| Comenzó con excelente
buen pie el I Congreso Internacional de Periodismo de Valencia. Un acto que, como
dijo su director, Fernando Jáuregui, en la presentación "no se había
hecho nunca, al menos como se está celebrando en el Auditorio del Mar Rojo del
Oceanográfico de Valencia". Derroche, en el buen sentido de la palabra,
de medios materiales y humanos y expectación casi sin límite entre los numerosos
'bloggers' invitados. Un listado de actuaciones a pie de escenario con lo más
granado de la profesión a nivel nacional e, incluso, internacional -la primera
ponencia la expuso Dan Gillmor, periodista y profesor de la Universidad
de Berkley, personaje 'adorado' por los 'bloggers' por sus aportaciones en el
campo del 'periodismo ciudadano'- y una apertura soberbia a cargo del Príncipe
de Asturias, que ha sorprendido por su conocimiento de la encrucijada en la que
se encuentra el periodismo tradicional en un mundo cambiante a cada segundo, tecnológicamente
hablando.
Rita Barberá, alcaldesa de Valencia, "periodista
antes que política", según sus propias palabras, y Francisco Camps,
presidente autonómico, no sólo anfitrión, sino pivote importante en este Congreso
que patrocina el Gobierno autonómico, sirvieron de colofón de la inauguración
de un Congreso que promete. O, lo que es lo mismo, que Camps ha prometido que
tendrá continuidad en el tiempo, con una segunda edición en 2007.
Hechas
las presentaciones iniciales, este Congreso, al que asisten más de 500 personas
entre estudiantes, ponentes, invitados e incluso curiosos, debería servir para
analizar y obtener conclusiones en como las nuevas técnicas y tecnologías están
abocando a un final quizá acelerado de la profesión periodística tal y como se
la conoce hasta ahora y hasta de los mass media en el sentido más tradicional;
es decir, estamos -están- hablando del periódico a la carta y en casa, del fenómeno
del Blogger, de la prensa en Internet con sus periódicos digitales y sus confidenciales
en red, del lenguaje con el que vamos a afrontar -estamos afrontando- el reto
del 'nuevo periodismo', de la 'guerrilla política' a través del SMS y el e-mail,
del despertar de las televisiones y radios digitales, de la prensa gratuita y
de 'otras prensas', y, en fin, de cómo todo esto está afectando a la prensa tradicional,
cuál su futuro y hasta los retos éticos y jurídicos del 'nuevo periodismo'.
Hubo una frase del director de ABC, José Antonio Zarzalejos, que inicia
en sí misma una reflexión. La fuerza con la que irrumpe el 'nuevo periodismo'
es tal, que "los periódicos tendrán que dejar de ser resúmenes del día anterior"
si quieren sobrevivir en un futuro no muy lejano. Frase para la meditación, sin
duda. El directivo de Vocento ofreció sus recetas para ese cambio que se deberá
arrostrar necesariamente en el periódico impreso. Quizá no gusten a todos, o no
sean completas, pero resultan un excelente punto de inicio para el debate.
Un debate que debería incluir, por cierto -y quizá a alguien se le ocurra en las
próximas dos jornadas-, el hecho de que la Unión Europea se esté planteando exigir
una licencia para que se puedan 'colgar' vídeos en un blog, por ejemplo. Aparece
en el proyecto de reforma de un verdadero documento constituyente comunitario:
la directiva conocida como Televisión sin fronteras. Sería tanto como establecer
que los videobloggers tengan el mismo tratamiento que las cadenas de televisión.
Una locura, sin duda, pero con una clarísima finalidad: el intento del inicio
del control de Internet por los poderes públicos. Será la próxima gran 'guerra
de la información'. Al tiempo.
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