Ya es casi oficial: el tripartito se reedita en Cataluña. Nada menos que con José Montilla como president de la Generalitat y con Carod-Rovira de vicepresidente, según las noticias de última hora. Menuda pareja. Ninguno de ellos ha ganado las elecciones, pero eso no importa. Existía otra hipótesis, que podía haber sido aún peor para Cataluña y para el resto de España, como un pacto entre el ganador, es decir, la Convergencia de Artur Mas , y la Esquerra Republicana. El conflicto está servido en cualquier caso.
Por eso mismo, porque creemos que, incluso en el caso catalán, el sentido común sigue existiendo, nos seguimos aferrando a la tesis de un acuerdo entre CiU y el PSC como la salida más probable a los resultados electorales del 1 de noviembre, día, ya se ve, luctuoso. La salida más probable y, claro, la más ética: porque, al fin y al cabo, CiU ha ganado las elecciones y el PSC las ha perdido. ¿Será de verdad la voluntad de los catalanes que, pese a todo, Montilla forme gobierno? Creemos que no. Tanto PSC como ERC han perdido escaños: cinco y dos, respectivamente. Es irónico que ambos partidos 'castigados' por el electorado sean los dos principales componentes del nuevo gobierno, mientras que IC-V, que ha subido tres escaños, ocupe un papel secundario. Pero más irónico aún es que el único partido importante que ha subido, CiU, con dos escaños más, se quede fuera de la Generalitat habiendo sido el más votado: saca once escaños de ventaja sobre su inmediato competidor, el PSC.
Todo aquel lío de echar a Esquerra del Govern , colocar a Montilla de candidato en lugar de a Maragall , ¿para qué? ¿Para reeditar ese mismo tripartito que no servía, sólo que con alguien diferente a Maragall y con mucho menos carisma que él? ¿O para facilitar una coalición de nacionalistas --que se radicalizarían-- con los separatistas? Menudo embrollo se está montando.
Nosotros, ingenuos, pensábamos que se había solucionado el 'problema catalán', al menos por unos años. Creíamos que Zapatero había generado una solución afortunada para lo que se llamaba ese 'problema catalán': una coalición entre nacionalistas y socialistas en Cataluña, un apoyo de CiU al PSOE en el Congreso de los Diputados, una disminución de las reivindicaciones nacionalistas en general y estabilidad para la Legislatura hasta la primavera de 2008. Y, para colmo de bienes, enviando a Esquerra a su lugar natural, que es la oposición, y a Maragall a un merecido retiro. Pero si el tripartido se reedita, muchos temen que la entrada de ERC en un segundo gobierno los envalentone y, claro, ponga un precio muy alto a su colaboración: además de un vicepresidente ( Carod ), puede haber exigido un número sustancial de consejerías, la presidencia del Parlamento -es decir, lo mismo que tuvo con Maragall - y, además, la dirección general de la CCRTV, la radio y televisión públicas.
¿Qué dirá ahora el empresariado catalán? Hay que recordar que había apostado claramente por un acuerdo de gobierno con CiU.
¿Qué tiene que decir José Luis Rodríguez Zapatero ? Durante su estancia en Montevideo, por la Cumbre Iberoamericana, no ha hecho declaraciones. Pero antes de las elecciones de marzo de 2004 aseguró en plena campaña que nunca sería presidente de Gobierno si el PSOE no era el partido más votado. Lo que entonces dijo ZP, ¿no vale ahora para Montilla? ¿Cuándo se rompió el acuerdo monclovita con Mas, beneficioso, en el fondo, para todos? ¿Es esto un desplante de Montilla a Zapatero? ¿Acaso no se entera ZP de lo que está ocurriendo, de lo que le puede ocurrir a él mismo si se reedita el acuerdo tripartito, que no dió sino una Legislatura en Cataluña cuyo fin hubo de precipitarse?
¿Qué tiene que decir Manuel Chaves ? El presidente del PSOE recordó a Montilla la semana pasada que la experiencia del tripartito, vivida durante los últimos tres años en Cataluña, “no fue muy buena” y aseguró que “hay que tener muchas ganas de formar gobierno a once diputados de la fuerza más votada” .
¿Y qué dirá José Blanco ? ¿Cómo va a explicar el pacto PSC-ERC-IC tras la Ejecutiva que celebrará esta mañana el PSOE?
Además, Montilla ha servido en bandeja a la derecha mediática el argumento de que Zapatero es prisionero “de los amigos de ETA” , por el encuentro de Carod con ETA en Perpignan.
Seguimos pensando que todo son bravuconadas, gritos al sol, más del mismo tongo en el que cada cual quiere representar su papel. Pero confiamos en que, al final, las aguas volverán a su cauce, y la coalición CiU-PSC será la que se imponga, como tantas veces hemos escrito. Otra cosa sería un auténtico disparate. Claro que en el disparate ha vivido Cataluña desde aquellas elecciones del 16 de noviembre de 2003. Y ya ven, como si nada.
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