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Era su as en la manga.
El PSPV se había
agarrado a la moción
de censura contra Francisco
Camps de este miércoles
como el mejor espaldarazo
para afrontar las elecciones
de mayo de 2007. Pero la
estrategia no ha evolucionado
como pretendían las
filas socialistas, ya que
el PP no se ha quedado de
brazos cruzados. A los errores
del PSPV (que presentó
la moción de censura
en las Corts casi un mes
después de anunciarla)
se han unido las "zancadillas"
de los populares, de
las cuales las más
recientes y efectivas han
sido la colocación
del Debate de Política
General el día posterior
del pleno de la moción
y el anuncio sorpresa este
martes del conseller de
Territorio y Vivienda, Esteban
González Pons, de
que la Generalitat asumirá
todas las competencias urbanísticas
de la localidad alicantina
de Catral porque se está
edificando sobre suelo protegido.
Pedro A. Ortiz (Valencia)
Los prolegómenos
de la celebración
de la moción de censura
no han sido especialmente
favorables para los intereses
socialistas. Y es que, desde
el principio, la propuesta
surgió ya con problemas.
En lugar de anunciarse y
presentarse por sorpresa,
la aparición a la
luz pública de la
intención de realizar
la moción se produjo
a través de un medio
de comunicación.
De esta manera, la moción
-que aun así supuso
un acierto de Joan Ignasi
Pla al conseguir protagonismo
en Madrid, lo que amplificó
su actuación- pudo
ser contrarrestada por el
PP.
Dominadores
de los tiempos al saber
de que Pla se iba a postular
como presidente de la Generalitat,
los populares no pusieron
fecha a la celebración
del Debate de Política
General en las Corts Valencianes
hasta que Pla registró
la moción. Al final,
los socialistas aplazaron
la presentación de
la moción más
de 20 días -escudándose
en que tenía que
ser explicada a todos los
colectivos-, lo que erosionó
su efecto. Como se esperaba,
el PP, que pretende que
la repercusión del
"incómodo"
pleno sea la mínima,
ha utilizado el debate de
política General
-que se celebrará
este jueves y viernes- para
tapar la moción.
El último elemento
que se ha añadido
a la convulsa gestación
de la moción de censura
ha sido la retirada de las
competencias en urbanismo
al Ayuntamiento de Catral
(gobernado por el PSPV).
Conocedor de que el PSPV
iba a utilizar los supuestos
casos de corrupción
de Orihuela o Torrevieja
para justificar su maniobra,
el Consell, con astucia,
ha movido ficha casualmente
un día antes de que
se celebre el pleno: acusando
a una localidad socialista
de edificar en un parque
natural y aplicando una
fórmula que tan sólo
había aplicado la
Junta de Andalucía
en Marbella.
Ante esta
tesitura, se vislumbra un
pleno tenso. Tanto socialistas
como populares saben de
la importancia que tiene
el salir bien parados del
debate, que se ha convertido
en una suerte de pistoletazo
de salida de la precampaña
de las elecciones autonómicas
de mayo de 2007.
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