El día 14 se conmemora el 75º aniversario de la proclamación de la II República. Nuestra obligación moral, científica y política es recordar el papel de los demócratas, del movimiento obrero y de la izquierda, recuperando la memoria histórica de rebeldía política y lucha social de nuestros pueblos.
Como dice el Manifiesto de IU por la República, elaborado coincidiendo con la campaña “Construyendo República” en marcha desde comienzos de año, es una obligación respecto al pasado reconocer un período de apertura democrática, de compromiso social y de voluntad de construir una España próspera y plural. Pero es también un compromiso respecto al presente y al futuro para reivindicar que los valores que construyeron España siguen estando plenamente vigentes hoy también.
Frente al oscurantismo, la voluntad de los poderes reales de esos días de mantener a España sojuzgada, sometida y en la oscuridad, la República ha sido tradicionalmente la lucha por la democracia, las libertades, los derechos económico-sociales y autogobierno para las nacionalidades y regiones.
Aunque hayan pasado 75 años, el pensamiento republicano sale hoy del ostracismo al que fue sometido durante mucho tiempo. Son muchas las gentes que se sienten republicanos y, significativamente, muchos jóvenes. La ruptura traumática mediante Golpe de Estado de la II República, la Dictadura y posteriormente, la Transición Democrática y sus consensos obligados, hicieron que el republicanismo, como pensamiento político, quedará como un elemento residual de nuestra tradición política.
Podemos compartir que la Monarquía contribuyó de manera importante al proceso de democratización, pero adolece de un grave problema de origen: el Rey fue elegido por el propio dictador como su sucesor. Y por encima de eso, la restauración monárquica impidió el debate democrático sobre nuestra forma de Estado.
Para Izquierda Unida la conmemoración de la proclamación de la II República Española tiene un doble objetivo: de un lado reivindicar la memoria histórica democrática y socialista de nuestro pueblo. De otro, reafirmar la vocación democrático-republicana estrechamente unida al federalismo político y al socialismo.
No es simple nostalgia ni repetición ritual de consignas desligadas de la práctica política real. Es la expresión de un convencimiento profundo: en la España de hoy, el régimen republicano es la mejor garantía para la defensa de los derechos y libertades democráticas.
En IU estamos a favor de la forma de gobierno republicana. A veces lo más sencillo, lo más concreto y lo más lógico se convierte en lo más trasgresor. Por todo ello, Izquierda Unida anima a quien se sienta representado a defender la memoria de los valores republicanos, a rechazar con firmeza las diversas maniobras que pretenden denigrar la realidad de lo que fue la II República Española y a propiciar una estrategia común con el objetivo de conquistar la III República.
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