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Madrid,
escaparate para los mejores vinos
Ociocrítico
Madrid es el mejor escaparate para los productos
de alta calidad, entre los que ocupa lugar destacado
el vino. Y de vino es uno de los más célebres
concursos en el que compiten bodegas de todo el
mundo: los premios Zarcillo que celebran su XII
edición nacional y la cuarta internacional, y
que van a ser presentados en Madrid con una novedad
en su comercialización, que es unir la innovación
tecnológica en la venta y la calidad de los caldos,
que los sitúa entre los de máximo nivel, reconocidos
por los mejores sumilleres del mundo.
Castilla
y León tiene un gran potencial en su sector agroalimentario,
donde los productos tienen una alta calidad, que
ya es reconocida a nivel mundial. Y como en una
buena mesa el vino es acompañante ideal para resaltar
los sabores del buen yantar, la apuesta de esta
región ha sido inequívoca y rizando el rizo, superándose
año a año, en favor de la calidad total, sin concesiones.
El esfuerzo, la dedicación, los meses y años de
trabajo hasta que se consigue un buen vino son
reconocidos cada año con los premios Zarcillo,
que en la presente edición se fija un máximo de
13% de premios sobre las muestras presentadas,
cuando la Organización Internacional del Vino
(O.V.I) establece como norma general en todos
sus Concursos la entrega, como máximo de un 30%
de premios sobre los vinos presentados a competición.
O sea mayor exigencia no cabe.
Los galardones se conceden repartiendo esos porcentajes
en un 2% para Grandes Zarcillos de Oro,
que serán vinos valorados con una puntuación entre
96 y 100, lo que como diría el clásico, la perfección,
"mejores no hay"; luego un 5% para
Zarcillos de Oro, que se concederán a vinos
puntuados entre 88 y 95 puntos, que les reconoce
una puntuación rozando la excelencia, y un 6%
de Zarcillos de Plata, que serán vinos
puntuados entre 83 y 87 puntos. Como puede observarse
la exigencia es máxima y los catadores, que son
de varios países, tendrán que "hilar muy fino"
a través del olfato, el gusto y la vista,
obteniendo matices que al común de los mortales
se nos escapan, pero que ellos saben diferenciar
y valorar en su justa medida.
En esta edición ha desaparecido el premio Zarcillo
de Bronce, con lo que la exigencia aumenta,
sin dejar ningún resquicio ni concesión a vinos
que no obtengan los más altos niveles de calidad,
que luego pasearán el nombre de los galardones
y las bodegas donde los elaboraron, por el mundo
entero. Es una prueba dura, pero como todo lo
que conlleva esfuerzo, el resultado merece la
pena.
Las
catas se desarrollarán en el marco incomparable
del Castillo de Peñafiel, espectacular
buque insignia anclado en las llanuras castellanoleonesas,
con el pequeño Duratón y el padre Duero
en sus aledaños, que guarda en su sala de máquinas
el Museo Provincial del Vino de Valladolid,
y que tiene su especial puerto elevado en pleno
corazón de la Ribera del Duero, cual acorazado
vigilante de un mar en el que las olas han sido
sustituidas por cepas centenarias que tiñen el
paisaje de diferentes colores según la época.
La presente edición 2005 lleva como novedad el
acuerdo alcanzado con una de las primeras empresas
a nivel mundial de e-busines de vinos y espirituosos,
Globaql Wine Spirits, para promocionar
y potenciar la venta de los vinos galardonados
de Castilla y León en la red, lo que es un elemento
innovador más de los premios Zarcillo.
Asimismo y como hay que mezclar como en los buenos
vinos tradición y actualidad, la página web www.premioszarcillo.com
permitirá a todos los que estén interesados en
seguir las catas, poder hacerlo en tiempo real
a través de un enlace en la misma. Se podrá observar
como se están catando los diferentes tipos de
vino y como se puntúan a través de un sistema
de alta tecnología por PDAs.
Una vez recogidas y organizadas todas las muestras,
que se podrán entregar hasta el día 6 de mayo,
se pasará a la fase de Cata, en el Castillo de
Peñafiel, durante los días 13, 14, 15 y 16 de
mayo, por catadores de Argentina, Alemania, Japón,
Francia, Turquía, Canadá, Rumania (que asistirá
por primera vez como país catador), Suiza, Chile,
Uruguay, Portugal, Estados Unidos, Luxemburgo,
Eslovenia, Líbano, Italia, Hungría, México Inglaterra
y España.
Las catas serán ciegas y se realizarán en silencio,
se ha eliminado la ficha de cata en papel, y se
efectuarán mediante un programa informático a
través de terminales PDAs.
Desde el año 1991 en el que participaron un total
de 389 vinos, de los que eran de Castilla y León
226 (58%), con un predominio absoluto de los caldos
de la zona, se ha pasado a los 1.724 del año 2003,
en el que los vinos de Castilla y León fueron
516, pero representaron a pesar de su ascenso
solamente el 29,93%, por la gran cantidad de vinos
de otros países que acuden a este certamen, considerado
como uno de los de mayor prestigio del mundo.
La
seriedad del concurso queda avalada por la presencia
en el mismo de dos delegados de la Organización
Internacional de la Viña y el Vino y de la Federación
de Grandes Concursos Internacionales de Vinos
y Espirituosos, quienes tienen a su disposición
cuantas medidas de control requieran sobre este
certamen.
El número de jurados dependerá del de muestras
participantes y las categorías. Cada jurado se
compondrá de entre cinco a siete catadores, de
los que al menos tres tendrán que ser catadores
internacionales. El director del Concurso designará
personalmente a cada catador, para lo que solicitará
el listado de expertos de diferentes países a
las organizaciones antes mencionadas.
El Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y
León (ITACyL), que dirige José Manuel Ferreras
Navarro, es el organismo organizador del
certamen, cuya entrega de premios se celebrará
en Burgos, el martes 17 de mayo de 2005.
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