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Un
paraíso para Baco
Ociocrítico 7/5/2004
Lavinia
C./ José Ortega y Gasset 16
28006 Madrid
Tel. 91 4260604
Sabido
es que una buena comida se queda en nada si no
la regamos con un caldo que esté a la altura.
¿Se imaginan un menú degustación, de esos antológicos
y ultraimaginativos, que no vaya acompañado de
un personalísimo vino de autor? ¿O una colación
más tradicional, lo que ahora llaman comfort
food (total, con lo fácil que es decir la
cocina de la abuela), sin un Rioja, un Ribera,
un Somontano, un Toro...? ¡Será que no hay dónde
elegir!
Así que, ni corto ni perezoso,
este com.ilón se dejó caer por Lavinia.
Magnífica tienda la de Madrid (un 10 al diseño):
tiene todos los vinos y destilados que uno pueda
imaginar, organizados por denominaciones de origen
y países de procedencia; libros sobre cualquier
tema relacionado, todo tipo de dispositivos que
harán las delicias de los expertos de este mundillo
(y también de los pijos y maniáticos de los gadgets)...
Me cuentan que el establecimiento de Barcelona
tampoco está nada mal, y dicen que el de París
es el mayor espacio dedicado al vino en Europa.
Temperatura, higrometría, almacenaje, iluminación...
todo está milimétricamente controlado para que
los caldos lleguen a manos del cliente en condiciones
idóneas. Además, en Lavinia aconsejan bien. Su
director, Carlos España, jamás deja de
responder a una pregunta, por curioso e insistente
que sea el comprador (y servidor lo es cuando
de buen beber se trata). Mª Luisa Banyols
se encarga de visitar las bodegas del mundo para
traer a Lavinia los mejores vinos al precio más
ajustado. Por ende, todos los vendedores son sumilleres
o enólogos profesionales.
Si
visita la tienda un día en que Mª Luisa ande por
allí, no deje de abordarla. Da gusto oír su acento
francés apasionándose al explicar que un comprador
no tiene por qué pagar las dimensiones palaciegas
de tal o cual bodega y defender que hay que bajar
los precios para que el cliente consuma y conozca,
en vez de refugiarse siempre en los manidos (y
poco originales) vinos de la casa.
Servidor, embelesado por el discurso y tentado
por todas y cada una de las 4.500 referencias
presentes en los estantes, no pudo evitar hacerse
con una cuvée especial Neo Punta Esencia 2001
por algo menos de 30 euros (Mª Luisa insistió
en que cualquier otro Ribera del Duero de gama
alta y similares características superaría holgadamente
los 50 euros).
Para otro día queda el lujazo (y el golpe al bolsillo,
digámoslo) del Flor de Pingus 2001, segunda marca
de la más reciente de las estrellas del vino español...
aunque dicen que, si uno bucea lo suficiente en
Internet, puede encontrar páginas estadounidenses
donde se venden botellas de la bodega de Peter
Sisseck a mitad de precio, lo que incluso
compensa el gasto en portes. Eso sí, Carlos España
se apresura a advertir contra los fraudes.
Del Vega Sicilia Único 1001, prohibitivo objeto
de deseo por 165 euros de nada, ni les hablamos,
que también hay en Lavinia una magnífica selección
de caldos que, por 5 o 7 euros, bien valen para
una buena bacanal. Como la que este com.ilón se
dispone a organizar en este mismo instante.
CALIFICACIÓN
Ambiente: *** diseño moderno pero
elegante.
Servicio: *** Son entendidos y se desviven
por orientar.
Otros servicios: Cursos de cata, encuentros
con bodegueros, venta por
internet.
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