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Vino
excelente y metales preciosos
18/05/2005
Ociocrítico (Valladolid)
La excelente calidad de los vinos de Castilla
y León ha sido reconocida en uno de los certámenes
de más prestigio del mundo, donde la exigencia
es total y las puntuaciones en el caso de los
Grandes Zarcillos de Oro roza el límite, estableciéndose
para su concesión unas puntuaciones de entre 96
y 100. Como es lógico esa excelencia en los caldos
se premia con la nobleza de los metales que se
les conceden, el oro, y que después pasean por
los mercados del mundo donde se comercializan
y que están ganando, día a día, su sitio en las
mesas de los mejores restauradores de todo el
mundo, donde se les reconoce la calidad sin concesiones.
Ociocrítico (Burgos)
La
capital burgalesa ha vivido uno de los acontecimientos
que alegran la vida de un sector que trabaja,
nunca mejor dicho, en un silencio claustral y
en la reserva de las bodegas, dirigiendo todo
su esfuerzo a conseguir esa calidad sin concesiones,
que luego, una vez al año, se pone a prueba por
catadores nacionales e internacionales, que emiten
un veredicto inapelable: los premios Zarcillo
en su edición 2005, de los que Castilla y León
ha conseguido una cosecha como la de sus vinos
considerada como "excelente"
De los cuatro Grandes Zarcillos de Oro,
dos han sido para sendos vinos tintos de Ribera
del Duero: Carmelo Rodero Viñas B Vatarreña 98,
de Bodegas Rodero S.L. (Pedrosa de Duero, Burgos)
y Abadía de San Quirce Reserva 99, de Bodegas
Imperiales (Gumiel de Izán, Burgos).
Los otros dos se concedieron a otro vino tinto,
Albarroble Reserva 2000 , de Bodegas S.C.A
(Santa Cruz de Alpera, Albacete) y al vino dulce,
Sandeman Royal Ambrosanta. De Bodegas Sogrape
Vinhos S.A. (Jerez de la Frontera, Cádiz).
Como puede observarse el triunfo de los vinos
tintos se ha puesto de manifiesto una vez más,
en estas catas de las que se han efectuado 1.990
a otros tantos vinos enviados desde diecisiete
países diferentes, todos ellos, en opinión de
los catadores, de una gran calidad. Este año se
ha registrado un aumento con relación al anterior
de un 15 por ciento de muestras enviadas.
En
la categoría de Zarcillo de Oro se concedieron
29 premios, 11 de los cuales se otorgaron a vinos
de Castilla y León. De nuevo, la Denominación
de Origen Ribera del Duero fue la más galardonada
con cinco tintos distinguidos Luzmillar Tinto
Roble 2004 (Valbuena de Duero, Valladolid), Gran
Arzuaga 2002 (Quintanilla de Enésimo, Valladolid),
Pago de los Capellanes Tinto Reserva 2001 (Predrosa
de Duero, Burgos), Prado Rey Reserva 99 Real Sitio
de Ventosilla (Gumiel de Mercado, Burgos), y Torremorón
2004 (Quintanamanvirgo, Burgos).
Además también recibieron dos Zarcillos de Oro
los tintos Monte Toro 2000 y Monte Toro 2003
(Venialbo, Zamora); un tinto de El Bierzo, Encomienda
Templaria 2002 (Cacabelos, León); un tinto de
Cigales, Calderona Élite 2001 (Cigales, Valladolid);
y dos vinos tintos de la Tierra de Castilla y
León, Yllera 1998 e Yllera 2001 (Rueda, Valladolid).
Otras Denominaciones reconocidas con los Zarcillo
de Oro fueron Rioja, con cuatro premios,
Montilla Moriles, con tres, un vino, Attelea
2001 (Cañamero, Cáceres), y un premio también
a sendos vinos alemán, uruguayo, portugués e italiano.
En su categoría de Zarcillo de Plata el
jurado premió a un total de 112 vinos, de los
que 101 son de procedencia española. En el caso
de Castilla y León fueron galardonados
39 vinos (15 Ribera del Duero -14 tintos y un
rosado-; 12 vinos de Rueda -11 blancos y un rosado-;
tres tintos de Toro; cuatro Cigales - dos rosados
y dos tintos-; un tinto de El Bierzo, un tinto
de Vino de la tierra de Castilla y León, un blanco
joven de vinos de calidad de la Tierra de León,
una muestra de calidad de tinto envejecido de
los Valles de Benavente y un vino de mesa tinto.
