Diego Armario
Una oportunidad para hacer marketing
17/10/2006

Una vez que ha comenzado la campaña para las elecciones autonómicas catalanas podrían proponerse todos los partidos políticos de aquel país hacer un poco de marketing a favor de la imagen de Cataluña, que no les vendría nada mal.

Ya puestos y por el mismo precio, podían esforzarse por dar una nueva visión de la Cataluña moderna que fueron y han dejado de ser. Esa Cataluña abierta, europea, tolerante, creativa y con un sentido -un seny - de lo que realmente le convenía a prueba de cualquier reto por complicado que pareciese.

Las primeros compases no van por ahí, y es una pena porque, una vez superado el trienio del tripartito y aprobado el estatuto con un descriptible entusiasmo de participación, esta campaña era y aún es la oportunidad de recuperar algo de la simpatía que han ido perdiendo a raudales.

Si realmente, según las encuestas, los de Convergencia son los que tienen más posibilidades de ganar las elecciones, deberían invertir algo en conseguir que aparezca el rostro amable de Cataluña en vez de esa faceta antipática de la que la han revestido los anteriores gobernantes, pero han empezado con videos en blanco y negro y alguien les debería decir que esto ya se lo inventó Alfonso Guerra, cuando sacó al dóbermann, y no le dio resultado. Han continuado yendo al notario para jugar que no se contagiarán de la impureza de un partido que no es nacionalista catalán, y finalmente se ofrecen como salva patrias en solitario y en contra de todos.

Nos queda mucho aun por ver y escuchar durante esta campaña, y mucho me temo que a los minoritarios del PP les seguirán reventado sus mítines y agrediendo a sus dirigentes, pero al final ¿quién hará lo posible porque la Cataluña que muchos queremos y admiramos vuelva a ser vista con simpatía?

¡Quiten de una puñetera vez el cartel de reservado el derecho de admisión!