Jáuregui
El turno de Rajoy
26/03/2006

Lo decía este domingo Zapatero , en una entrevista periodística, la primera tras el alto el fuego de ETA, que, sin embargo, no aclaraba ninguna de las muchas preguntas que nos hacemos ante el inicio de una nueva era: el Partido Popular es una de las claves necesarias para que la marcha hacia la paz sea fructífera. Y Rajoy , en otra entrevista dominical, señalaba que acude a su entrevista del martes con Zapatero con ánimo "constructivo" . Así que las cosas, aparentemente, van bien. Ni más ni menos que conforme a lo que, según todos los sondeos, los españoles le piden a su clase política en estos momentos que parecen tan importantes: acuerdos.

Claro que este espíritu de acercamiento se va a poner a prueba bien pronto. Por ejemplo, cuando el juez Grande-Marlaska llame a Arnaldo Otegi para, seguramente, decretar su encarcelamiento. Algo que no gusta ni al Gobierno --aunque no lo diga expresamente, desde luego-- ni al fiscal general del Estado, pero sí le parece conveniente, en cambio, al Partido Popular. La libertad o prisión del dirigente de Batasuna es toda una prueba. Una dura prueba, porque una mayoría de la opinión pública quiere, dicen las encuestas, que Arnaldo Otegi, un personaje clave ante una futura negociación, según todos los indicios, vaya a prisión.

Esto es algo de lo que forzosamente tendrán que hablar Rajoy y Zapatero, que, en esta ocasión, tendrá que emplear algo más que buenas palabras para convencer al líder de la oposición, que tantas veces ha salido de La Moncloa encantado por creer que se abría una fase de colaboración con el jefe del Gobierno y nunca ha sido así. Nunca ha sido así. Ambos no se entienden, y sus proyectos son, en el fondo, mucho más lejanos de lo que inicialmente podría parecer. El Estatut catalán, el propio proceso negociador con ETA --que Zapatero tendrá que contar detalladamente a su interlocutor este martes, porque, como decíamos más arriba, son muchas las cosas que desconocemos--, los proyectos de reforma constitucional, las leyes sociales y hasta el relato de lo que ocurrió el 11-M, separan a socialistas y populares.

Aseguran que son muchos los factores que han inducido a Rajoy a declarar que estará en plan colaborador y constructivo cuando hable con Zapatero esta semana. Hay personas que le influyen, como el propio Fraga , que aconsejan una política de Estado más que partidista. Y, digan lo que digan, el propio Rey ha mantenido algún que otro contacto telefónico con Rajoy en los últimos días. Todo está a punto: ojalá no nos defrauden. Estamos ante otra semana clave, otra más, en la agitada vida política española.