El balance de esta edición de los premios Zarcillo
no puede ser más favorable a Castilla y León,
donde ha conseguido el 50 por ciento de los Grandes
Zarcillo de Oro, el 34 por ciento de los de Oro,
y el 35 por ciento de los de plata, lo que sitúa
a la región en un nivel de calidad vinícola excelente,
acorde con el esfuerzo callado e incansable que
están realizando sus bodegueros para situar a
la región en los puestos de cabeza de los mejores
vinos del mundo.
El
acto de entrega de premios estuvo presidido por
el presidente de la Junta de Castilla y León,
Juan Vicente Herrera, quien destacó la
alta calidad de los vinos presentados a concurso,
y pidió que se haga un esfuerzo complementario
para conseguir superar la asignatura pendiente
que tiene el sector del vino en Castilla y León,
que es la comercialización exterior.
Juan Vicente Herrera, dejó claro que el compromiso
de la Junta de Castilla y León no es solo con
las cinco denominaciones de origen, sino que se
extiende a todos los vinos de Calidad e Indicación
Geográfica de la región, como son, entre otros,
los de la Ribera del Arlanza y afirmó que
hay que seguir apostando por la calidad en todas
las zonas vitivinícolas de Castilla y León, a
la vez que reconoció el esfuerzo que están realizando
algunos bodegueros para mejorar la exportación,
lo que les está llevando a "ganar peso en los
mercados".
En cuanto a la aportación de la Junta de Castilla
y León para la dinamización y modernización del
sector, el presidente indicó que se han concedido
subvenciones por importe de 34 millones de euros
para nuevas bodegas en las cinco denominaciones
de origen de la región durante 2004, esfuerzo
que continuará con nuevas líneas de inversión
que impulsen el desarrollo de este sector pujante,
de gran importancia para la economía regional.
Herrera presentó también al sector como una alternativa
de desarrollo en el mundo rural donde está teniendo
un especial dinamismo, lo que está combinando
también, aunque hay que seguir haciendo más esfuerzos
para conseguir su internacionalización, en el
sector exportador de Castilla y León, con una
fuerte presencia ya en mercados europeos y norteamericanos.
El
presidente de la Junta que también destacó el
aumento de la presencia de los caldos de la región
en el mercado nacional, donde está experimentando
un fuerte incremento sobre todo en los vinos de
Denominaciones de Origen, entre los que destacan
los de Ribera del Duero, que es la cuarta en el
conjunto de las nacionales dentro del mercado,
Rueda figura en séptimo lugar y el fuerte incremento
en la producción registrado por la Denominación
de Origen Toro que se cifra en un 29 por ciento.
El presidente de la Junta destacó el triunfo conseguido
por Ribera del Duero en esta convocatoria, lo
que consideró un reconocimiento al esfuerzo realizado
por los bodegueros para que esta Denominación
de Origen se consolide cada día más, a la vez
que también tuvo palabras de elogio y reconocimiento
para todas las bodegas de la Comunidad, que se
esfuerzan en consolidar un sector que genera trabajo
y riqueza para la región, y aseguró que los premios
Zarcillo seguirán siendo un referente de calidad
de los vinos de Castilla y León.
Los representantes de las dos bodegas galardonadas
con el Gran Zarcillo de Oro mostraron su satisfacción
por los premios conseguidos, pero sobre todo por
el reconocimiento a la calidad y al esfuerzo puesto
en su elaboración. Carmelo Rodero, de Bodegas
Rodero, aseguró que sentía una gran euforia
por alcanzar un premio que es una muestra de orgullo
para su bodega. Daniel Aguirre, de Bodegas
Imperiales, mostró su alegría porque el premio
"indica que estamos en el buen camino. Nuestra
apuesta por la calidad y la excelencia es la correcta",
afirmó.
Juan Vicente Herrera estuvo acompañado en
el acto, que se celebró en un hotel de Burgos,
por el presidente de las Cortes regionales, José
Manuel Fernández Santiago, por el consejero de
Agricultura, José Valín, el director de Comunicación
de la Junta, Ignacio Ariznavarreta, director de
la estación Enológica de la Comunidad, Pascual
Herrera García y el director general del Instituto
Tecnológico Agrario de la región, José Manuel
Ferreras, entre otras autoridades, junto
a unas trescientas personas.
El acto de entrega de premios fue presentado por
los periodistas José María Iñigo y Francine
Galvez.
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